martes, 22 de abril de 2025

El nulo legado de un pseudopontificado

 

Bergoglio (jesuita) fue elegido (2013) por un conjunto de cardenales que, inspirados por el reformista (y jesuita) Carlo María Martini (1927-2012) y sus ideas, quieren un cambio total de la iglesia católica. El llamado a hacerlo habría sido Martini, pero la cosa no fue posible dada la correlación de fuerzas del Cónclave de 2005. (Salió elegido Ratzinger.) Martini (políglota) era un intelectual, académico, estudioso y fino diplomático. Nada que ver con Bergoglio que es zafio y grosero.

Que quieren estos cardenales:

Fin del celibato sacerdotal.

Ordenación sacerdotal de mujeres.

Obispos elegidos democráticamente.

Anticonceptivos sin restricciones morales.

Tolerancia con el aborto.

Comunión para los divorciados vueltos a casar.

Reconocimiento del sacramento del matrimonio para parejas homosexuales.

Aceptación de la eutanasia.

Para eso fue elegido Bergoglio y Bergoglio no ha hecho nada de esto ni lo habría hecho, aunque hubiera vivido con salud 12 años más.

Qué es lo que ha hecho, en cambio:

Cambio climático y calentamiento global.

Inmigracionismo.

Confinamientos y pseudovacunas génicas.

Y una especie de wokismo eclesiástico.

O sea, lo que Soros, Rothschild, BlackRock y el partido demócrata americano quieren. Que son los que le pusieron y los que han trabajado en los medios de la opinión pública mundial para crearle la imagen de misericordioso y amigo de los pobres.

Una ceremonia de la confusión es lo que ha sido el pontificado del señor Francisco.

Es un ejemplo más de que la Iglesia Católica es invencible. Ni desde dentro ni desde fuera, ni con infiltraciones masónicas o comunistas: las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.

 

 

 

miércoles, 9 de abril de 2025

Se acerca la salvación

 

Vivimos unos momentos en los que la devastación invisible es más profunda que la visible. Pero hay tres grupos de personas -totalmente invisibles- que preparan un nuevo comienzo:

(a)  Individuos aislados libran un combate -a veces bélico- sin apoyo alguno ni comunitario ni de camaradería. Están ofreciendo un sacrificio silencioso del que no pueden hablar. Cuántos de estos hombres hay nadie lo sabe, pero que los hay es cosa segura.

(b) Mujeres que con un amor desconocido hasta ahora cobijan lo más noble de lo acaecido en la historia de occidente. Y en virtud de ese amor son indestructibles. Quiénes son ellas es algo incognoscible para la cháchara pública, el palique social y el parloteo mediático, o sea, para todo opinar masificado.

(c)  Poetas en tiempos de miseria, pensadores de futuro. Dónde están es cosa tan oculta que nadie pregunta por ellos.

Son los custodios de lo por venir, de lo que se anuncia en secreto. Su vida es ardua y por eso auténtica. Renuncian a toda asistencia y a todo consuelo. Pero lo que ocultan o callan es único.

Que no se diga que viven peligrosamente.

Viven fervorosamente a la espera del dios venidero que por ellos anuncia su llegada inminente.

 

martes, 18 de marzo de 2025

El mágico número 7

 

Los cambios en la vida personal se producen cada 7 años.

Desde el nacimiento hasta los 7 años se adquiere el uso de razón.

Desde los 7 a los 14 años se adquiere la capacidad de concebir lo imposible y lo no visible u oculto.

Desde los 14 a los 21 años se logra la autonomía personal.

Desde los 21 a los 28 años se elige, se opta, entre permanecer en la casa del “padre” o salir de la casa del “padre” a explorar nuevas posibilidades vitales.

Desde los 28 a los 35 años, independientemente de la elección anterior, se trabaja en un camino propio.

Desde los 35 a los 42 tiene lugar la crisis de la mitad de la vida. Los “pródigos” o retornan a la casa del “padre” o se ven abocados a profundos replanteamientos vitales. Los “fieles” también tienen que analizar todo lo que han perdido por su elección.

Desde los 42 a los 49 años todo son responsabilidades hacia el cuidado y la atención de los otros. No hay tiempo para uno. Se comprende eso de que todos somos responsables, por todo, ante todos, pero yo más que todos. (Levinas/Dostoievski)

Desde los 49 a los 56 años sobreviene la gran crisis de la madurez. La noche oscura del alma, a veces.

Desde los 56 a los 63 años se puede lograr la primera experiencia profunda de la serenidad. Es un don. Es una gracia. No se da con carácter general.

Desde los 63 a los 70 años deben poder producirse los primeros frutos de la madurez (otoñal.) En nuestra época esto es raro. ( En la tipología mística se ha completado el viaje interior.)

Desde los 70 a los 77 años comienza la preparación para una buena muerte cuyo modelo mejor sigue y seguirá siendo Sócrates.

 

martes, 4 de marzo de 2025

Paul Claudel (1868-1955). Ocurrió en Notre Dame de París.

 Un joven materialista sin ningún conocimiento de carácter religioso. Con una gran sensibilidad poética, sin embargo: Arthur Rimbaud hizo mella, previamente, en su cárcel materialista.

Pero los católicos le resultaban ridículos. No conocía a ninguna sacerdote. En su casa su hermana tenía una Biblia (protestante.)

El 25 de diciembre entra en Notre Dame de París.

El coro canta el Magnificat. (Pero él entonces no sabía nada de ese canto.)

Y entonces se produjo el hecho que dominó a partir de entonces toda su vida. En un instante su corazón fue tocado y creyó.

27 años después se avino a contar algo de lo sucedido. No todo:

Sufrí una conmoción de todo mi ser. Tuve de repente un sentimiento de la inocencia, una revelación inefable. Cuando intento reconstruir los minutos que siguieron a ese instante extraordinario reconozco un único rayo. Rompí a llorar y a sollozar, y el canto adorable del Adeste contribuyó a mi conmoción. Experimenté también un sentimiento de terror, de espanto. Como dice Rimbaud: la lucha espiritual es tan brutal como la pelea a muerte entre los hombres.

¿Qué me importaba todo el mundo comparado con este ser maravilloso que se me había revelado en un instante?

Había escuchado una voz dulce que no dejaría de resonar desde ese momento dentro de mí.

Se despertó mi alma. Se despertaron mis facultades poéticas sepultadas por mis prejuicios y mis miedos infantiles. Por fin volvía a respirar y la vida penetraba por todos mis poros.

Un relámpago que trastorna, un instante que no acaba, una flecha que hiere y cura, una conmoción cierta, segura, irreversible. Una mutación general de toda la personalidad.

Como Pablo, Agustín, Pascal.

Como Simone Weil, Manuel García Morente, Bob Dylan.

 

jueves, 27 de febrero de 2025

Bob Dylan y su encuentro físico con Jesús en 1978

 

El 10 de noviembre de 1978 en San Diego, en plena gira por Street Legal, un disco arriesgado y con una clara influencia góspel, alguien le lanzó un crucifijo al escenario. Bob Dylan lo recogió y se lo guardó en el bolsillo. Algunos días después, en Arizona, sentió una presencia de la que dijo que solo podía ser Jesús: Jesús puso su mano sobre mí. Fue algo físico. Lo sentí. Lo sentí sobre mí. Sentí todo mi cuerpo temblar. La gloria del Señor me derribó y me levantó.

En otro momento dice: En los años 60, la gente solía decir que yo era un profeta y yo protestaba: No, no lo soy. Pero ellos insistían: Sí, lo eres. Ahora salgo al escenario y les digo Jesús es la respuesta y entonces ellos responden: Oh, Bob Dylan, él no es profeta.

La madre de Bob Dylan (Betty) por su parte declara: En su casa, hay una Biblia inmensa abierta en un atril en medio de su estudio. De todos los libros que llenan la casa, esa Biblia es la que recibe más atención. Continuamente se levanta y se acerca para referirse a algo.

Bob Dylan señala que Cristo no es una religión. No estamos hablando de religión. Jesucristo es el camino, la verdad y la vida, como dice el Evangelio de Juan [...]. La religión es otra forma de atadura que el hombre inventa para acercarse a Dios. Pero ese no es el motivo de la llegada de Cristo. Cristo no predicaba una religión, predicaba la verdad, el camino y la vida.

El 19 de diciembre de 2022, Bob Dylan declaró en una entrevista concedida a The Wall Street Journal: Soy una persona religiosa. Leo mucho las Escrituras, medito y rezo, enciendo velas en la iglesia. Creo en la condenación y en la salvación, así como en la predestinación. Los cinco libros de Moisés, las epístolas paulinas, la invocación de los santos, todo eso.

Me preguntas sobre mí, pero es que yo me voy desdibujando cada vez más a medida que Cristo se va definiendo más y más.

martes, 25 de febrero de 2025

Manuel García Morente (1886-1942). Un encuentro sobrenatural.


Catedrático de Filosofía. 51 años.

Agnóstico. No creyente. (Quizás, muy cercano a la masonería.)

Exiliado en Paris. Si no hubiera huido lo habrían asesinado.

Viudo. Dos hijas y dos nietos en Madrid. Yerno -muy querido- asesinado en los comienzos de la guerra civil.

Muy amigo de Ortega y Gasset. Relación amistosa con Negrín.

Decano en la UCM destituido en 1936. Sustituido por Besteiro.

Solo. Sin dinero. Viviendo de limosna en un octavo piso.

Ni sabía rezar ni quería saber.

Entontecido, entumecido, deprimido, impotente.

Desgarro interior profundo.

Vida rota, descompuesta. Fracasada.

Fumando compulsivamente y consumiendo café en grandes dosis.

Y en esto llega la noche del 29 al 30 de abril de 1937: un encuentro sobrenatural.

En la radio, Berlioz: La infancia de Cristo.

Intensa emoción estético-religiosa.

De rodillas intentando rezar oraciones olvidadas.

Doce de la noche. Se queda dormido.

Se despierta sobresaltado.

Me puse de pie. Abrí la ventana. Bocanada de aire fresco. Me volví y me quedé petrificado. Allí estaba Él. Él estaba allí. Pero Él estaba allí. Le percibía. Percibía su presencia. La percibía allí presente con claridad. Sin la menor duda de que era Él pues le percibía. Sé que Él estaba allí presente. Le percibía con absoluta evidencia. Convicción inquebrantable de que era Él. Su presencia me inundaba. Nada es comparable a esa inundación de gozo.

¿Cómo terminó la estancia de Él allí?

Tampoco lo sé. Terminó. En un instante desapareció.

Me dejó un gozo sobrehumano.

¿Cuánto duró todo?

Poco más de una hora. Desde las dos hasta después de las tres.

No se ha vuelto a repetir.