domingo, 15 de febrero de 2026

Profecía del Pontífice final

Lars Ejnar Mikkelsen, formidable escritor danés, escribió este breve relato poco antes de morir.

Me parece asombroso y creíble.

El caso es que había tenido ciertas inspiraciones o iluminaciones. Pero las había tomado como ideas fantasiosas, ficticias. Megalomaníacas incluso. Todas versaban sobre su extraño papel como sujeto histórico en el momento presente.

El papa, en cambio, sí había tenido verdaderos sueños inspirados. ¡Y aparecía él en ellos! Con su nombre y dirección.

Fue llamado a Roma.

Debería compartir -le dijeron- con su santidad sus “ficciones”. Obedeció.

El sistema de trabajo elegido sería: el papa preguntaría y él respondería.

Las “ficciones”, pues, no habían sido ficciones. El romano pontífice se lo aseguró.

Todas versaban, ya ha quedado dicho, sobre la hora presente desde el punto de vista de la salvación de la humanidad.

Además, fue nombrado cardenal sin atributos. Sin atuendos tampoco. En un consistorio secreto e individual. Solo para él.

Después de la semana de retiro pasada con el papa siguió haciendo la misma vida que antes. Oftalmólogo. Casado, hijos, nietos… Un amor secreto y puro.

Nadie -salvo ellos dos- sabía lo que había ocurrido entre esos muros, pero el papa, poco después, hizo y dijo y dejó de hacer ciertas cosas que a él no le pasaron inadvertidas.

Sí, a la mayoría. Porque nadie se asombró de nada.

Lo del cardenalato era lo más estrambótico por su peculiaridad. No le permitiría participar en ningún cónclave, pero le capacitaba -eso sí- para ser elegido papa.

Y eso es lo que terminó ocurriendo.

Cómo pudo ocurrir tal cosa nunca lo supo. Me refiero a los detalles y a las conspiraciones necesarias. No había vuelto a tener noticias del papa.

Aunque sí notó, como he dicho, ciertos cambios sutiles en la gobernanza global de la iglesia católica, pero ni dramáticos ni contundentes.

Me ahorro, por tanto, los detalles de la elección.

Eligió el nombre de Pedro María.

Y durante menos de una hora declamó orbi et orbe todo el programa de su escatológico pontificado.

Lo único excepcional era que todo el mundo le entendía en su propia lengua materna. Y eso daba toda la verosimilitud a su postura, posición y mandato.

Primero explicó la elección del nombre. Pero no su novedosa forma de vestir. Una túnica como la de Pedro. Al parecer se conservaba -de un modo secreto- por cierta comunidad escatológica desconocida.

Dijo ser el último papa de un ciclo que concluirá con la presencia salvífica -y visible por todos- del Redentor.

La sede de la Cristiandad se trasladaría, entre tanto, a Jerusalem.

Quedará proclamado el último dogma por proclamar. El quinto.

Santa sede y Vaticano y colegio cardenalicio quedan suprimidos y eliminados del cuerpo místico.

El último concilio queda sin efectos espirituales.

Se establece como única Misa la Misa verdadera.

Se convoca a todas las órdenes religiosas a unificarse.

La vida parroquial se erige como verdadera célula viviente de la iglesia universal.

Hizo un llamamiento a todas las confesiones cristianas a integrarse en la única iglesia universal.

Anunció que la profecía de Pablo hecha en Romanos se cumpliría en la hora presente. El resto del que habla Pablo queda integrado -ya para siempre- en el cuerpo místico de Cristo.

La humanidad entera debe prepararse para un acontecimiento que sobrevendrá cuando todo el programa -aquí resumido- sea cumplido.

La única prueba que os doy es que me estáis entendiendo todos y cada uno en vuestra propia lengua. Dijo, y bendijo de un modo nuevo pero antiguo a toda la humanidad.

Después se trasladó a Jerusalem.

Y empezaron a ocurrir unas cosas inimaginables. Para empezar, en todas aquellas comunidades, sociedades, naciones o países que creyeron inmediatamente en la alocución de Pedro María, se vaciaron de enfermos todos sus hospitales, residencias y centros de salud. El milagro fue universal y fulminante.

Pero no todo iba a ser fácil y fluido.

Comenzó una batalla feroz. A vida o muerte. Aunque ambos contendientes sabían de quién sería la victoria final.

 

miércoles, 11 de febrero de 2026

Tumba vacía y Resurrección

 

John Polkinghorne (1930-2021) fue un destacado especialista en mecánica cuántica que se hizo teólogo cristiano. Le llamaba mucho la atención que los relatos de la Resurrección se encuentren entre las más extraña historias jamás escritas. No siguen ninguno de los patrones que se podrían esperar de unos escritos del siglo I. Tienen, además, un tono claramente distinto en cada uno de los evangelios: Marcos, Mateo, Lucas y Juan. Y lo mismo en los Hechos y en las Cartas de Pablo.

Y es la cuestión decisiva sobre la que todo pivota (Recomiendo su Física cuántica y teología.) Es algo único, un hecho sin precedentes. O es verdad o es mentira. 

Para dirimir esta cuestión renunció a su cátedra en Cambridge y se centró en el estudio de la tumba vacía y en los testimonios -relatados en el nuevo testamento- de la Resurrección.

Esto es, probablemente, lo que sucedería en los días siguientes al descubrimiento de la tumba vacía:

  1. María Magdalena va sola, se encuentra el sepulcro vacío y vuelve a informar a Pedro.
  2. Pedro (con Juan) van a sepulcro y lo encuentran vacío. Se vuelven a casa.
  3. María Magdalena vuelve al sepulcro.
  4. Llegan varias discípulas (la otra María, María la de Santiago, Salomé y Juana) con el fin de embalsamar debidamente el cadáver del Redentor.  
  5. Al ir a informar a los discípulos de que ha desaparecido el cuerpo, el Resucitado les sale al encuentro. Son las primeras que lo ven vivo.
  6. María Magdalena que se había quedado en el entorno del sepulcro, no vuelve con ellas, confunde, en un principio, a su Maestro con el hortelano. Es la segunda, por así decir, que lo ve vivo.
  7. (Mientras tanto, la guardia informa al Sanedrín de que el sepulcro está vacío. El Sanedrín soborna a los guardianes para que digan que los discípulos han robado el cuerpo.)
  8. Aparición personal a Pedro. El tercero que lo ve vivo.
  9. Cleofás (y otro discípulo) le ven resucitado camino de Emaús. Se vuelven a Jerusalén a informar a los otros discípulos de esta aparición. El cuarto y el quinto que lo ven vivo.
  10. Se aparece como mínimo a diez discípulos (Tomás no está presente) que le ven comer un trozo de pescado.
  11. Ocho días después se repite la aparición con Tomás presente.
  12. Los discípulos se vuelven a Galilea.
  13. Lago de Tiberíades (Galilea.) Se aparece a siete: Pedro, Tomás, Natanael, Juan, Santiago y otros dos.
  14. Los once van a un monte Galilea y allí se postran ante Él.
  15. Vuelven al entorno de Jerusalén.
  16. Aparición en Betania a los once. Después estos se vuelven a Jerusalén.
  17. Ultima aparición en Jerusalén. Ascensión. 

 


miércoles, 4 de febrero de 2026

Enseñanzas privadas de uno de los 36 maestros que sostienen el mundo

No hay que contemplar lo que no nos está destinado.

Nuestra tarea en el mundo es luchar para elevarnos y poder acceder así al ámbito de la divinidad.

Todos anhelamos realizar algo perfecto en el mundo. Es posible conseguirlo si comprendes cuál es tu cometido único y propio.

La razón consta de 50 puertas. Hay que ir atravesándolas de una en una. Pero Moisés se quedó en la 49.

Yo me escondo, pero nadie viene a buscarme. (Atribuido al Padre.)

Cuando el hombre piadoso se convirtió en famoso pidió que se le revelara cuál había sido su pecado.

No es cosa buena ser famoso.

De las niñas se aprenden tres cosas: están contentas sin ningún motivo especial; no están ociosas ni por un instante y cuando necesitan algo lo exigen vigorosamente.

El universo no deja de hablar en ningún momento en nuestra mente.

Hubo quien había purificado y unificado de tal manera su espíritu que cuerpo y espíritu eran indistinguibles.

No es mi costumbre entrar en ninguna casa donde no hay huéspedes, invitados o forasteros. (Dicho atribuido a Abraham.)

No hay nadie que no sea instruido constantemente por su alma. El alma enseña incesantemente pero jamás se repite.

Hay que estar dispuesto a vivir como si cada uno fuera el único hombre. (Atribuido a Adán.)

Una plegaria que no sea dicha en nombre de todos no es una plegaria en absoluto. (Atribuido a Noé.)

Cuando alguien viene a pedirme consejo, lo oigo a él mismo responder a su pregunta. (Maestro jasídico.)

Si lo que persigues no lo logras, déjalo crecer lentamente, a su manera.

Aun el más vulgar, carnal y mundano de los hombres reconoce la verdad cuando la oye.

Sabio es el que aprende de todos los hombres.

Nunca necesito nada hasta que lo tengo.

 

 

 

lunes, 2 de febrero de 2026

Encuentro con un verdadero profesor de humanidades

Siempre que visito a mi primer y verdadero profesor de humanidades, un hombre de 96 años que no ha perdido la esperanza ni la lucidez, vuelvo reconfortado. La otra tarde estuvo especialmente locuaz. Cuando salí de su compañía no esperé a llegar a casa para resumir todo lo que me dijo. En una mesa apartada de mi pub preferido -y acompañado de varios cafés irlandeses- tomé las siguientes notas:

Lo más importante de todo lo que ocurre es secreto. Nunca olvides eso.

¿Qué pasaría si, de pronto, en todas las iglesias católicas los que van a comulgar lo hicieran de rodillas y en la boca?

Qué gran crimen es privar a los estudiantes del latín y el griego. Haciendo eso se ha impulsado, además, la decadencia de las lenguas europeas (él sabe varias.)

Sería imposible que triunfaran los demagogos -como ocurre a diario- si hubiera un cuerpo sólido de conocedores del latín y el griego.

Se necesitan sacerdotes católicos muy bien formados en las lenguas clásicas.

Presiento una pronta insurrección popular en el mundo hispánico. Y no es, como las revoluciones precedentes, fruto ni de la codicia ni de la envidia.

Se está forjando una clandestinidad insurrecta a la vista de todos los necios, pero no lo advierten sino los iniciados.

Dice NGD que latín y griego educan porque transmiten una visión del mundo antagónica a la actual. No leer durante un tiempo sino latín y griego es lo único que desinfecta el alma.

Todavía no se ha formulado como se debe la crítica del estado de cosas vigente. Falta llegar hasta las últimas consecuencias.

Mucho de lo que ocurre es producto de la coyunda entre un pueblo castrado y una plutocracia plebeya.

Cada año que pasa más ignorantes, más brutos y más viles.

Ahora sí que podríamos dividir al personal en dos grandes categorías: la de los criminales y la de los tontos.

¡Ay del clero! Qué vendaval de estupidez.

Cuando los católicos progresistas dejen de hacerse perdonar (su fe, se entiende) por los adversarios liberarán una gran cantidad de energía para lograr más conversiones y menos apostasías.

Dejó escrito un desengañado NGD: con mis actuales compatriotas solo comparto el pasaporte. (Antonio, yo no llego a tanto.)

Lo que el progre, el zurdo, el izquierdista y esa morralla detestan del catolicismo es su impronta cristiana, romana y griega.

España ha acabado siendo un lugar de veraneo. Qué asco.

 

domingo, 1 de febrero de 2026

El izquierdismo en la caverna

Rodearse solo de personas inteligentes puede conllevar la soledad. Pero cuando una sociedad impone el peor de los totalitarismos no cabe otra opción. El totalitarismo que despoja a la persona de su historia y fomenta los bajos instintos. Entonces, efectivamente, puede no quedar otra opción.

Está claro que una persona izquierdista no puede ser inteligente.

Es el momento del dominio total de los llamados izquierdistas. Son los nuevos fariseos. Quieren para los demás lo que no quieren para ellos. Creen ir por la vida libres de prejuicios y cuando se los muestras se enfurecen como las bestias en la que se han convertido.

El izquierdista puede ser o no ser religioso. Cuando es religioso roza la imbecilidad. Y cuando no lo es la ignorancia absoluta.

Asevera de modo simultáneo tesis excluyentes. Puede ser demócrata o no, por ejemplo, según su conveniencia.

Ignora la noción de creatura y de creador para su desgracia.

Cree que al distinguir entre una doctrina y sus aplicaciones ya ha resuelto todas sus contradicciones cuando lo único que ha logrado es persistir en su error.

No hay coincidencia alguna en estas personas entre (a) lo que creen, (b) lo que dicen creer y (c) lo que creen creer.

Al final su vida se centra en el negocio y en el coito.

El izquierdista es tan tonto que piensa que el derechista es inferior a él. Cuando, en realidad, son lo mismo, pero con cierto desfase temporal. Lo que se conoce como el narcisismo de las pequeñas diferencias.

(Sin ir más lejos, ambos sonríen solo cuando buscan votos.)

Ignora que las revoluciones -todas- son fenómenos de odio anticatólico.

Su ideal es prolongar la vida, evitar el dolor y satisfacer el vientre y el sexo. Aunque para ello haya que asesinar fetos.

El mejor izquierdista es el arrepentido, el que ha dejado de serlo porque ha descubierto la falsedad de todas las soluciones que se ha dedicado a apoyar.

Si no hubieran desaparecido el campesino (el mundo rural) y las humanidades clásicas nunca jamás habría surgido esta estirpe infecta.

Le molesta el repique de campanas, el rezo del Angelus y todos los ritos salvadores.

Se queda pasmado y estulto cuando se le muestra la admiración infinita de Marcel Proust por la eficacia salvadora de la liturgia católica. No digamos ya cuando le haces leer la carta de Lorca sobre este asunto.

Si además de izquierdista se dice cristiano estamos ante el tonto útil por excelencia.

Seres vulgares que se ignoran. Que ignoran su ignorancia. Han conseguido elevar la compasión a causa ideológica.

Puede ser ateo y adorar o justificar o pactar con el islam. Más que tonto, entonces, es blasfemo.

O ayuda a cometer crímenes o se dedica a justificarlos.

Fascista es el apodo con el que denigra a quienes -de facto- son meros congéneres gemelos suyos. Lo de Pasolini: el fascismo de los antifascistas.

Como dice NGD la difusión de unas gotas de cristianismo en una mente izquierdista transforma al bobo en bobo perfecto.

Pretende que perdonar implica negar el delito.

Cuidémonos de no convertirnos en la mera inversión de este repulsivo adversario.

 

 

 

 

lunes, 26 de enero de 2026

Julio Iglesias o la tarea del héroe

 Ya casi nadie habla del héroe.

¿Es que ya no los hay?

¿Cuáles son las experiencias "arquetípicas" por las que ha de pasar el héroe para serlo y por las que --contra todo prejuicio--- podemos reconocer a Julio como tal?
  • Experiencia de muerte --o acabamiento--- pero resurgimiento... contra todo pronóstico. 
  • Rechazo escandaloso de los suyos.
  • Pérdida --irreversible-- del amor habiéndolo experimentado con frenesí.
  • Pérdida traumática del padre.
  • Acusaciones criminales falsas para hundirle en el desprestigio más absoluto y proceder a su asesinato civil.
Él ha pasado por todas y ha vencido en todas ellas. 
¿Está protegido por los dioses?

miércoles, 14 de enero de 2026

Resurrección

Tobias Anselm Krämer (1945-2025) es un teólogo alemán no muy conocido. Se han publicado de forma póstuma sus últimos pensamientos. Resulta que sabía español y escribía indistintamente en ambos idiomas. Me han gustado mucho y he hecho un resumen. (He respetado las presuntas y comprensibles faltas de sintaxis -no muchas- de alguien cuya lengua materna es el alemán)

1.     Toda ciencia debería basarse en la resurrección de Jesús.

2.     Si no se hubiere producido vana sería la fe cristiana, pero si, efectivamente, la resurrección se ha producido es todo lo demás lo que es vano.

3.     Si la pregunta por excelencia es POR QUÉ HAY ALGO Y NO NADA la única respuesta es la resurrección.

4.     ¿Pero de que resurrección estamos hablando?

5.     Él resucitó a tres personas: una niña, un joven y un amigo. Los volvió a la vida. (Si volvieron a morir o no es un tema muy interesante que no sé si me dará tiempo a desarrollar.)

6.     La suya es otra cosa. Resucita con un cuerpo glorioso. Desconocido para nosotros. Conserva las heridas, incluso.

7.     Cuando las mentes privilegiadas, tipo Chesterton, intentan dar cuenta de la situación extraña por inexplicable de la humanidad en el curso de la historia recurren a tres mythos. La rebelión de los ángeles caídos, el pecado original y la expulsión del paraíso y la elección de un pueblo.

8.     Como se ve más difíciles de entender que lo que ayudan a explicar.

9.     Pues bien, la resurrección supone la posibilidad de explicarlo todo.

10.  Es mucho más portentosa, inconcebible o grandiosa que el nacimiento virginal, los milagros, el arrebatamiento de Elías en un carro de juego.

11.  No puede no ser cierta.

12.  La única opción para sobrellevar todos los enigmas y los misterios de la existencia humana es la humilde aceptación de la ciencia del no saber. Sócrates la entendió como nadie.

13.  La ciencia del no saber es muy breve. Se agota en su propia formulación. De otro modo entraría en contradicción consigo misma.

14.  Pero es auténtica, genuina y relativamente verdadera.

15.  Pues bien, la resurrección también aniquila esa ciencia gloriosa.

16.  A partir de la resurrección lo sabemos todo. La materia es secundaria. La muerte no tiene la última palabra. Vamos a resucitar después de la muerte. Nuestra existencia tiene sentido. Lo que ignoramos e ignoraremos es temporal hasta que nos sea dado un nuevo cuerpo inmortal y glorioso.

17.  La resurrección dota de sentido todo el pasado, el presente y todo lo que vendrá.

18.  El hecho de haberse dado en el curso de la historia hace que sea superior a cualquier ciencia venidera o a cualquier hecho nuevo porque los hace posibles.

19.  Es decir, al ser posible algo tan inimaginable, podemos esperar grandes portentos y prodigios futuros. Nunca llegaremos por nosotros mismos a lograr algo tan inmenso. Pero ya sabemos que, efectivamente, para Dios nada hay imposible.