lunes, 2 de febrero de 2026

Encuentro con un verdadero profesor de humanidades

Siempre que visito a mi primer y verdadero profesor de humanidades, un hombre de 96 años que no ha perdido la esperanza ni la lucidez, vuelvo reconfortado. La otra tarde estuvo especialmente locuaz. Cuando salí de su compañía no esperé a llegar a casa para resumir todo lo que me dijo. En una mesa apartada de mi pub preferido -y acompañado de varios cafés irlandeses- tomé las siguientes notas:

Lo más importante de todo lo que ocurre es secreto. Nunca olvides eso.

¿Qué pasaría si, de pronto, en todas las iglesias católicas los que van a comulgar lo hicieran de rodillas y en la boca?

Qué gran crimen es privar a los estudiantes del latín y el griego. Haciendo eso se ha impulsado, además, la decadencia de las lenguas europeas (él sabe varias.)

Sería imposible que triunfaran los demagogos -como ocurre a diario- si hubiera un cuerpo sólido de conocedores del latín y el griego.

Se necesitan sacerdotes católicos muy bien formados en las lenguas clásicas.

Presiento una pronta insurrección popular en el mundo hispánico. Y no es, como las revoluciones precedentes, fruto ni de la codicia ni de la envidia.

Se está forjando una clandestinidad insurrecta a la vista de todos los necios, pero no lo advierten sino los iniciados.

Dice NGD que latín y griego educan porque transmiten una visión del mundo antagónica a la actual. No leer durante un tiempo sino latín y griego es lo único que desinfecta el alma.

Todavía no se ha formulado como se debe la crítica del estado de cosas vigente. Falta llegar hasta las últimas consecuencias.

Mucho de lo que ocurre es producto de la coyunda entre un pueblo castrado y una plutocracia plebeya.

Cada año que pasa más ignorantes, más brutos y más viles.

Ahora sí que podríamos dividir al personal en dos grandes categorías: la de los criminales y la de los tontos.

¡Ay del clero! Qué vendaval de estupidez.

Cuando los católicos progresistas dejen de hacerse perdonar (su fe, se entiende) por los adversarios liberarán una gran cantidad de energía para lograr más conversiones y menos apostasías.

Dejó escrito un desengañado NGD: con mis actuales compatriotas solo comparto el pasaporte. (Antonio, yo no llego a tanto.)

Lo que el progre, el zurdo, el izquierdista y esa morralla detestan del catolicismo es su impronta cristiana, romana y griega.

España ha acabado siendo un lugar de veraneo. Qué asco.

 

domingo, 1 de febrero de 2026

El izquierdismo en la caverna

Rodearse solo de personas inteligentes puede conllevar la soledad. Pero cuando una sociedad impone el peor de los totalitarismos no cabe otra opción. El totalitarismo que despoja a la persona de su historia y fomenta los bajos instintos. Entonces, efectivamente, puede no quedar otra opción.

Está claro que una persona izquierdista no puede ser inteligente.

Es el momento del dominio total de los llamados izquierdistas. Son los nuevos fariseos. Quieren para los demás lo que no quieren para ellos. Creen ir por la vida libres de prejuicios y cuando se los muestras se enfurecen como las bestias en la que se han convertido.

El izquierdista puede ser o no ser religioso. Cuando es religioso roza la imbecilidad. Y cuando no lo es la ignorancia absoluta.

Asevera de modo simultáneo tesis excluyentes. Puede ser demócrata o no, por ejemplo, según su conveniencia.

Ignora la noción de creatura y de creador para su desgracia.

Cree que al distinguir entre una doctrina y sus aplicaciones ya ha resuelto todas sus contradicciones cuando lo único que ha logrado es persistir en su error.

No hay coincidencia alguna en estas personas entre (a) lo que creen, (b) lo que dicen creer y (c) lo que creen creer.

Al final su vida se centra en el negocio y en el coito.

El izquierdista es tan tonto que piensa que el derechista es inferior a él. Cuando, en realidad, son lo mismo, pero con cierto desfase temporal. Lo que se conoce como el narcisismo de las pequeñas diferencias.

(Sin ir más lejos, ambos sonríen solo cuando buscan votos.)

Ignora que las revoluciones -todas- son fenómenos de odio anticatólico.

Su ideal es prolongar la vida, evitar el dolor y satisfacer el vientre y el sexo. Aunque para ello haya que asesinar fetos.

El mejor izquierdista es el arrepentido, el que ha dejado de serlo porque ha descubierto la falsedad de todas las soluciones que se ha dedicado a apoyar.

Si no hubieran desaparecido el campesino (el mundo rural) y las humanidades clásicas nunca jamás habría surgido esta estirpe infecta.

Le molesta el repique de campanas, el rezo del Angelus y todos los ritos salvadores.

Se queda pasmado y estulto cuando se le muestra la admiración infinita de Marcel Proust por la eficacia salvadora de la liturgia católica. No digamos ya cuando le haces leer la carta de Lorca sobre este asunto.

Si además de izquierdista se dice cristiano estamos ante el tonto útil por excelencia.

Seres vulgares que se ignoran. Que ignoran su ignorancia. Han conseguido elevar la compasión a causa ideológica.

Puede ser ateo y adorar o justificar o pactar con el islam. Más que tonto, entonces, es blasfemo.

O ayuda a cometer crímenes o se dedica a justificarlos.

Fascista es el apodo con el que denigra a quienes -de facto- son meros congéneres gemelos suyos. Lo de Pasolini: el fascismo de los antifascistas.

Como dice NGD la difusión de unas gotas de cristianismo en una mente izquierdista transforma al bobo en bobo perfecto.

Pretende que perdonar implica negar el delito.

Cuidémonos de no convertirnos en la mera inversión de este repulsivo adversario.

 

 

 

 

lunes, 26 de enero de 2026

Julio Iglesias o la tarea del héroe

 Ya casi nadie habla del héroe.

¿Es que ya no los hay?

¿Cuáles son las experiencias "arquetípicas" por las que ha de pasar el héroe para serlo y por las que --contra todo prejuicio--- podemos reconocer a Julio como tal?
  • Experiencia de muerte --o acabamiento--- pero resurgimiento... contra todo pronóstico. 
  • Rechazo escandaloso de los suyos.
  • Pérdida --irreversible-- del amor habiéndolo experimentado con frenesí.
  • Pérdida traumática del padre.
  • Acusaciones criminales falsas para hundirle en el desprestigio más absoluto y proceder a su asesinato civil.
Él ha pasado por todas y ha vencido en todas ellas. 
¿Está protegido por los dioses?

miércoles, 14 de enero de 2026

Resurrección

Tobias Anselm Krämer (1945-2025) es un teólogo alemán no muy conocido. Se han publicado de forma póstuma sus últimos pensamientos. Resulta que sabía español y escribía indistintamente en ambos idiomas. Me han gustado mucho y he hecho un resumen. (He respetado las presuntas y comprensibles faltas de sintaxis -no muchas- de alguien cuya lengua materna es el alemán)

1.     Toda ciencia debería basarse en la resurrección de Jesús.

2.     Si no se hubiere producido vana sería la fe cristiana, pero si, efectivamente, la resurrección se ha producido es todo lo demás lo que es vano.

3.     Si la pregunta por excelencia es POR QUÉ HAY ALGO Y NO NADA la única respuesta es la resurrección.

4.     ¿Pero de que resurrección estamos hablando?

5.     Él resucitó a tres personas: una niña, un joven y un amigo. Los volvió a la vida. (Si volvieron a morir o no es un tema muy interesante que no sé si me dará tiempo a desarrollar.)

6.     La suya es otra cosa. Resucita con un cuerpo glorioso. Desconocido para nosotros. Conserva las heridas, incluso.

7.     Cuando las mentes privilegiadas, tipo Chesterton, intentan dar cuenta de la situación extraña por inexplicable de la humanidad en el curso de la historia recurren a tres mythos. La rebelión de los ángeles caídos, el pecado original y la expulsión del paraíso y la elección de un pueblo.

8.     Como se ve más difíciles de entender que lo que ayudan a explicar.

9.     Pues bien, la resurrección supone la posibilidad de explicarlo todo.

10.  Es mucho más portentosa, inconcebible o grandiosa que el nacimiento virginal, los milagros, el arrebatamiento de Elías en un carro de juego.

11.  No puede no ser cierta.

12.  La única opción para sobrellevar todos los enigmas y los misterios de la existencia humana es la humilde aceptación de la ciencia del no saber. Sócrates la entendió como nadie.

13.  La ciencia del no saber es muy breve. Se agota en su propia formulación. De otro modo entraría en contradicción consigo misma.

14.  Pero es auténtica, genuina y relativamente verdadera.

15.  Pues bien, la resurrección también aniquila esa ciencia gloriosa.

16.  A partir de la resurrección lo sabemos todo. La materia es secundaria. La muerte no tiene la última palabra. Vamos a resucitar después de la muerte. Nuestra existencia tiene sentido. Lo que ignoramos e ignoraremos es temporal hasta que nos sea dado un nuevo cuerpo inmortal y glorioso.

17.  La resurrección dota de sentido todo el pasado, el presente y todo lo que vendrá.

18.  El hecho de haberse dado en el curso de la historia hace que sea superior a cualquier ciencia venidera o a cualquier hecho nuevo porque los hace posibles.

19.  Es decir, al ser posible algo tan inimaginable, podemos esperar grandes portentos y prodigios futuros. Nunca llegaremos por nosotros mismos a lograr algo tan inmenso. Pero ya sabemos que, efectivamente, para Dios nada hay imposible.

martes, 13 de enero de 2026

No hay dos infinitos iguales

Toda ortodoxia debería ser el resultado de una ortopraxis. Las dos caras de la misma moneda. Hoy esto -todavía- no es así.

Bajo el cristianismo Europa se ha fragmentado en naciones individuales. Paradójicamente, no puede tornar a la unidad al margen del cristianismo.

Humildad (subjetiva) y aceptación de la propia grandeza (objetiva.)

El nombre propio es el vestido del nombre profundo. El nombre profundo es lo que cada uno es y ha olvidado.

Es un acto de amor inefable ayudar a alguien a reconocer su nombre profundo.

La valentía es el deseo de vivir que acepta la posibilidad de morir en el intento.

No equivocarse nunca es tan inverosmíl como no acertar jamás.

Cuando estás totalmente convencido de algo (importante o decisivo) ni te molestas en defenderlo o demostrarlo.

Cuanto más inverosímil sea una coincidencia, menos probable es que sea una mera coincidencia. (¿!)

A veces se echa de menos el propio hogar aun estando en él.

Todo místico tiene la sensación de ser un superviviente de un naufragio mítico o primordial.

No ames a tu patria porque sea grande. Solo amándola será grande.

Muéstrate. No te nombres.

Solemne perogrullada: ¡el cosmos es incomparable! Claro, no hay otro igual: solo hay uno. Y es que pocas cosas como el universo.

¿Predicar el egoísmo sería, paradójicamente, practicar altruismo?

¿Quedan todavía preguntas por plantear? ¿O habremos agotado ya todas las preguntas posibles? Ya se ve que no!!!

Si desapareciera la mística desaparecería también ipso facto la razón. La razón es una expresión mística y la mística es una expresión del logos inagotable.

Pero el logos se ha encarnado.

Dice Chesterton que el secreto del misticismo consiste en entender todo con la ayuda de algo que no se entiende.

 

 

 

 

viernes, 26 de diciembre de 2025

La teoría de la evolución darwinista ha quedado superada

La teoría de la evolución de las especies mediante selección natural (TESN) -si es correcta- tiene que aplicarse desde el principio de la vida hasta el final de la cadena vital.

Y pretende ser una teoría científica.

Por tanto, la evolución por selección natural -si la teoría es adecuada- ha tenido que dar origen también al hombre (HSS).

El HSS ha sido dotado, entonces, por la evolución de una capacidad teórica que le permite concebir teorías explicativas de los distintos aspectos de la naturaleza.

En particular, le permite concebir y explicar cómo él mismo ha surgido -como una especie más- a lo largo del curso evolutivo.

Y ese papel, precisamente, lo cumple la TESN.

Por lo tanto, la TESN explicaría (causaría) a la propia TESN. Es una teoría autorrefleja, pues. Se autoexplica. Se autocontiene.

Pero sabemos que ninguna teoría científica puede explicarse a sí misma.

Eso hace que la llamada TESN nunca pueda ser una teoría científica.

Es un esquema explicativo, una creencia, una fe, un sustituto de la explicación mítica o religiosa pero no puede ser una teoría científica. Es una ilusión.

Desde el punto de vista científico decimos que es un sinsentido. Ni es falsa ni es verdadera.

Es una pura peticion de principioSolo se puede demostrar verdadera si se parte de ella misma.

Entraña una paradoja insalvable.

sábado, 20 de diciembre de 2025

Un experimento que pudo cambiar el curso de la historia de occidente

 

1.     Se idea un experimento (crucial) para medir el movimiento de traslación de la Tierra a través del éter.

2.     No para comprobar si la tierra se mueve o no se mueve. De eso se parte.

3.     Para ello un rayo de luz -a través de espejos- se divide en dos.

4.     Uno sigue la dirección del movimiento terrestre y el otro la perpendicular al movimiento hasta que vuelven a encontrarse.

5.     Ambos deben llegar desfasados pues no recorren distancias iguales.

6.     El resultado del experimento es negativo. Prácticamente llegan en fase.

7.     Dos alternativas: (a) o la tierra no se mueve y (b) o no hay éter.

8.     Hay dudas. La primera opción tendría consecuencias inconcebibles para el hombre fáustico. Cuatro siglos sumidos en el error. Habría que volver a concepciones teológicas, metafísicas, filosóficas, antropológicas y políticas ya superadas o en trance de serlo.

9.     El poder académico opta -no sin dudas ni rápidamente- por la opción (b).

10.  La teoría especial de la relatividad de Einstein se encarga de vestir racionalmente la decisión.

11.  Eso supone que hay que aceptar que no hay -y nunca habrá- una prueba directa del movimiento de la Tierra.

12.  Si el experimento -repetido hasta la saciedad- no hubiera dado negativo no existiría la TER de Einstein.

13.  Desde un punto de vista lógico matemático hay un error muy grave en todo este proceso: el circulo vicioso o la petición de principio. Para confirmar A se da por supuesto A.

14.  Los que pensamos que el experimento da negativo porque la Tierra, efectivamente, no se mueve podemos satisfacernos con el modelo de Ticho Brahe. Hay un sistema solar con planetas girando en torno al sol (y donde se siguen las leyes del movimiento de Kepler y Newton) que, a su vez, gira todo él entorno a la Tierra, que no es un planeta más, sino un lugar de reposo absoluto desde el que se “sostiene” todo el universo.

15.  En mi opinión, por tanto, si el experimento de Michelson y Morley se repitiera en cualquier planeta del sistema solar daría positivo.

16.  No os quiero ni contar las consecuencias civilizatorias que ese resultado tendría. Ya no tendrían escapatoria.

17.  Aunque Michelson logró el premio más ansiado nunca logró entender el resultado de su experimento. Quedaría definitivamente perplejo.