Hay muchas diferencias entre 2023 y 2026.
El Estado Profundo (EP) que es quien manda -y ha utilizado a PS estos ocho años- para llevar a cabo un programa de destrucción de la patria le ha obligado a anticipar las elecciones.
Motivos: (1) el cambio de política inmigratoria en la UE; (2) la obligatoriedad de meter el aumento del gasto en defensa en los PPGG del estado y (3) el cambio en las relaciones comerciales con China.
La incapacidad acreditada de su lacayo para enhebrar una política coherente con los socios europeos acorde con estas directrices es lo que, finalmente, ha llevado al EP a dar por amortizada a su marioneta.
Esto se nota, por ejemplo, (1) en la elección -impuesta- de colocar a MR (la pájara) como segunda en la lista por Madrid: precisamente, la única que no le aplaude en el Congreso y (2) en el hecho inaudito de que la pseudoextremaizquierda vaya desunida a las elecciones, justamente, para facilitar la mayoría absoluta de la derecha (cobarde y valiente, respectivamente).
Como se ve, en España el voto es inútil: todo se decide al margen de los consumidores, los contribuyentes y los electores censados. Que es en lo que nos han convertido.
El espectáculo que este régimen está dando en Ceuta; en la Puerta del Sol; con la alteración arbitraria del censo exterior y con la permisividad exhibida hacia la guerrilla callejera muestra, una vez más, sus vergüenzas y hace que perdamos toda esperanza de que algo pueda mejorar tras un cambio de gobierno.
El plan del EP es llevar a ANF a la presidencia para que (a) haga unos presupuestos con el porcentaje de gasto en defensa comprometido; (b) para que atempere y reordene el flujo inmigratorio; (c) para comprometer inversiones que mejoren las infraestructuras gravemente dañadas por estos ocho años de saqueo y corrupción sanchista y (d) para poner en marcha un plan de construcción de viviendas. O sea, pura gestión.
Todo está atado y bien atado y lo que falta es asistir a la representación y a la puesta en escena para consumo de crédulos e incautos de esta enésima farsa. Porque los enterados ya están preparándose para subir al barco mientras que las ratas recogen sus pertenencias para abandonarlo.