domingo, 17 de mayo de 2026

Una visita a Unamuno en septiembre de 1936

Johan Brouwer (1898-1943)

Una visita a Unamuno.

Pasos arrastrados en el pasillo. Pasos cansados y lentos de un anciano en zapatillas. La puerta se abre despacio. Me cuesta reconocer a Unamuno. Parece pequeño, muy pequeño ahora. La cabeza inclinada, los hombros caídos, la postura fatigada, floja, desganada. Avanza con pasitos cortos y prudentes. Un anciano.

El saludo es amable, pero seco y reservado. Diría incluso desconfiado.

Con unas pocas palabras explico por qué he venido a Salamanca. Principalmente para hablar con Unamuno. A propósito de unas declaraciones que había hecho a varios periodistas, especialmente a uno estadounidense.

Con gesto sombrío, Unamuno dice:

Al principio no quería recibirle. Estoy harto de esos periodistas. No hablan una palabra de español; algunos ni siquiera francés. No saben nada de España, no entienden nada de lo que sucede y luego lo explican a su manera. Las cosas y los pensamientos españoles no se pueden traducir. Y estos individuos traducen sin conocer el original.

El viejo Unamuno va despertando lentamente. El rostro gris y arrugado recupera su expresión desafiante. Los ojos apagados empiezan a brillar. Los hombros ya no están flácidos.

No sabía que era usted. Hace poco me atacó con dureza… pero me gusta el choque frontal. Del choque saltan las ideas. Y en el conflicto se conocen los caracteres.

Por un momento me siento incómodo. No sabía que don Miguel me hubiera seguido tan de cerca. Pero con un hombre como Unamuno no hace falta evitar los puntos de desacuerdo. Además, he venido para oírle hablar de cuestiones esenciales.

—¿Dónde encontró usted a San Manuel Bueno? ¿Es un hombre español real, uno entre muchos, o ese sacerdote es solo una creación de su espíritu paradójico, ajena a la verdadera vida española?

Unamuno se incorpora un poco. Ya es completamente el hombre que conocí en las aulas y en las reuniones: vehemente, apasionado, ingenioso, combativo.

San Manuel Bueno… es un capítulo que debe añadirse a la mística española. Es la lucha por la gracia; la desesperación ante la ausencia de una fe de la que no se puede prescindir; es la tragedia interior del hombre orientado hacia Dios que se pierde a mitad del camino. Ese sacerdote español que vaga en la oscuridad y muestra a otros el camino hacia la luz es, en efecto, una realidad española. Sí, sí, es una excepción, una gran excepción, pero existe… gracias a Dios.

—¿Por qué “gracias a Dios”, don Miguel?

Porque solo de esa lucha puede nacer una fe nueva y auténtica. Esa lucha es la fase inicial de una nueva vivencia de las profundas verdades religiosas. Usted comete una injusticia conmigo, con San Manuel Bueno y con la fe si no ve —o no quiere ver— que está emparentado con las grandes figuras de la vida espiritual española. Por desgracia, hoy esa fe se ha vuelto superficial para muchos. Ahí está la causa de esta tragedia española actual.

Mire la calle. La gente lleva escapularios, medallas e imágenes religiosas sobre el pecho. Pero nunca pone un pie en la iglesia. Viven sin Dios y sin lucha espiritual. La fe y la Iglesia han sido apartadas de la vida real. Y por dentro ni siquiera lo notan. No sufren por ello. El “corazón inquieto” es aquí casi desconocido. San Manuel Bueno busca el camino de regreso: hacia Santa Teresa, hacia San Juan de la Cruz.

Debe comprenderme bien. Nací durante una guerra civil; mis primeros recuerdos están ligados a una guerra civil. Y ahora termino mi vida durante otra guerra civil. Toda mi vida he llevado la guerra civil dentro de mi alma. Esa lucha se ha librado constantemente en mí. Estoy desgarrado interiormente por la incertidumbre, por la búsqueda de una solución. Mi alma grita pidiendo certeza. Todo mi ser se rebela contra la limitación de mi vida. Contra la limitación de mi entendimiento. Soy mi propio adversario. Los extremos se enfrentan irreconciliablemente dentro de mí. Mi cabeza está frente a mi corazón.

Unamuno no solo es su propio adversario; también es el adversario de cualquiera con quien habla. En la contradicción y en la refutación esperaba encontrar argumentos convincentes. Yo quería conducir la conversación hacia la situación política y buscaba la transición sin expresar yo mismo una postura.

—En una declaración suya que he leído —¿es realmente suya?— dice usted que la causa de la situación actual es la frivolidad de Azaña. ¿Qué quiere decir con eso?

Azaña es realmente el culpable. Azaña jugó con España, por frivolidad, sí, sin darse cuenta de lo que hacía. En un pueblo que no estaba preparado para grandes transformaciones creó un estado de completa inestabilidad. Arrancó todos los fundamentos históricos sin haber establecido a tiempo una nueva base sólida. Su crítica fría y cortante ha sido completamente destructiva. Ha traído desorden, perturbación, incertidumbre, vacío…

—Pero, don Miguel, Azaña frenó el proyecto del artículo 8 y lo modificó en el artículo 26, cuya aplicación incluso impidió en gran parte. Los socialistas lo consideraban demasiado conservador, poco decidido, incluso demasiado moderador. En Inglaterra y en mi propio país, Azaña no habría podido ni querido provocar semejante agitación social…

Cierto, pero España no puede compararse políticamente con ningún otro país de Europa. Los sistemas y denominaciones políticas generales no sirven para la realidad española. La irresponsabilidad de Azaña consistió en querer transformar situaciones históricas en apenas unos años. Francia, Inglaterra y Holanda necesitaron siglos para ello. No se puede violentar la historia. No se puede violentar a un pueblo. El pueblo español había sido moldeado espiritual y socialmente por formas sólidas surgidas de la historia. Quien arranca de repente esas formas conduce a un pueblo al desconcierto. Trae confusión. Libera pasiones oscuras. Eso es lo que ocurrió. Por culpa de Azaña, España es ahora como un barco a la deriva…

—¿Y ahora, don Miguel?

Un gesto de desaliento es la respuesta. Los hombros vuelven a hundirse; la cabeza cae tristemente sobre el pecho. Los movimientos vuelven a ser lentos y débiles, como los de un anciano.

¿Y ahora? No lo sé. España ha caído en el caos. Los adversarios son empujados hasta sus últimas consecuencias. Ya no se habla de conciliación ni de entendimiento razonable. Las fuerzas moderadoras no encuentran un punto de partida para conducir a una solución pacífica y sensata. La violencia se enfrenta a la violencia, con la típica resolución española. Un español no es una persona de muchos matices. Normalmente es alguien de unas pocas ideas fijas y algunos sentimientos fundamentales. Hemos llegado a un punto en que las oposiciones ya no pueden sintetizarse. Así que…

—Usted ha dado una suma de dinero en apoyo al ejército del bando de derechas. Su posición parece clara entonces.

El viejo Unamuno, ese espíritu paradójico siempre sorprendente, sonríe con ironía.

Mi posición nunca es clara. Nunca he estado de acuerdo con nadie. Ni siquiera conmigo mismo. Lo único claro es que esta situación espantosa debe terminar. Un país como España, un pueblo como España, necesita autoridad y dirección constructiva. La historia debe poder desarrollarse serenamente. Por esas razones apoyo al bando sublevado. La sublevación es la continuidad histórica. Conservando la autoridad se podrá encontrar la ocasión para la reflexión, para la consideración tranquila y también para la educación del pueblo. Ahí es donde hay que empezar. El pueblo debe ser instruido y educado a partir de principios fecundos.

Pero si los extremos irreconciliables continúan luchando, España no recuperará la sensatez en siglos. Temo tanto el peligro fascista como el comunista. Ninguno de esos dos movimientos reconoce plenamente la dignidad espiritual, moral y social del ser humano.

—¿Cree posible que, tras la victoria del ejército, los fascistas lleguen a imponerse?

Aquí ahora todo se ha vuelto posible. Los fascistas son aquí, como en otros lugares, en gran parte personas de escasa inquietud espiritual. Tienen unas pocas ideas firmemente clavadas. Ahí reside su fuerza. Estos tiempos no son adecuados para el pensamiento reflexivo y matizado. La gente solo es receptiva a la acción directa y lineal. Lamentaría un predominio fascista por la violencia y la presión que implica.

El fascismo es una forma de materialismo histórico. En sus concepciones sociales solo presta atención al hombre material y al carácter temporal de la sociedad. La idea del Estado fascista es, bien mirada, una negación de la idea cristiana. El fascismo tampoco ejerce una influencia fecunda sobre el espíritu. ¿Ha producido en alguna parte un gran artista o un gran filósofo? No elijo entre fascismo y comunismo. Rechazo ambos. Soy, por principio, enemigo de toda violencia niveladora.

Unamuno se ha levantado. Ahora vuelve a ser el hombre que desafió la prisión y el exilio, y que está dispuesto una vez más a luchar por la dignidad espiritual del ser humano.

Estoy del lado de los sublevados porque solo en ellos veo garantías para una solución gradual de los problemas de España. En ellos veo posibilidades de una acción conjunta y constructiva. Los diferentes partidos políticos unidos en el frente de derechas encontrarán, espero, en la lucha común, la disposición y el espíritu de sacrificio necesarios para reconstruir España. La Iglesia tendrá que asumir con mayor celo su misión evangelizadora; la gran multitud deberá unirse a ella en la fe. Y en cuanto al fascismo… solo puede surgir y subsistir en un Estado espiritualmente débil.




domingo, 10 de mayo de 2026

Desmontando siglos de calumnias contra el catolicismo (y III)

La Iglesia se opuso a la esclavitud y la eliminó en Europa. Los papas se opusieron a ella. Porque la consideraban un pecado. La Iglesia no dejó de condenar la esclavitud; el problema fue que pocos mandatarios hicieron caso. Oponerse a la esclavitud les costó muy caro a los jesuitas hispanoamericanos.

Los jesuitas crearon una gran civilización india en el Paraguay que fue borrada de la faz de la tierra por los ejércitos hispanoportugueses. Es una de las más extraordinarias omisiones de la historia americana. ¿Cómo es posible que este episodio se haya eliminado de todas las historias clásicas de America?

El alabado Bartolomé de las Casas (1474-1566), sin embargo, que propuso importar esclavos de Africa para que no fueran esclavizados los indios americanos no deja de recibir reconocimientos. Pero lamentaría más tarde haber cometido esa blasfemia hasta dudar que se le pudiera perdonar ese horrible pecado.

Durante la revolución francesa las víctimas de la guillotina fueron más de 40.000 personas. Entre ellos obispos y mil sacerdotes. Robespierre envió a la guillotina a dieciséis monjas carmelitas por seguir con su vida de oración.

Durante los primeros cinco años en el poder, los comunistas rusos asesinaron a veintiocho obispos y a mil doscientos sacerdotes. El régimen comunista soviético ejecutó a 200.000 clérigos, incluidos rabinos. En total, el número de rusos ejecutados por su religión supera los veinte millones.

Durante el terror rojo español, el frente popular asesinó a 13 obispos, 4172 sacerdotes, 2.365 religiosos y 283 religiosas. En total 6.832 víctimas.

¿Esto qué significa? Pues que la Iglesia se opone a los tiranos que quieren destruirla. Pero no se opone ni se opondrá jamás a la libertad y al gobierno del pueblo para el pueblo.

Contrariamente a la opinión de Max Weber, el capitalismo plenamente desarrollado había aparecido en Europa muchos siglos antes de la Reforma. El capitalismo fue un invento muy católico. La creencia en las virtudes del trabajo y de la vida sencilla estuvo muy viva en el origen del capitalismo siglos antes de que Martin Lutero hubiera nacido. Por eso es legítima la tesis de vincular el capitalismo a una ética cristiana, en general. No protestante.

La Iglesia católica se concilió con el capitalismo temprano antes de que los protestantes aparecieran en la historia. Y esa conciliación se debió a un progreso teológico -a más tardar durante el siglo XIII- con la teología del precio justo y del interés legítimo.

Una ironía: la consecuencia más profunda y duradera de la Reforma fue que provocó la Reforma católica. La iglesia de la piedad reemplazó para siempre a la corrompida iglesia del poder.


Desmontando siglos de calumnias contra el catolicismo (II)

Las cruzadas fueron la respuesta a las provocaciones islámicas por los ataques criminales a los pacíficos peregrinos cristianos (tortura, esclavitud, pillaje y hostigamiento) y a los santos lugares. Fueron iniciativas de carácter defensivo. Como dice Rodney Stark (1934-2022) en su libro Bearing False Witness. Debunking Centuries of Anti-Catholic History: “Las cruzadas fueron provocadas. No representaron el primer asalto del colonialismo europeo. No fueron organizadas para conseguir tierras, botín o convertidos. Los cruzados no fueron bárbaros que se ensañaron contra los cultos musulmanes. Las cruzadas no son una mancha en la historia de la Iglesia Católica. No son algo de lo que Occidente tenga que disculparse” (traducción castellana de Isidro Arias Pérez, 2018.)

La Inquisición española fue una fuerza coherente en favor de la justicia, la moderación, el buen hacer de los jueces y la ilustración. Entre 1540 y 1700 hubo abiertas 44674 causas. Se ejecutó solo a 826 personas (1.8%). Podemos afirmar que en el período que va desde 1480 hasta 1700 se dictaron 10 sentencias de muerte por año (2200 en total). En Inglaterra, mientras tanto, entre 1530 y 1630 el promedio de ahorcados fue de 750 por año.

La inquisición hizo escaso uso de la hoguera, raramente torturó a un acusado (el 2%) y mantuvo las prisiones inusualmente limpias.

La inquisición utilizó su poder e influencia para suprimir la caza de brujas promovida por el populacho. Se mostró muy dura con quienes llevaron a cabo cazas de brujas no autorizadas, haciendo que varios fueran ejecutados por ello.

Nunca incluyó las obras de Galileo en la lista de libros prohibidos. La mayoría de los libros quemados eran de contenido pornográfico.

Galileo no pasó ni un solo día en prisión.

Fueron los filósofos medievales (siglo XIII), no los griegos, romanos, musulmanes o chinos, quienes basaron sus estudios médicos en la disección humana por su compromiso con lo empírico. En el islam estaba prohibida y Aristóteles solo utilizó animales. La introducción de la disección humana en el occidente latino, sin la oposición eclesial, fue un acontecimiento decisivo.

La universidad fue la institución más mimada por el papado. Y la favorita: los papas obligaron a los reyes a respetar su inviolabilidad.

Roberto Grosseteste (1168-1253) introdujo la idea de experimento científico; Alberto Magno (1200-1280) fue el mejor botánico de campo de todo el medioevo; Roger Bacon (1214-1294) predijo el microscopio, el telescopio y las máquinas voladoras; Guillermo de Ockham (1295-1349) se anticipó a la primera ley de Newton y apuntaló el principio de que entre dos teorías efectivas hay que escoger siempre las más sencilla; Nicolás de Oresme (1325-1382) estableció firmemente que la tierra giraba sobre su eje; Nicolás de Cusa (1401-1464) comprendió que a un observador en cualquier parte del universo siempre le va a parecer que todo gira mientras que él está inmóvil. Por esto Newton (1642-1727) dijo que si él había logrado ver más lejos era por haberse colocado en los hombros de estos gigantes.

De los 52 científicos responsables del progreso en el conocimiento de la realidad material durante el siglo XVII el 60% eran devotos religiosos o miembros del clero u obispos o cardenales (la mitad católicos y la mitad protestante), el 38% eran convencionalmente devotos y solo un 2% fue escéptico o incrédulo en materia religiosa.

La teología cristiana es fundamental para explicar el origen y el auge de la búsqueda de un conocimiento cierto, contrastable, palpable y refutable. No solo inspiró la búsqueda de leyes naturales, sino que fueron encontradas. Y eso se debe a la fe judeocristiana en un Creador y diseñador Inteligente que se sirve de las matemáticas. Y eso los griegos, los chinos, los orientales o los islámicos lo ignoran.

Basta ya de sandeces.

Desmontando siglos de calumnias contra el catolicismo (I)

Los evangelios en ningún sitio describen a los judíos como ricos tacaños.

Entre los años 500 y 1096 solo se ha constatado una agresión antijudía: la del año 554. Hubo, por tanto, un largo período de tiempo en el que no hubo odio popular contra los judíos. 1096 puso fin a más de cinco siglos de relaciones pacíficas entre cristianos y judíos.

La primera masacre musulmana de judíos se produjo en Medina. Mahoma ordenó que todos los varones adultos judíos (700) fueran decapitados, después de obligarlos a cavar sus propias tumbas.

San Agustín (354-430) había enseñado que todo aquel que matase a un judío sería vengado siete veces por Dios.

El diplomático israelí Pinchas Lapide cree que Pío XII contribuyó a salvar a 860.000 judíos de las garras nazis.

La Iglesia Católica posee un amplio historial de vigorosa oposición a los ataques contra el pueblo judío. Pío XII supo estar a la altura de esa tradición.

Constantino no fue responsable del triunfo del cristianismo. Ni ilegalizó el paganismo ni toleró la persecución de los no cristianos. Continuó nombrando paganos para ocupar los cargos de cónsul y prefecto. A quien atacó fue a los cristianos herejes, no a los paganos. Apoyó el pluralismo religioso.

El papa Gregorio Magno (601) recomendó colocar altares en los templos paganos para transformarlos en edificios cristianos y no destruirlos.

El paganismo sobrevivió y solo muy lentamente fue oscureciéndose, asimilándose, de alguna forma, al cristianismo.

Ya está bien de darnos la lata con la ignorancia de la edad oscura.

La llamada edad oscura medieval es un mito, una falsedad y un fraude. Al revés, está llena de innovaciones: en agricultura, armamento, energía no humana, transporte, fabricación de productos, comercio, música (invención de la polifonía y de la notación musical), arte (pintura al óleo), arquitectura (arbotantes, vidrieras), literatura, educación (creación de las universidades a mediados del XII), ciencia y progreso moral.

La esclavitud vigente en Roma desapareció antes del renacimiento. La abolición de la esclavitud fue el ejemplo más claro de progreso durante “la edad oscura”.

Y estos otros: molinos de agua, molinos de viento, presas y embalses, invención del arado pesado, rotación trienal de la tierra, la collera para los caballos, reproducción selectiva de las plantas, invención de las chimeneas para no hacer agujeros en los techos y tejados, anteojos de cristal (1280), caballería pesada con elevado borrén delantero y trasero en la montura y estribos revolucionarios, auténticos barcos veleros.

 

 

martes, 5 de mayo de 2026

El equilibrio subjetivo/objetivo que el wokismo quiere eliminar

El alma no padece la dicotomía: subjetivo/objetivo, pero la mente sí. De hecho, es una de las dicotomías fundamentales que la escinden.

La inmensa mayoría de los occidentales son subjetivos consigo mismos y objetivos con los otros. Esto es independiente del color político o ideológico de cada cual. La prueba de que esto es así es que difícilmente se autorreconoce. Es el fariseísmo de siempre.

Por ventura hay una inmensa minoría que son subjetivos con los demás y objetivos consigo mismos. Son las personas bondadosas, virtuosas y creativas. SK decía que según iba creciendo se iba haciendo más objetivo consigo mismo y más subjetivo con los demás.

Los objetivos tanto hacia dentro como hacia fuera son rigurosos, autoritarios, fanáticos, yihadistas o terroristas.

Y los subjetivos tanto con ellos mismos como con los demás son los hedonistas, viciosos, tramposos, mentirosos o traidores.

Ahora bien, en principio ninguno de los pertenecientes a estos grupos niega la existencia de esta dicotomía. Reconocen ambos polos, aunque la proporción de cada polo en cada uno los “clasifique” en un grupo o en otro.

Para desgracia nuestra, en el momento presente hay una ideología, el wokismo, que pretende eliminar lo objetivo y dar la preeminencia absoluta a lo subjetivo. Por ejemplo, el sexo tiene una parte objetiva (XX/XY) y otra subjetiva. En la inmensa mayoría de las personas las dos partes correlacionan. Esta ideología pretende que lo único que importa, en este asunto, es el aspecto subjetivo.

Veamos un ejemplo con respecto al tratamiento que los medios oficiales dan a los asesinatos cometidos por o contra las personas trans.

En los últimos 25 años, en GB han sido asesinadas 11 personas trans. Pero, y esto lo que tienden a olvidar los medios wokistas, el número de asesinatos cometido por personas trans han sido de 20. (Briggs and North, Transgender Homicides in Britain 2000-2025.) Casi el doble.

Sin embargo, el número de artículos informativos sobre víctimas trans asesinadas ha sido de 104 (9.5 por víctima) mientras que el de artículos sobre asesinos trans ha sido tan solo de 23 (1.5 por asesino.) Pues la BBC publicó cuatro veces más artículos informativos sobre las víctimas que sobre los asesinos. El sesgo es pavoroso.

Por cierto, los 11 asesinados eran de sexo varón/género mujer y los asesinos han sido (18/20) de sexo varón y género mujer y 2 de sexo mujer/género varón.

La moraleja está clara: si bien ni podemos ni debemos eliminar la subjetividad en los asuntos humanos esta debe siempre estar sometida a los criterios de la objetividad. El wokismo es una patología muy grave de la razón.

martes, 28 de abril de 2026

Apotegmas del alma (III)

El cuerpo no sabe que es cuerpo. El alma sabe que es alma. La mente puede llegar a saber que es mente gracias al alma.

Sin alma no habría ni conciencia intelectiva ni conciencia moral.

El alma actúa como ángel de la guarda del ser humano.

El alma vive en Dios y lo sabe.

El alma conduce, guía, orienta, unifica e indica el camino por el que debe transitar la persona entera.

Se oculta, pero no se aparta.

Cuando el salmista dice que mi alma tiene sed del Dios vivo eso quiere decir que el alma ha conseguido su propósito y es el ser humano completo quien tiene sed del Dios vivo.

En los artistas se puede notar la presencia e influencia total del alma en sus obras (Bach, Mozart, Beethoven) o solo la presencia parcial.

Las experiencias cercanas a la muerte son epifanías de la propia alma.

El alma presiente, anticipa y puede llegar a profetizar.

No está localizada ni en el espacio ni en el tiempo.

Puede darse el caso de que algunos pierdan su alma en esta vida. Mysterium iniquitatis.

Sin alma el ser humano sería infinitamente más simple.

Las naciones no tienen alma, pero sí mente colectiva. Salvo tres: los chinos, los griegos y el pueblo judío. Por eso no se descomponen, ni se disgregan ni mueren.

El alma es inmortal.

Quien profiere es el logos iluminado por el alma.

El alma llama callando y empuja sin decir cosa alguna. Es presencia pura.

El alma sabe que es alma. El hombre sabe que es hombre, aunque ignore que habita en un alma. ¿Por qué lo ignora? Eso es un misterio.

Al alma se llega.

No hay itinerario. Es un salto. Si no hay salto no se llega. No es posible evolución alguna.

Cuando se alcanza la consciencia del alma propia todo cambia. Conversión. Catarsis. Mutación. Metamorfosis.

La ciencia atribuye al psiquismo superior aspectos que son propios del alma porque se niega a reconocer su realidad. El “ateísmo” del alma.

Analogías entre el ateísmo y el “ateísmo” del alma. ¿Por qué no ha habido un Nietzsche de la muerte del alma? No ha hecho falta: la ciencia empírica y la formal se han encargado del eclipse del alma.

El alma no es un epifenómeno del psiquismo superior ni un efecto secundario o correlativo ni paralelo al psiquismo superior. Es una mónada divina.

Marta es la mente y María el alma.

El alma no aprende: sabe todo lo que tiene que saber desde su nacimiento. No progresa, pues.

Silenciosa, paciente, humilde e imperturbable. Como el Hijo de hombre no ha venido a ser servida sino a servir.

Se muestra y nunca se nombra.

Enseña a no temer.

lunes, 27 de abril de 2026

El alma no es solo metáfora o símbolo (II)

En la Encarnación es el propio Dios quien ocupa el lugar del alma. El alma de Jesús, que unificaba toda su Persona, es, por tanto, el mismo Dios. Por eso se dice que tiene dos naturalezas y una sola Persona: cuerpo-cerebro-mente humanos y alma divina increada y eterna.

Alma, interioridad, conciencia, guía interior, daimon. Todos términos sinónimos, aunque no idénticos.

Los ángeles: almas no encarnadas.

El alma de Cristo es el mismo Dios.

El alma no muere, pero puede metamorfosearse, transmutarse en otra. Pablo al identificarse con JC funde su alma primitiva con la de JC resucitado y deja de ser la suya propia.

Un saber sobre el alma es verbal, intuitivo e infinitamente cualitativo.

Alma: Realidad metafísica y metáfora y símbolo.

Saber que somos alma (que se tiene alma) lo cambia todo. Ignorarlo hace imposible todo. Solo quien lo sabe puede Obrar.

Muchos cuerpos-cerebros-mentes no querrían tener alma.

El alma humana es personal, pero está conectada con el Anima mundi. Mientras el cuerpo está inerte se vuelve a fundir en ese océano.

Soy alma mejor que tengo alma.

En las especies animales solo tiene alma la especie, no los individuos.

El alma como nada donde se sumerge la mente.

Sócrates al hacerse consciente del alma se hizo consciente de que no sabía nada. El alma es una nada. Que lo es todo.

El alma es acto puro.

Muchos pensadores y místicos creen que entran en contacto con Dios cuando lo que hacen es explicitar de un modo rotundo la propia alma.

El alma ni tiene sexo ni género.

Una mente sumergida en la nada del alma se puede hacer muy poderosa. ¿Podrían entenderse, así, los fenómenos psi?

Quizás sea el alma el secreto mejor guardado. ¿Lo más oculto desde el comienzo del mundo?

En la noche, el sueño, los sueños y la imaginación creadora reina el alma.

Hacerse consciente del alma es solo una condición necesaria para hacerse discípulo de Cristo.

Aunque la realidad del alma supera no solo lo que imaginamos sino lo que podemos llegar a imaginar es una nada en comparación con su Creador. Y con el misterio trinitario.

(Los traductores al español de los evangelios traducen psyche como vida o alma. Me refiero con alma no al término griego psyche, sino a algo distinto. El alma no es el psiquismo superior sino lo que permite que haya algo como el psiquismo superior.)

Historia de un alma (Teresa). Confesiones de un alma bella (Goethe). Hacia un saber sobre el alma (María Zambrano). Son hitos claves pues en todos estos testimonios el alma aparece con toda nitidez.

El alma inspira y serena.

El alma no es la psyche de Aristóteles. Son Sócrates y Platón sus desveladores, explicitadores o descubridores.

Todas las almas son puras, pero no todas -ni siempre- son capaces de dominar al cuerpo-mente-cerebro -y su conducta- que les ha sido encomendado.

La comunicación con Dios se hace a través del alma que es eterna. Es la que media entre Creador y creatura. Ella es la que sabe que esta ligada a su Creador.

No creo que las culturas, las civilizaciones, las sociedades, los pueblos o las naciones tengan un alma. Aunque si pueden tener una mente propia. No lo sé.

El alma como ojo espiritual. Como luz. Como iluminación.

Una sola alma -reina y señora de un ser humano- puede mover el mundo. Verdadero punto de apoyo. (Dame un punto de apoyo y moveré el mundo.)

El pensamiento de un solo hombre inspirado por su alma liberada puede valer más que todo el mundo.

Lo más inimaginable de todo es lo que permite que haya imaginaciones.

Su existencia es un obstáculo para la razón analítica. Va y vuelve sin ser notada. La ciencia prefiere no tomarla en cuenta. El psiquismo, en cambio, se presta y está disponible. Responde cuando se lo estimula. El alma no. Se conduce cual pájaro solitario. Sabe algo que siendo afín a las palabras no dice. Ser y vida se orientan hacia donde el alma, si se dejan, los lleva. Al vuelo del alma ningún análisis científico puede dar alcance. (MZ.)

viernes, 24 de abril de 2026

Cuerpo-cerebro-mente-alma (I)

 

Creo que tengo un alma. Inmortal. Creada.

Pero me ha costado mucho tiempo comprenderlo.

Siempre he creído en la continuidad cuerpo-cerebro-mente. Y que con eso era suficiente para explicar quién es el ser humano. (Y lo que Sócrates denominaba alma.)

Ahora ya sé que -además- tengo un alma. Espiritual, extramental, encarnada en el cuerpo-mente. Que con el cuerpo y la mente forma una trinidad. Un solo ser.

No puedo demostrarlo ni empíricamente ni logicoformalmente. Sí, abductivamente.

(¿Lo mismo que existe el inconsciente mental, el alma sería el inconsciente espiritual?)

El hecho es que creo que tú también tienes un alma.

Y eres una sola persona (cuerpo-mente-alma).

Creo que siempre he estado buscándola sin saber que la buscaba porque yo creía que el alma era una metáfora, no una realidad. Respondía -inconscientemente- a la llamada de mi alma.

(¿Lo mismo que hay cuerpos gemelos hay almas gemelas que se buscan sin saber lo que buscan -o que se buscan- y cuando se encuentran tampoco saben que han encontrado lo que buscaban?)

Pero estoy totalmente seguro de que la mayoría no cree que tenga un alma y -para mi frustración- creo que nunca lo creerán. Solo lo aceptarían si se lo demostraran de un modo empírico y directo. Pruebas indirectas tampoco las aceptarían.

Solo tengo pruebas indirectas.

El cuerpo nace y muere, se conserva y se reproduce.

La mente es la sede de la razón, del intelecto, de la voluntad y de la memoria. No es idéntica al cerebro porque no se reduce a él. Es una propiedad emergente del cerebro.

El alma es inmortal, invisible, indetectable, incorpórea. Se encarna en el cuerpo-cerebro-mente. Es la gran unificadora de todo el sistema. Produce el sí mismo, el yo verdadero. Guía la marcha de una persona única. Dota de conciencia al sistema completo. Impide el regreso al infinito de los procesos cerebromentales. Subsiste a la muerte corporal. Se reintegrará en un nuevo cuerpo. Nadie sabe ni cómo ni cuándo se encarna en el cuerpo-mente. Es personal -y posiblemente impersonal porque participa del alma-conciencia universal. Es autoconsciente. No es demostrable. Sus funciones no pueden simularse en un dispositivo artificial.

La mayoría de la gente no sabe que es -o tiene- alma.

Es espiritual.

Su contenido es el de la persona a la que conformó encarnándose en el cuerpo mente.

Es como un espejo para la mente y sus procesos porque en ella se pueden ver o contemplar.

Es un misterio: el alma es al cuerpo-mente como Dios es al cosmos.

Es el fundamento donde se sustenta la persona.

Sin alma no hay persona. La estructura humana es, pues, trinitaria.

La mente tiene un inconsciente mental, subliminal. El alma no se sabe si también tiene un inconsciente espiritual.

La gente normalmente cree que el alma estaría dentro de la mente y la mente dentro del cuerpo-cerebro. Pero es al revés: el cuerpo está en la mente y la mente en el alma.

El primero que comprendió -por revelación divina- la realidad del alma inmortal y la necesidad de dedicar la vida a su cuidado y atención fue Sócrates.

Ese descubrimiento trascendental fue ratificado en la Encarnación del Hijo de Dios.

domingo, 19 de abril de 2026

Tomás de Aquino y su experiencia inefable

Hacia el final de su vida, después de una experiencia sublime durante la Misa, Tomás de Aquino (1224-1274) dejó de escribir /dictar por completo, a pesar de que estaba en plena elaboración de su obra más importante. Cuando su secretario, Reginaldo de Piperno (1230-1290) le insistió en que continuara, Tomás respondió que todo lo que había escrito/dictado hasta entonces le parecía como paja en comparación con lo que acababa de inteligir. Lo que había inteligido superaba cualquier formulación que hubiera podido hacer hasta ese momento.

O sea, un hombre -del que se conservan nueve millones de palabras escritas/dictadas- dice que todo ese arsenal acumulado durante años no vale nada en comparación con lo comprendido (y callado) en ese instante.

Qué sería Aquello, qué sería Eso que vislumbró.

Nadie, salvo quien haya tenido una experiencia semejante, puede saberlo.

Y eso es incomunicable.

Eso que vislumbró es la conciencia inmortal (impersonal) que habita en cada hombre. Distinta del cerebro-cuerpo ligado -y entrelazado inextricablemente- a la mente. Esa conciencia potencia la mente hasta niveles no conocidos por ningún otro ser vivo ni dispositivo artificial por complejo que puediera llegar a ser.
Cerebro-mente-conciencia.
Solo la conciencia es inmortal.

martes, 14 de abril de 2026

APOTEGMAS DE LA RESURRECCIÓN

 Hay dos tipos de resurrección: R1: Lázaro vuelve a la vida. R2: Jesús vuelve, no retorna, a una vida nueva.

R1. Es con el mismo cuerpo. Todo el mundo puede ver a la persona resucitada. Es reconocible por cualquiera que lo haya conocido vivo.

R2. Un cuerpo glorioso. Solo se muestra en apariciones. Es el mismo, pero no lo mismo. Se mantiene la forma corporal, la voz, va vestido, se muestra el rostro, las manos y los pies. Puede tomar alimento.

Si Jesús hubiera tenido una R1 nada habría cambiado. Todo más o menos seguiría igual, y vuelta a empezar.

Las R1 son hechos históricos.

El sepulcro vacío es un hecho histórico porque habría sido perceptible para cualquier testigo de buena fe.

Con respecto a la R2 son históricos los testimonios de quiénes han visto al resucitado. No lo puede percibir cualquiera. El hecho en sí mismo ocurre en la historia.

Si la R2 no ha sucedido vana es nuestra fe. En caso contrario, vano y banal es -casi- todo lo demás.

Jesús puede hacer cuantas R1 quiera. El Padre es quien realiza la -y las- R2.

Jesús (R2) cuando se aparece se deja tocar y palpar. Prepara pescado a la brasa. Parte el pan. Habla con la misma voz. Va vestido. Camina. Se sienta a la mesa. Su aspecto es muy distinto porque les cuesta reconocerlo (anagnórisis). Su presencia es más imponente todavía que en la transfiguración.

Es pura Presencia.

No hace prodigios. Pero sus preocupaciones siguen siendo las mismas: servir, atender, acoger, sostener. No habla de sí mismo ni de su experiencia única e inconcebible. Los testigos no preguntan: se dejan querer.

Sigue siendo todo muy corpóreo. Es una apología de lo Corporal. No es nada místico. No es un espíritu.

Nadie, después de las apariciones consignadas en los evangelios, le ha vuelto a ver.

Vivimos en su Ausencia. El sepulcro vacío.

Pablo fue el último que le oyó, no lo vio.

R2 es solo comparable a la creación del mundo.  En griego: ἅπαξ” (hápax) hace referencia a algo irrepetible.

lunes, 13 de abril de 2026

Aqueró 1858

Me encontré con Guido Ceronetti (1927-2018) en Lourdes en el año 1973, yo no tenía ni veinte años. 

(El agua que me traje de allí todavía se conserva impoluta, más de cincuenta años después.) 

Yo no sabía, en aquel tiempo, de quién se trataba ni de su importancia. Pero sabía el suficiente italiano para comunicarme con él.

Lo que siempre he recordado es lo que me dijo:  BS (1844-1879) vio el atman-brahmán, experimentó la Unidad y esa Presencia dejó en ella una huella imperecedera. 

Pero, le dije, cómo sabe usted eso. 

Porque ella, me respondió, dijo: yo he visto a Aqueró. O sea, a Aquél. 

Según Guido ha sido el último ser en Occidente (1858) en poseer el secreto del Nombre. (Aquello, Eso, Ello.)

Efectivamente, BS conservó -en secreto- una oración que le enseñó Aqueró y que nunca compartió con nadie.

GC me confesó que él la conocía. La habría recibido por inspiración?

Le pedí que me la escribiera en un papel. 

Lo hizo con la condición de que la metiera en un sobre cerrado y sellado y que no la abriera nunca salvo que me encontrara en una circunstancia muy determinada, que no puedo decir. Guardo el secreto. Nunca lo he abierto y cada noche antes de dormirme especulo con el contenido de esa oración inefable transmitida por Aquella que no se ha vuelto a hacer presente en Occidente.

¿Qué haré con ese sobre si nunca me llego a encontrar en esa determinada circunstancia? 

Lo único que pone en el sobre es Aqueró.


sábado, 4 de abril de 2026

El misterio insondable del plan salvador

Un esquema del plan de salvación. 

Época del pueblo elegido.

Solo hay un modo de amar a Dios de forma pura: Israel. La Ley. La sinagoga. 

Época católica.

Jesús nos muestra que se puede amar a Dios sin necesidad de ser judío: siendo discípulo suyo. Nace así la iglesia católica. 

Época de la cristiandad.

Siglos después, la Reforma muestra que se puede ser discípulo de Cristo sin pertenecer a la iglesia católica. Nace así la cristiandad. 

Época de la humanidad.

En el siglo XIX, SK nos muestra que se puede ser discípulo de Cristo sin pertenecer a la cristiandad. Nace así la humanidad cristiana, no como mera admiradora de Cristo sino como cuerpo místico de Cristo. 

Nada prescribe, nada caduca: la sinagoga es santa, la iglesia católica es santa, la cristiandad es santa. La humanidad será santa. 

Cuando una institución elegida entra en crisis debe aparecer algo nuevo -no para sustituir o reemplazar o superar lo que hay- para que el plan salvador no decaiga pues el espíritu no descansa. 

Una vez que lo nuevo emerge como salvación, lo anterior sigue vigente y sigue actuando y debe seguir su camino, aunque -a pesar de sus intentos por regenerarse- no pueda competir en frescura con lo nuevo. 

En todas las transiciones se potencia, aclara e ilumina la figura del Salvador. 

En este desarrollo subyace una lógica inexplicable.

Ni es una lógica dialéctica ni hegeliana. Es una lógica emergente, no racional. Tampoco hay que intentar desentrañarla o entenderla. 

Dios siempre es nuevo.

 

jueves, 26 de marzo de 2026

La lenta aceptación de la decepción

 

Fui al hospital a ver a una persona muy apreciada y cercana porque sabía que estaba muy mal.  Al llegar ya salían sus familiares. Acababa de fallecer. Al acercarme al grupo, un familiar muy cercano al recién fallecido me espetó con cierta animosidad inesperada: tú que haces aquí. No supe que contestar.

En otra ocasión me pasó algo muy parecido. Alguien me dijo que el padre de un amigo estaba muy grave. Inmediatamente fui a verlo. Pero al llegar, el recibimiento fue de este tenor: vienes en muy mal momento. No me acuerdo qué hice.

Un Decano, amigo mío, me presentó al Rector de una universidad muy importante. Yo había sido durante todo el bachillerato amigo y compañero de su hermano, muerto en Africa en trágicas circunstancias. Me identifiqué. Habíamos ido al mismo centro educativo y aunque no nos habíamos tratado porque él era el benjamín de la familia compartíamos circunstancias biográficas muy poco comunes. Ignoró todo lo que le dije. No quiso hablar de nada. Su actitud, repentinamente, se tornó fría y distante, muy lejos de la aparente afabilidad mostrada en un principio.

Me encuentro en El Retiro una pluma que siempre me había gustado poseer que tiene un precio prohibitivo para mis posibles. A los pocos días, unos carteles en los árboles y farolas cercanos al hallazgo me avisaban de que el perdedor tenía teléfono y demandaba que quién la hubiere encontrado se pusiese en contacto con él. Así lo hice. Me quiso dar una propina.

Cuál fue mi sorpresa cuando la embajada danesa se puso en contacto conmigo porque cada año dan un reconocimiento a quien haya divulgado convenientemente el pensamiento de SK. No cabía en mi de gozo. Efectivamente, llevaba un tiempo publicando artículos sobre mi admirado filósofo. Pero cuando llegué al acto de entrega resultó que todo había sido una equivocación. La elegida era otra persona. Muy conocida, por cierto. Ya me extrañaba a mí que fuera yo el premiado. No me pidieron disculpas.

Una ilustre catedrática que dirigía un programa de educación de adultos en la ONU me dijo que quería utilizar un libro mío -en el catálogo de una editorial de mucho prestigio- para dicho programa. Pero el dueño de la editorial donde estaba publicado, persona de mucho prestigio, había rehusado darle el plácet para ello. A mí, sin embargo, no informó de nada de eso. Tiempo después me avisó que fuera a retirar de su almacén los libros no vendidos porque los iban a destruir. Nunca he sabido por qué me odiaba tanto.

Cuando pierdes el rastro de un amigo de la primera juventud siempre fantaseas con que te lo puedes encontrar en cualquier momento por cualquier ciudad. A mi añorado amigo no le había vuelto a ver desde que se casó. Treinta y tantos años. Pues bien, un día lo reconocí por la calle. Qué ilusión me hizo. Me bajé en cuanto pude del autobús. Y corrí hasta alcanzarle. Pero él no se acordaba de mí ni sabía de qué le estaba hablando. Pensó que era un timador.

Entre los 12 y los 17 años tuve un preceptor que era de los mayores expertos mundiales en Averroes. Un día vi anunciado en mi propia universidad la presentación de la traducción del Comentario al tratado sobre el alma de Aristóteles de Averroes. Habían pasado muchos años, de verdad, muchos. Me acerqué a la mesa al terminar el acto. Le quería hablar de mi itinerario universitario (inimaginable para mí a los diecisiete) y agradecerle todo lo que me había enseñado: la Salamanca de Unamuno, el pensamiento de Ortega y de Husserl, sus relaciones con el mundo musulmán (en los 70 era muy amigo del coronel Gadafi, por ejemplo.) Parecía otra persona. No me reconoció. No sabía de lo que le estaba hablando. Me alejé muy triste.

En 1979 conocí a uno de los mayores expertos en la vida y obra de Bonhoeffer (1906-1945). Entonces no lo sabía, lo descubrí 11 años después. No me habló de él nunca y yo desconocía la existencia y la importancia, además, de Bonhoeffer. Después de algunos encuentros y conversaciones no volví a verle más salvo, incidentalmente, en sitios como el Auditorio, una sala de cine o por el paseo de El Pintor Rosales. Menos que un saludo o un reconocimiento mutuo. Cuando comprendí la grandeza de Bonhoeffer y la importancia de quien había dedicado toda su vida a estudiar y difundir su legado, me apenó esa falta de juventud por mi parte, una falta de atención imperdonable. En 2001 vi su esquela en el periódico. Y el anuncio del lugar y hora de su funeral. Fui y me puse en la última fila. Es lo menos que podía hacer.

Y de pronto, un día te escribe alguien para agradecerte que tú -sin saber- le salvaste la vida.

 

jueves, 19 de marzo de 2026

Salir de la mentira presente de la mano de Kierkegaard

Los males de nuestro tiempo son la ignorancia, la miseria y la corrupción, y lo más temible, que nos instalemos en la mentira con la misma naturalidad que nuestros pulmones se acostumbran al aire. Emilio Lledó

La sociedad actual vive inmersa en la mentira absoluta. Jacques Derrida

En estos tiempos de impostura universal, decir la verdad constituye un acto revolucionario. Georges Orwell 

La gente teme el pensamiento original más que a nada en el mundo, más que a la ruina, más que a la propia muerte. Bertrand Russell 

Lo querían matar los iguales / porque era distinto. Juan Ramón Jiménez 

El artista que triunfa en una época es alguien que simpatiza con las clases dominantes de esa época, cuyos intereses defiende y cuyos ideales interpreta, identificándose con ellos. Upton Sinclair

La conducta de unos pocos individuos puede cambiar la conducta de la masa. Ilya Progogine

Aunque soy muy pesimista sobre la humanidad en su conjunto, siento un profundo optimismo motivado por determinados individuos y minorías marginadas. Aldous Huxley

La lucidez y el coraje suelen provocar entre nosotros una reacción visceral de antipatía y rechazo. Manuel Azaña 

A los ramplones, el mejor servicio que se les puede hacer es ir contra ellos y partirlos por el eje. Miguel de Unamuno 

Todo verdadero hombre debe aprender a quedarse solo en medio de todos, a pensar por todos y, si fuera preciso, contra todos. Romain Roland 

Sólo los hombres libres pueden hacer auténtica historia. La historia es la impronta que el hombre libre da al destino. Ernst Jünger


¿Es verdad que vivimos rodeados de mentira y de mentirosos? 

¿Es verdad que triunfa la dictadura de la costumbre y que lo verdaderamente original y distinto, lo que proviene, en definitiva, de la energía creadora es perseguido? 

¿Es verdad que si quieres ser libre, entonces, estás condenado a la soledad? 

Los autores de todas estas frases parecen creerlo así. En palabras de Kierkegaard estarían en un estadio avanzado y superior ya que ven con ojos muy críticos y certeros el estado general de la mayoría, que se encontraría en un estadio inferior. 

¿Cuáles son esos dos estadios según el filósofo danés? Seguimos la explicación que da Vicente Simón Marchán en su introducción a Temor y temblor.

Los animales y las plantas no existen, duran. El hombre existe porque se acepta a sí mismo como existente. Y si se niega a elegirse a sí mismo estará eligiendo como quien elige no querer elegirse. Este tipo de hombre vive en el estadio estético, estadio que se caracteriza porque quien vive en él contempla el mundo sin comprometerse con nada, viviendo la pura momentaneidad para evitar el ingreso en el devenir temporal. Don Juan (el de Mozart) es el modelo más acabado de hombre estético. (La película de Losey es magistral.) 

¿Ese sería el estado de la ciudadanía actual?

Así parecen creerlo los autores de las frases precedentes.

A veces hay que romper con algo para salir de la ilusión estética y entrar en otro estadio, el ético, superior al estético. El estadio ético es el del hombre que se compromete dentro de la temporalidad, como esposo, amigo, pariente, como trabajador. 

¿Es suficiente con este estadio? ¿La lucidez de los autores de esas frases certeras basta para superar el estado de calamidad existencial en el que nos hallamos?

Kierkegaard no lo creía así.

El estadio ético es superior, pero continúa dentro de la temporalidad y sólo tiene validez como introducción al estadio siguiente. 

Del mismo modo que la vaciedad del estadio estético hace que se aborde el ético, empujado por la desesperación que produce esa vaciedad, también el hombre ético acaba desesperándose después de que durante un cierto tiempo se ha dedicado a cumplir una y otra vez con el deber que le impone lo general. 

¿Cuál sería el siguiente estadio? ¿Hay alguien dispuesto a dar el salto a ese estadio?

Cuando el hombre se decide a pasar al estadio religioso no encuentra en él la paz y la tranquilidad que ofrece la religión institucionalizada. En el estadio religioso, y desaparecidas las ilusiones estéticas y éticas (dos formas de temporalidad, la segunda más seria que la primera, pero temporalidad al fin), queda el hombre cara a cara con la angustia del existir, la existencia es algo misterioso e irracional y el hombre se halla en una relación con la Trascendencia incómoda y peligrosa. El Ser no se dirige al hombre de viva voz, manifestándole sus deseos y expresándose según estructuras lógicas. La relación con Él se vive en el terreno del absurdo y el cristianismo, última manifestación del Absoluto es absurdo. (Kierkegaard opone el concepto de cristianismo al concepto de Cristiandad, es decir el cristianismo oficial.) El diálogo con el Logos es un monólogo, me puedo equivocar y creer que me dice lo que no me dice: ahí radica la angustia, la incomodidad y el riesgo que trae consigo el estadio religioso. 

De modo que tendríamos tres estadios. Según lo explica Jorge del Palacio en su introducción a In vino veritas cada estadio constituye un horizonte de sentido por sí mismo. En el primer estadio se persigue el goce sensual y se vive atrapado en la inmediatez del momento. No hay compromisos y se hace de todo aquello que nos rodea un medio para la obtención de placer. En el estadio siguiente se habrían interiorizado normas de alcance universal y se viviría conforme a ellas. La persona en este estadio otorga valor al compromiso, a la responsabilidad y, al contrario, que el esteta, se relaciona con los demás haciendo de cada persona un fin en sí mismo. El matrimonio, en tanto en cuanto constituye una relación desinteresada de reconocimiento mutuo y proyección de futuro, es la relación ética por antonomasia. Finalmente, el último estadio significa relacionarse con el Absoluto a través de la experiencia de la fe: la existencia más auténtica a la que puede aspirar una persona, pues solo ante lo Absoluto adquiere plenitud la vida humana. Sería el caso de Sócrates, por ejemplo.

La jerarquía de los tres estadios constituye una suerte de senda hacia la plenitud, hacia la realización del hombre conforme a valores cada vez más elevados. Pero el paso de un estadio a otro es muy difícil y costoso. La vida de la inmensa mayoría se consume en los estadios inferiores. Para pasar de un estadio a otro hay que romper de forma radical con la actitud de vida presente para asumir algo nuevo y desconocido. Es un salto al vacío. El abismo que separa aquello que uno es de aquello que podría llegar a ser es la angustia. La angustia, paradójicamente, empuja al hombre a dar el salto hacia el estadio cualitativamente superior. El salto más comprometido es el que lleva del estadio ético al religioso, pues, pasar del estadio estético al ético es instalarse en la norma general y en las prácticas socialmente establecidas. El último estadio, en cambio, supone abrirse a lo desconocido. Ese estadio supone ir más allá de la razón y de la ética. Dar el salto al último estadio significa estar dispuesto a aceptar situaciones paradójicas, contradictorias, y, posiblemente, sin salida. Situaciones que no encontrarán ni la comprensión ni la justificación en el seno de la sociedad. Kierkegaard pensaba que quien se adentra por esa senda no encuentra a nadie que pueda echarle una mano, nadie que pueda comprenderle.

¿Hay alguna esperanza?

Tendríamos la siguiente situación. La mayoría vive en la superficialidad, en la duración, no en la auténtica existencia. Hay una minoría que se da cuenta de eso y no acepta esa situación. Se rebela. Profiere quejas. Denuncia. Pero eso no asegura que haya dado el paso definitivo a la existencia auténtica. 

La impresión que se tiene es que la inmensa mayoría vive en una suerte de mezcolanza entre el estadio estético y el estadio ético. O bien porque no ha dado el paso definitivo hacia arriba o bien, y eso sería lo peor, porque ha sufrido una especie de regresión hacia atrás. Un número importante de personas, no obstante, se encontrarían en el puro estadio estético y un pequeño número de personas, con una significación cada vez menor desde el punto de vista sociopolítico y cultural en el puro estadio ético. 

La existencia auténtica, el estadio religioso, conlleva un grave riesgo. No se sabe dónde está uno. Las personas que frecuentan el estadio ético huyen de lo superficial, pero temen lo desconocido. El estadio religioso es un viaje a lo desconocido. Además, al distinguir entre cristianismo y cristiandad no vale la trampa de que la cristiandad es decepcionante, porque de lo que se trata no es de dar el paso a la cristiandad sino al cristianismo, entendido como existencia auténtica y no como un sistema ético o moral. Y eso supone aceptar la angustia: la incertidumbre de la existencia. 

Habría que llegar a donde no se sabe por dónde no se sabe. La docta ignorancia. ¿Quién la recorrerá?

Requisitos para acceder al estadio religioso.

1. Lo primero que hay que hacer es distinguir claramente ente cristianismo y cristiandad. Si se mezclan ambos términos se hace imposible el acceso al estadio religioso.

2. La cristiandad representa lo oficial, lo institucional que puede no tener nada que ver con el cristianismo.

3. El cristianismo es lo que salva, lo que cura, lo que conduce a una vida interior, auténtica, a la verdadera existencia.

4. Al estadio religioso se accede a través del cristianismo, no de la cristiandad.

5. Sumergirse en el cristianismo requiere “implicarse en la contemporaneidad”, “hacer presente el pasado”. No se trata de admirar, no se trata de adorar, se trata de imitar. Eso supone sacrificio. Un prototipo de admirador-adorador: Nicodemo. Un prototipo de imitador: Pablo.

6. ¿Imitar a quién? A Jesús de Nazaret.

7. El cristianismo está en continuidad con Sócrates. El cristianismo no está en continuidad con otras religiones. De hecho, es, en cierto sentido, la cancelación de toda religión. De Sócrates hemos aprendido el cuidado del alma, el cuidado de uno mismo. La existencia. La interioridad. La autenticidad. El rechazo de la superficial exterioridad. También que la verdad supone sufrimiento. A sufrir por la verdad.

8. El cristianismo es el apogeo del sufrimiento por la verdad. Es la liquidación de la inteligencia mundana y de la mediocridad. Es la exaltación de lo singular. La afirmación del espíritu. De la diferencia. De lo que nos hace únicos y diferentes de los otros.

9. El cristianismo no es previsible. En el instante puede emerger lo inesperado. Es la eclosión de lo eterno. En el instante eterno puede aparecer el hombre indicado. Y con él lo que no está en las circunstancias, lo nuevo, la irrupción de la eternidad en la temporalidad. Es imposible de calcular. Requiere audacia.

10. “La excepción explica lo general y se explica así misma”. Porque si no “se pueden explicar las excepciones, entonces tampoco se puede explicar lo general”.

11. El cristianismo va más allá de toda estética y de toda ética, aunque no las desprecia y puede iluminarlas. Puede exigir violar códigos éticos fuertemente establecidos. Ejemplo: Abraham.

12. No está atado a nada. Sólo al amor. “Ama y haz lo que quieras.”

13. Es preciso distinguir entre lo temporal y lo eterno; entre lo finito y lo infinito; entre lo general y lo singular. 

14. El cristianismo tiene una grave dificultad: requiere fe. La verdad es revelada. El cristiano es el creyente por antonomasia. Pero no cree en este mundo. El individuo religioso se apoya en sí mismo y desprecia todos los garabatos infantiles de la realidad exterior y visible.

15. El cristianismo tiene una gran ventaja: es puro amor. No es nada más que amor.

16. El cristianismo produce angustia. Ilumina las zonas tenebrosas que no quieren aparecer como lo que son: pecado o fruto del pecado. Pero ofrece salvación y gracia.

17. El cristianismo es prueba. Esta categoría no es estética ni ética o dogmática, sino totalmente trascendente. El caso de Job. Se libró de “todos los subterfugios de la ética”.

18. Hay una repetición tediosa, pero hay una repetición auténtica: la eternidad. El cristianismo vincula con lo eterno.


viernes, 13 de marzo de 2026

EE. UU., Israel e Irán

 La coalición USA-Israel ha aniquilado la infraestructura militar-industrial de Irán. Fundamentalmente la aérea y la marítima.

Israel es la vencedora del conflicto porque su enemigo existencial ha sido destruido… militarmente.

Ya no sufrirá ataques ni desde el Líbano (Hezbolá) ni desde Gaza (Hamas) ni desde el Yemen ni desde Siria.

Podrá firmar la paz con todos sus vecinos árabes.

Qué obtiene USA: nada.

Podría especularse, no obstante, que, al establecerse una paz duradera en esa región, EE. UU. podría disminuir significativamente el peso excesivo que Israel ejerce sobre su política exterior.

Sin embargo, el movimiento MAGA, para mí, de forma inesperada, ha visto con buenos ojos la operación.

Peligra la victoria en las elecciones de medio mandato para el presidente.

Ni Gan Bretaña (ni su lacayo, España) ha apoyado la operación. La ha intentado boicotear en la opinión pública occidental a través del control total que ejerce sobre la prensa de derechas europea (y española: ABC, El Mundo, El Español…) 

Alemania, en cambio, sí la ha apoyado. Sus vínculos con Israel siguen siendo muy fuertes.

La operación ha sido realista, racional y eficaz. Y es lo que cabía esperar de una persona tan capacitada en este aspecto como Donald T. La eliminación de la cúpula de poder en Irán era lo adecuado cuando se está en una situación excepcional (o de excepción) como es este caso. A veces es necesario que toda una oligarquía muera por un pueblo, pero nunca ha de morir todo un pueblo por una oligarquía tiránica. (De pasada diré, que esta habría sido la opción mejor para acabar con Hitler y Pol Pot, por ejemplo.)

Mutatis mutandis, es lo que hizo con Maduro. Y lo que hará con Canel. O lo que ha hecho con el tiranuelo del cartel narcoterrorista mexicano.

Es el principio general de que toda regla tiene su excepción o de que, en alguna ocasión, la excepción confirma la regla. Me refiero al derecho llamado internacional.

El régimen ahora está como pollo sin cabeza. 

Una vez terminadas las operaciones militares y una vez que cesen los ataques, lo que queda del régimen deberá decidir, en primer lugar, qué hace con el estrecho de Ormuz. Y después se sumirá en una lucha interna que lo terminará por debilitar. Lo que surja ya no será una amenaza geopolítica ni para sus vecinos ni para Israel y se abrirá alguna posibilidad de coexistencia pacífica de este con Irán.

La victoria para Israel, pues, es total… gracias al amigo americano.


jueves, 12 de marzo de 2026

La salvación por los irreconocibles según SK

Abolir el principio de contradicción es lo peor que le puede pasar a una época. Porque quien hace eso se pone en contradicción consigo mismo.  O sea, está muerto en vida.

O calla o habla, pero no seas chismoso ni chismorrees.

O ocúltate o revélate, pero nunca te exhibas.

O ama o sé verdaderamente disoluto, pero no coquetees con el amor.

O sé objetivo o subjetivo, pero no abstracto.

Ahora hay una cantidad extraordinaria de profecías, apocalipsis, indicios y atisbos del futuro. Todo el mundo profetiza y augura. Este es el esquema de las profecías actuales: lo que predigo o sucederá o no sucederá. 

La unión de personas que no tienen interioridad es algo tan feo y perverso como un matrimonio entre niños. Ahora todo el mundo puede tener una opinión, pero para tenerla tiene que unirse y alcanzar un cierto número. Y esa es la perdición.

Y ahora viene el secreto mejor guardado desde hace muchos años:

Los eminentes, al huir de la perversa nivelación, se han hecho irreconocibles o incognoscibles. Actúan en secreto. No tienen ni reconocimiento ni autoridad. No son profetas ni jueces. Están ocultos hasta para ellos mismos. 

Pero son los salvadores de esta humanidad numérica, nivelada y abstracta en el peor sentido del término. Cada uno ha de valerse por sí mismo. Ya no hay referentes visibles. Eso se acabó. Ya es demasiado tarde para todo. Y la salvación es urgente. 

Los incognoscibles solo obedecen órdenes de la divinidad. 

Trabajan de un modo constante y, además, tienen que ocultarlo. 

No quieren dominar, mandar, guiar sino solo servir indirectamente. 

Sin certeza alguna de lo que hacen. 

Han saltado sobre el abismo de la perdición. 

Puede que no sean más que unos pocos. O, quizás, uno solo. Otra vez. Uno solo.    


La época presente según el genio de SK

 Cada época tiene su característica propia. ¿Cuál es la de la nuestra?

¿Violenta, desenfrenada, salvaje, desconsiderada?

¿Ha desaparecido el individuo, la individualidad, la excelencia, la interioridad?

¿Hay una preeminencia de la masa, del público, de la opinión pública?

¿Chismorreo, habladurías, hablar por hablar, cotilleo, superficialidad?

Como dejó dicho SK -ya en 1846- hay un proceso de nivelación masivo que ahoga a cada persona individual y la apelmaza en un todo amorfo y castrador.

¿Ya demasiado acostumbrados al mal?

Pero como solo se puede encontrar reposo en lo más alto, en lo sobrenatural, cuando no se ha eliminado el misterio y no se niega o combate o silencia lo esencial, se puede decir que la inmensa mayoría no vive, ¿tan solo vegeta?

Decía SK -ya por el año 1846- que se había suprimido el principio de contradicción. ¿Qué diría ahora?

No sucede nada, pero se anuncia cualquier cosa. Para que haya algo de lo que cotorrear. 

Ni acciones grandes o buenas pero muchas anticipaciones: como nadar donde no cubre. Frases hechas, lugares comunes, sin vida superior. Ahora no se envidia ni el talento, ni la genialidad ni la excelencia. Solo el dinero, la fama y la posición.

Después de haber derribado todo, de haberlo revocado todo, se deja que todo se conserve, pero vacío de significado y de sentido. Se deja que todo subsista en una agonía sin fin. 

Como no poder pasar sin el otro y no poder estar juntos.

En lugar de relaciones hay mutua vigilancia. No vaya a ser que alguien se escape de la masa estéril y sea una persona única.

Todo se asemeja a un reloj que no hubiera perdido la capacidad de dar las horas, pero nunca las diera bien.

Queremos que el orden establecido subsista sabiendo que ya no subsiste.

No es el tirano, ni los servicios secretos ni las oligarquías eclesiástica o de cualquier otro tipo. Somos todos y cada uno de nosotros, libremente, los que hemos optado por este estado de cosas.

Terminaremos por venerar los excrementos de cualquier lama laico o eclesiástico.

Ya no se estimula, levanta o exalta. Ahora se asfixia, se impide: se nivela. El supremo igualitarismo de la nivelación global.

Nivelar: ocupación silenciosa, sorda, constante, sin llamar la atención. Un silencio de muerte.

Ahora lo que cada uno teme más que la muerte es su propia individualidad… religiosa.

La salvación solo puede venir de la religiosidad esencial del individuo singular.

El llamado público es el fantasma que produce la nivelación… con ayuda de la prensa.

El público: esa entidad abstracta y maligna. Mas numeroso que todo el pueblo junto. Un todo que engloba a todos y los aniquila. Algo monstruoso, abstracto y vacío. El más peligroso y el más insignificante. El verdadero nivelador.

Antes, el hombre excelente era lo que los demás no podían ser. Ahora, lo que nadie quiere ser.

Se piensa, en general, que lo que ocurre es para que tengamos algo de lo que hablar. Así, de esta forma, cada vez más individuos aspiran a no ser nada para formar parte del público.

La excelencia es sometida a la ruindad. Es el triunfo de los inseguros, los frívolos y los sensuales.

Es el triunfo de la nivelación más ínfima.

¿Cómo se sale de aquí?

domingo, 1 de marzo de 2026

Los domingos (2025) y Soren Kierkegaard

Si Soren Kierkegaard tuviera que pronunciarse sobre Los Domingos (2025) qué diría. Me pregunto.

Pues bien, analizaría esta película según cuatro círculos concéntricos fundamentales:

Estético

Ético

Religioso

Cristiano

Resumen: desde el punto de vista estético es perfecta. Desde el ético es un fraude. Desde el religioso es pueril y desde el cristiano es nula.

Estamos en la era del triunfo total de lo estético: inmediatez, exterioridad, desesperación. Desesperación por no querer ser lo que somos y querer ser lo que no somos, lo que nos lleva a querer ser otra cosa y si esto no puede ser a la autodestrucción.

Es una época desesperada. 

La película es un intento (fallido) por difundir el mensaje de que es posible reencontrarnos con lo que el Poder que nos ha creado y constituido quiere que seamos. Y superar así la desesperación que es una enfermedad mortal.

Veamos.

Estético. Desde este punto de vista es un producto audiovisual muy logrado. Se puede decir que perfecto. No sigue el estilo trascendental, pero está muy cercano a él.

Ético. Es un filme tramposo.  No sé si está hecho con una finalidad ideológica. Propaganda fides. Pero lo parece. Se trata de mostrar como verosímil y creíble que una chica menor de edad ha sentido una llamada inequívoca a ingresar en una comunidad monástica neomedieval para toda la vida. Se nos ofrecen las siguientes añagazas de guion diseñado para cumplir la presunta finalidad anotada: 

No tiene madre. Ese papel está reservado a su tía carnal que se siente enormemente ofendida por la decisión de la adolescente. Ella vive la decisión de la sobrina no con pena, tristeza o dolor como lo haría una madre sino como una ofensa personal. No se escandaliza. No considera que la decisión sea una locura. No. La vive como una ofensa a su yo explícitamente en curso de desesperación total. Eso hace creíble al personaje. Hay también un tío argentino que aprende vascuence. Una monja que fuma en sus ratos libres. Todo muy diseñado para dar verosimilitud a la situación. Cosas menores pero que nos obligan a pensar que hay una maquinación detrás de todo el producto.

Religioso. La religiosidad que se muestra es una religiosidad infantil. Emotiva. Escasamente existencial. Exterior. Nunca sabemos qué vida interior tiene la protagonista -si es que tiene alguna- porque lo mismo dice que quiere irse al convento que se pone a follar con su amigo del coro. Y si no termina embarazada es porque el guion de una forma fraudulente lo evita. Una especie de deus ex maquina para la masa acrítica o desprevenida.

Cristiano. Vamos a ver señores, si alguien dice que es cristiano, o que quiere serlo, y no se aprecia ninguna diferencia existencial con alguien que dice que no es cristiano ni quiere, de qué estamos hablando. Por eso desde el punto de vista cristiano, que es en el que quiere dar a entender que se inspira la directora, el fraude es colosal, jesuítico, por muy antiwoke que quiera parecer ser.

El cristianismo es la paradoja absoluta. No admite componendas ni maquinaciones ni propaganda. Es perfecto porque es imposible.

Estoy de acuerdo con SK.