martes, 14 de abril de 2026

APOTEGMAS DE LA RESURRECCIÓN

 Hay dos tipos de resurrección: R1: Lázaro vuelve a la vida. R2: Jesús vuelve, no retorna, a una vida nueva.

R1. Es con el mismo cuerpo. Todo el mundo puede ver a la persona resucitada. Es reconocible por cualquiera que lo haya conocido vivo.

R2. Un cuerpo glorioso. Solo se muestra en apariciones. Es el mismo, pero no lo mismo. Se mantiene la forma corporal, la voz, va vestido, se muestra el rostro, las manos y los pies. Puede tomar alimento.

Si Jesús hubiera tenido una R1 nada habría cambiado. Todo más o menos seguiría igual, y vuelta a empezar.

Las R1 son hechos históricos.

El sepulcro vacío es un hecho histórico porque habría sido perceptible para cualquier testigo de buena fe.

Con respecto a la R2 son históricos los testimonios de quiénes han visto al resucitado. No lo puede percibir cualquiera. El hecho en sí mismo ocurre en la historia.

Si la R2 no ha sucedido vana es nuestra fe. En caso contrario, vano y banal es -casi- todo lo demás.

Jesús puede hacer cuantas R1 quiera. El Padre es quien realiza la -y las- R2.

Jesús (R2) cuando se aparece se deja tocar y palpar. Prepara pescado a la brasa. Parte el pan. Habla con la misma voz. Va vestido. Camina. Se sienta a la mesa. Su aspecto es muy distinto porque les cuesta reconocerlo (anagnórisis). Su presencia es más imponente todavía que en la transfiguración.

Es pura Presencia.

No hace prodigios. Pero sus preocupaciones siguen siendo las mismas: servir, atender, acoger, sostener. No habla de sí mismo ni de su experiencia única e inconcebible. Los testigos no preguntan: se dejan querer.

Sigue siendo todo muy corpóreo. Es una apología de lo Corporal. No es nada místico. No es un espíritu.

Nadie, después de las apariciones consignadas en los evangelios, le ha vuelto a ver.

Vivimos en su Ausencia. El sepulcro vacío.

Pablo fue el último que le oyó, no lo vio.

R2 es solo comparable a la creación del mundo.  En griego: ἅπαξ” (hápax) hace referencia a algo irrepetible.

lunes, 13 de abril de 2026

Aqueró

Me encontré con Guido Ceronetti (1927-2018) en Lourdes en el año 1973, yo no tenía ni veinte años. 

(El agua que me traje de allí todavía se conserva impoluta, más de cincuenta años después.) 

Yo no sabía, en aquel tiempo, de quién se trataba ni de su importancia. Pero sabía el suficiente italiano para comunicarme con él.

Lo que siempre he recordado es lo que me dijo:  BS (1844-1879) vio el atman-brahmán, experimentó la Unidad y esa Presencia dejó en ella una huella imperecedera. 

Pero, le dije, cómo sabe usted eso. 

Porque ella, me respondió, dijo: yo he visto a Aqueró. O sea, a Aquél. 

Según Guido ha sido el último ser en Occidente (1858) en poseer el secreto del Nombre. (Aquello, Eso, Ello.)

Efectivamente, BS conservó -en secreto- una oración que le enseñó Aqueró y que nunca compartió con nadie.

GC me confesó que él la conocía. La habría recibido por inspiración?

Le pedí que me la escribiera en un papel. 

Lo hizo con la condición de que la metiera en un sobre cerrado y sellado y que no la abriera nunca salvo que me encontrara en una circunstancia muy determinada, que no puedo decir. Guardo el secreto. Nunca lo he abierto y cada noche antes de dormirme especulo con el contenido de esa oración inefable transmitida por Aquella que no se ha vuelto a hacer presente en Occidente.

¿Qué haré con ese sobre si nunca me llego a encontrar en esa determinada circunstancia? 

Lo único que pone en el sobre es Aqueró.


sábado, 4 de abril de 2026

El misterio insondable del plan salvador

Un esquema del plan de salvación. 

Época del pueblo elegido.

Solo hay un modo de amar a Dios de forma pura: Israel. La Ley. La sinagoga. 

Época católica.

Jesús nos muestra que se puede amar a Dios sin necesidad de ser judío: siendo discípulo suyo. Nace así la iglesia católica. 

Época de la cristiandad.

Siglos después, la Reforma muestra que se puede ser discípulo de Cristo sin pertenecer a la iglesia católica. Nace así la cristiandad. 

Época de la humanidad.

En el siglo XIX, SK nos muestra que se puede ser discípulo de Cristo sin pertenecer a la cristiandad. Nace así la humanidad cristiana, no como mera admiradora de Cristo sino como cuerpo místico de Cristo. 

Nada prescribe, nada caduca: la sinagoga es santa, la iglesia católica es santa, la cristiandad es santa. La humanidad será santa. 

Cuando una institución elegida entra en crisis debe aparecer algo nuevo -no para sustituir o reemplazar o superar lo que hay- para que el plan salvador no decaiga pues el espíritu no descansa. 

Una vez que lo nuevo emerge como salvación, lo anterior sigue vigente y sigue actuando y debe seguir su camino, aunque -a pesar de sus intentos por regenerarse- no pueda competir en frescura con lo nuevo. 

En todas las transiciones se potencia, aclara e ilumina la figura del Salvador. 

En este desarrollo subyace una lógica inexplicable.

Ni es una lógica dialéctica ni hegeliana. Es una lógica emergente, no racional. Tampoco hay que intentar desentrañarla o entenderla. 

Dios siempre es nuevo.

 

jueves, 26 de marzo de 2026

La lenta aceptación de la decepción

 

Fui al hospital a ver a una persona muy apreciada y cercana porque sabía que estaba muy mal.  Al llegar ya salían sus familiares. Acababa de fallecer. Al acercarme al grupo, un familiar muy cercano al recién fallecido me espetó con cierta animosidad inesperada: tú que haces aquí. No supe que contestar.

En otra ocasión me pasó algo muy parecido. Alguien me dijo que el padre de un amigo estaba muy grave. Inmediatamente fui a verlo. Pero al llegar, el recibimiento fue de este tenor: vienes en muy mal momento. No me acuerdo qué hice.

Un Decano, amigo mío, me presentó al Rector de una universidad muy importante. Yo había sido durante todo el bachillerato amigo y compañero de su hermano, muerto en Africa en trágicas circunstancias. Me identifiqué. Habíamos ido al mismo centro educativo y aunque no nos habíamos tratado porque él era el benjamín de la familia compartíamos circunstancias biográficas muy poco comunes. Ignoró todo lo que le dije. No quiso hablar de nada. Su actitud, repentinamente, se tornó fría y distante, muy lejos de la aparente afabilidad mostrada en un principio.

Me encuentro en El Retiro una pluma que siempre me había gustado poseer que tiene un precio prohibitivo para mis posibles. A los pocos días, unos carteles en los árboles y farolas cercanos al hallazgo me avisaban de que el perdedor tenía teléfono y demandaba que quién la hubiere encontrado se pusiese en contacto con él. Así lo hice. Me quiso dar una propina.

Cuál fue mi sorpresa cuando la embajada danesa se puso en contacto conmigo porque cada año dan un reconocimiento a quien haya divulgado convenientemente el pensamiento de SK. No cabía en mi de gozo. Efectivamente, llevaba un tiempo publicando artículos sobre mi admirado filósofo. Pero cuando llegué al acto de entrega resultó que todo había sido una equivocación. La elegida era otra persona. Muy conocida, por cierto. Ya me extrañaba a mí que fuera yo el premiado. No me pidieron disculpas.

Una ilustre catedrática que dirigía un programa de educación de adultos en la ONU me dijo que quería utilizar un libro mío -en el catálogo de una editorial de mucho prestigio- para dicho programa. Pero el dueño de la editorial donde estaba publicado, persona de mucho prestigio, había rehusado darle el plácet para ello. A mí, sin embargo, no informó de nada de eso. Tiempo después me avisó que fuera a retirar de su almacén los libros no vendidos porque los iban a destruir. Nunca he sabido por qué me odiaba tanto.

Cuando pierdes el rastro de un amigo de la primera juventud siempre fantaseas con que te lo puedes encontrar en cualquier momento por cualquier ciudad. A mi añorado amigo no le había vuelto a ver desde que se casó. Treinta y tantos años. Pues bien, un día lo reconocí por la calle. Qué ilusión me hizo. Me bajé en cuanto pude del autobús. Y corrí hasta alcanzarle. Pero él no se acordaba de mí ni sabía de qué le estaba hablando. Pensó que era un timador.

Entre los 12 y los 17 años tuve un preceptor que era de los mayores expertos mundiales en Averroes. Un día vi anunciado en mi propia universidad la presentación de la traducción del Comentario al tratado sobre el alma de Aristóteles de Averroes. Habían pasado muchos años, de verdad, muchos. Me acerqué a la mesa al terminar el acto. Le quería hablar de mi itinerario universitario (inimaginable para mí a los diecisiete) y agradecerle todo lo que me había enseñado: la Salamanca de Unamuno, el pensamiento de Ortega y de Husserl, sus relaciones con el mundo musulmán (en los 70 era muy amigo del coronel Gadafi, por ejemplo.) Parecía otra persona. No me reconoció. No sabía de lo que le estaba hablando. Me alejé muy triste.

En 1979 conocí a uno de los mayores expertos en la vida y obra de Bonhoeffer (1906-1945). Entonces no lo sabía, lo descubrí 11 años después. No me habló de él nunca y yo desconocía la existencia y la importancia, además, de Bonhoeffer. Después de algunos encuentros y conversaciones no volví a verle más salvo, incidentalmente, en sitios como el Auditorio, una sala de cine o por el paseo de El Pintor Rosales. Menos que un saludo o un reconocimiento mutuo. Cuando comprendí la grandeza de Bonhoeffer y la importancia de quien había dedicado toda su vida a estudiar y difundir su legado, me apenó esa falta de juventud por mi parte, una falta de atención imperdonable. En 2001 vi su esquela en el periódico. Y el anuncio del lugar y hora de su funeral. Fui y me puse en la última fila. Es lo menos que podía hacer.

Y de pronto, un día te escribe alguien para agradecerte que tú -sin saber- le salvaste la vida.

 

jueves, 19 de marzo de 2026

Salir de la mentira presente de la mano de Kierkegaard

Los males de nuestro tiempo son la ignorancia, la miseria y la corrupción, y lo más temible, que nos instalemos en la mentira con la misma naturalidad que nuestros pulmones se acostumbran al aire. Emilio Lledó

La sociedad actual vive inmersa en la mentira absoluta. Jacques Derrida

En estos tiempos de impostura universal, decir la verdad constituye un acto revolucionario. Georges Orwell 

La gente teme el pensamiento original más que a nada en el mundo, más que a la ruina, más que a la propia muerte. Bertrand Russell 

Lo querían matar los iguales / porque era distinto. Juan Ramón Jiménez 

El artista que triunfa en una época es alguien que simpatiza con las clases dominantes de esa época, cuyos intereses defiende y cuyos ideales interpreta, identificándose con ellos. Upton Sinclair

La conducta de unos pocos individuos puede cambiar la conducta de la masa. Ilya Progogine

Aunque soy muy pesimista sobre la humanidad en su conjunto, siento un profundo optimismo motivado por determinados individuos y minorías marginadas. Aldous Huxley

La lucidez y el coraje suelen provocar entre nosotros una reacción visceral de antipatía y rechazo. Manuel Azaña 

A los ramplones, el mejor servicio que se les puede hacer es ir contra ellos y partirlos por el eje. Miguel de Unamuno 

Todo verdadero hombre debe aprender a quedarse solo en medio de todos, a pensar por todos y, si fuera preciso, contra todos. Romain Roland 

Sólo los hombres libres pueden hacer auténtica historia. La historia es la impronta que el hombre libre da al destino. Ernst Jünger


¿Es verdad que vivimos rodeados de mentira y de mentirosos? 

¿Es verdad que triunfa la dictadura de la costumbre y que lo verdaderamente original y distinto, lo que proviene, en definitiva, de la energía creadora es perseguido? 

¿Es verdad que si quieres ser libre, entonces, estás condenado a la soledad? 

Los autores de todas estas frases parecen creerlo así. En palabras de Kierkegaard estarían en un estadio avanzado y superior ya que ven con ojos muy críticos y certeros el estado general de la mayoría, que se encontraría en un estadio inferior. 

¿Cuáles son esos dos estadios según el filósofo danés? Seguimos la explicación que da Vicente Simón Marchán en su introducción a Temor y temblor.

Los animales y las plantas no existen, duran. El hombre existe porque se acepta a sí mismo como existente. Y si se niega a elegirse a sí mismo estará eligiendo como quien elige no querer elegirse. Este tipo de hombre vive en el estadio estético, estadio que se caracteriza porque quien vive en él contempla el mundo sin comprometerse con nada, viviendo la pura momentaneidad para evitar el ingreso en el devenir temporal. Don Juan (el de Mozart) es el modelo más acabado de hombre estético. (La película de Losey es magistral.) 

¿Ese sería el estado de la ciudadanía actual?

Así parecen creerlo los autores de las frases precedentes.

A veces hay que romper con algo para salir de la ilusión estética y entrar en otro estadio, el ético, superior al estético. El estadio ético es el del hombre que se compromete dentro de la temporalidad, como esposo, amigo, pariente, como trabajador. 

¿Es suficiente con este estadio? ¿La lucidez de los autores de esas frases certeras basta para superar el estado de calamidad existencial en el que nos hallamos?

Kierkegaard no lo creía así.

El estadio ético es superior, pero continúa dentro de la temporalidad y sólo tiene validez como introducción al estadio siguiente. 

Del mismo modo que la vaciedad del estadio estético hace que se aborde el ético, empujado por la desesperación que produce esa vaciedad, también el hombre ético acaba desesperándose después de que durante un cierto tiempo se ha dedicado a cumplir una y otra vez con el deber que le impone lo general. 

¿Cuál sería el siguiente estadio? ¿Hay alguien dispuesto a dar el salto a ese estadio?

Cuando el hombre se decide a pasar al estadio religioso no encuentra en él la paz y la tranquilidad que ofrece la religión institucionalizada. En el estadio religioso, y desaparecidas las ilusiones estéticas y éticas (dos formas de temporalidad, la segunda más seria que la primera, pero temporalidad al fin), queda el hombre cara a cara con la angustia del existir, la existencia es algo misterioso e irracional y el hombre se halla en una relación con la Trascendencia incómoda y peligrosa. El Ser no se dirige al hombre de viva voz, manifestándole sus deseos y expresándose según estructuras lógicas. La relación con Él se vive en el terreno del absurdo y el cristianismo, última manifestación del Absoluto es absurdo. (Kierkegaard opone el concepto de cristianismo al concepto de Cristiandad, es decir el cristianismo oficial.) El diálogo con el Logos es un monólogo, me puedo equivocar y creer que me dice lo que no me dice: ahí radica la angustia, la incomodidad y el riesgo que trae consigo el estadio religioso. 

De modo que tendríamos tres estadios. Según lo explica Jorge del Palacio en su introducción a In vino veritas cada estadio constituye un horizonte de sentido por sí mismo. En el primer estadio se persigue el goce sensual y se vive atrapado en la inmediatez del momento. No hay compromisos y se hace de todo aquello que nos rodea un medio para la obtención de placer. En el estadio siguiente se habrían interiorizado normas de alcance universal y se viviría conforme a ellas. La persona en este estadio otorga valor al compromiso, a la responsabilidad y, al contrario, que el esteta, se relaciona con los demás haciendo de cada persona un fin en sí mismo. El matrimonio, en tanto en cuanto constituye una relación desinteresada de reconocimiento mutuo y proyección de futuro, es la relación ética por antonomasia. Finalmente, el último estadio significa relacionarse con el Absoluto a través de la experiencia de la fe: la existencia más auténtica a la que puede aspirar una persona, pues solo ante lo Absoluto adquiere plenitud la vida humana. Sería el caso de Sócrates, por ejemplo.

La jerarquía de los tres estadios constituye una suerte de senda hacia la plenitud, hacia la realización del hombre conforme a valores cada vez más elevados. Pero el paso de un estadio a otro es muy difícil y costoso. La vida de la inmensa mayoría se consume en los estadios inferiores. Para pasar de un estadio a otro hay que romper de forma radical con la actitud de vida presente para asumir algo nuevo y desconocido. Es un salto al vacío. El abismo que separa aquello que uno es de aquello que podría llegar a ser es la angustia. La angustia, paradójicamente, empuja al hombre a dar el salto hacia el estadio cualitativamente superior. El salto más comprometido es el que lleva del estadio ético al religioso, pues, pasar del estadio estético al ético es instalarse en la norma general y en las prácticas socialmente establecidas. El último estadio, en cambio, supone abrirse a lo desconocido. Ese estadio supone ir más allá de la razón y de la ética. Dar el salto al último estadio significa estar dispuesto a aceptar situaciones paradójicas, contradictorias, y, posiblemente, sin salida. Situaciones que no encontrarán ni la comprensión ni la justificación en el seno de la sociedad. Kierkegaard pensaba que quien se adentra por esa senda no encuentra a nadie que pueda echarle una mano, nadie que pueda comprenderle.

¿Hay alguna esperanza?

Tendríamos la siguiente situación. La mayoría vive en la superficialidad, en la duración, no en la auténtica existencia. Hay una minoría que se da cuenta de eso y no acepta esa situación. Se rebela. Profiere quejas. Denuncia. Pero eso no asegura que haya dado el paso definitivo a la existencia auténtica. 

La impresión que se tiene es que la inmensa mayoría vive en una suerte de mezcolanza entre el estadio estético y el estadio ético. O bien porque no ha dado el paso definitivo hacia arriba o bien, y eso sería lo peor, porque ha sufrido una especie de regresión hacia atrás. Un número importante de personas, no obstante, se encontrarían en el puro estadio estético y un pequeño número de personas, con una significación cada vez menor desde el punto de vista sociopolítico y cultural en el puro estadio ético. 

La existencia auténtica, el estadio religioso, conlleva un grave riesgo. No se sabe dónde está uno. Las personas que frecuentan el estadio ético huyen de lo superficial, pero temen lo desconocido. El estadio religioso es un viaje a lo desconocido. Además, al distinguir entre cristianismo y cristiandad no vale la trampa de que la cristiandad es decepcionante, porque de lo que se trata no es de dar el paso a la cristiandad sino al cristianismo, entendido como existencia auténtica y no como un sistema ético o moral. Y eso supone aceptar la angustia: la incertidumbre de la existencia. 

Habría que llegar a donde no se sabe por dónde no se sabe. La docta ignorancia. ¿Quién la recorrerá?

Requisitos para acceder al estadio religioso.

1. Lo primero que hay que hacer es distinguir claramente ente cristianismo y cristiandad. Si se mezclan ambos términos se hace imposible el acceso al estadio religioso.

2. La cristiandad representa lo oficial, lo institucional que puede no tener nada que ver con el cristianismo.

3. El cristianismo es lo que salva, lo que cura, lo que conduce a una vida interior, auténtica, a la verdadera existencia.

4. Al estadio religioso se accede a través del cristianismo, no de la cristiandad.

5. Sumergirse en el cristianismo requiere “implicarse en la contemporaneidad”, “hacer presente el pasado”. No se trata de admirar, no se trata de adorar, se trata de imitar. Eso supone sacrificio. Un prototipo de admirador-adorador: Nicodemo. Un prototipo de imitador: Pablo.

6. ¿Imitar a quién? A Jesús de Nazaret.

7. El cristianismo está en continuidad con Sócrates. El cristianismo no está en continuidad con otras religiones. De hecho, es, en cierto sentido, la cancelación de toda religión. De Sócrates hemos aprendido el cuidado del alma, el cuidado de uno mismo. La existencia. La interioridad. La autenticidad. El rechazo de la superficial exterioridad. También que la verdad supone sufrimiento. A sufrir por la verdad.

8. El cristianismo es el apogeo del sufrimiento por la verdad. Es la liquidación de la inteligencia mundana y de la mediocridad. Es la exaltación de lo singular. La afirmación del espíritu. De la diferencia. De lo que nos hace únicos y diferentes de los otros.

9. El cristianismo no es previsible. En el instante puede emerger lo inesperado. Es la eclosión de lo eterno. En el instante eterno puede aparecer el hombre indicado. Y con él lo que no está en las circunstancias, lo nuevo, la irrupción de la eternidad en la temporalidad. Es imposible de calcular. Requiere audacia.

10. “La excepción explica lo general y se explica así misma”. Porque si no “se pueden explicar las excepciones, entonces tampoco se puede explicar lo general”.

11. El cristianismo va más allá de toda estética y de toda ética, aunque no las desprecia y puede iluminarlas. Puede exigir violar códigos éticos fuertemente establecidos. Ejemplo: Abraham.

12. No está atado a nada. Sólo al amor. “Ama y haz lo que quieras.”

13. Es preciso distinguir entre lo temporal y lo eterno; entre lo finito y lo infinito; entre lo general y lo singular. 

14. El cristianismo tiene una grave dificultad: requiere fe. La verdad es revelada. El cristiano es el creyente por antonomasia. Pero no cree en este mundo. El individuo religioso se apoya en sí mismo y desprecia todos los garabatos infantiles de la realidad exterior y visible.

15. El cristianismo tiene una gran ventaja: es puro amor. No es nada más que amor.

16. El cristianismo produce angustia. Ilumina las zonas tenebrosas que no quieren aparecer como lo que son: pecado o fruto del pecado. Pero ofrece salvación y gracia.

17. El cristianismo es prueba. Esta categoría no es estética ni ética o dogmática, sino totalmente trascendente. El caso de Job. Se libró de “todos los subterfugios de la ética”.

18. Hay una repetición tediosa, pero hay una repetición auténtica: la eternidad. El cristianismo vincula con lo eterno.


viernes, 13 de marzo de 2026

EE. UU., Israel e Irán

 La coalición USA-Israel ha aniquilado la infraestructura militar-industrial de Irán. Fundamentalmente la aérea y la marítima.

Israel es la vencedora del conflicto porque su enemigo existencial ha sido destruido… militarmente.

Ya no sufrirá ataques ni desde el Líbano (Hezbolá) ni desde Gaza (Hamas) ni desde el Yemen ni desde Siria.

Podrá firmar la paz con todos sus vecinos árabes.

Qué obtiene USA: nada.

Podría especularse, no obstante, que, al establecerse una paz duradera en esa región, EE. UU. podría disminuir significativamente el peso excesivo que Israel ejerce sobre su política exterior.

Sin embargo, el movimiento MAGA, para mí, de forma inesperada, ha visto con buenos ojos la operación.

Peligra la victoria en las elecciones de medio mandato para el presidente.

Ni Gan Bretaña (ni su lacayo, España) ha apoyado la operación. La ha intentado boicotear en la opinión pública occidental a través del control total que ejerce sobre la prensa de derechas europea (y española: ABC, El Mundo, El Español…) 

Alemania, en cambio, sí la ha apoyado. Sus vínculos con Israel siguen siendo muy fuertes.

La operación ha sido realista, racional y eficaz. Y es lo que cabía esperar de una persona tan capacitada en este aspecto como Donald T. La eliminación de la cúpula de poder en Irán era lo adecuado cuando se está en una situación excepcional (o de excepción) como es este caso. A veces es necesario que toda una oligarquía muera por un pueblo, pero nunca ha de morir todo un pueblo por una oligarquía tiránica. (De pasada diré, que esta habría sido la opción mejor para acabar con Hitler y Pol Pot, por ejemplo.)

Mutatis mutandis, es lo que hizo con Maduro. Y lo que hará con Canel. O lo que ha hecho con el tiranuelo del cartel narcoterrorista mexicano.

Es el principio general de que toda regla tiene su excepción o de que, en alguna ocasión, la excepción confirma la regla. Me refiero al derecho llamado internacional.

El régimen ahora está como pollo sin cabeza. 

Una vez terminadas las operaciones militares y una vez que cesen los ataques, lo que queda del régimen deberá decidir, en primer lugar, qué hace con el estrecho de Ormuz. Y después se sumirá en una lucha interna que lo terminará por debilitar. Lo que surja ya no será una amenaza geopolítica ni para sus vecinos ni para Israel y se abrirá alguna posibilidad de coexistencia pacífica de este con Irán.

La victoria para Israel, pues, es total… gracias al amigo americano.


jueves, 12 de marzo de 2026

La salvación por los irreconocibles según SK

Abolir el principio de contradicción es lo peor que le puede pasar a una época. Porque quien hace eso se pone en contradicción consigo mismo.  O sea, está muerto en vida.

O calla o habla, pero no seas chismoso ni chismorrees.

O ocúltate o revélate, pero nunca te exhibas.

O ama o sé verdaderamente disoluto, pero no coquetees con el amor.

O sé objetivo o subjetivo, pero no abstracto.

Ahora hay una cantidad extraordinaria de profecías, apocalipsis, indicios y atisbos del futuro. Todo el mundo profetiza y augura. Este es el esquema de las profecías actuales: lo que predigo o sucederá o no sucederá. 

La unión de personas que no tienen interioridad es algo tan feo y perverso como un matrimonio entre niños. Ahora todo el mundo puede tener una opinión, pero para tenerla tiene que unirse y alcanzar un cierto número. Y esa es la perdición.

Y ahora viene el secreto mejor guardado desde hace muchos años:

Los eminentes, al huir de la perversa nivelación, se han hecho irreconocibles o incognoscibles. Actúan en secreto. No tienen ni reconocimiento ni autoridad. No son profetas ni jueces. Están ocultos hasta para ellos mismos. 

Pero son los salvadores de esta humanidad numérica, nivelada y abstracta en el peor sentido del término. Cada uno ha de valerse por sí mismo. Ya no hay referentes visibles. Eso se acabó. Ya es demasiado tarde para todo. Y la salvación es urgente. 

Los incognoscibles solo obedecen órdenes de la divinidad. 

Trabajan de un modo constante y, además, tienen que ocultarlo. 

No quieren dominar, mandar, guiar sino solo servir indirectamente. 

Sin certeza alguna de lo que hacen. 

Han saltado sobre el abismo de la perdición. 

Puede que no sean más que unos pocos. O, quizás, uno solo. Otra vez. Uno solo.    


La época presente según el genio de SK

 Cada época tiene su característica propia. ¿Cuál es la de la nuestra?

¿Violenta, desenfrenada, salvaje, desconsiderada?

¿Ha desaparecido el individuo, la individualidad, la excelencia, la interioridad?

¿Hay una preeminencia de la masa, del público, de la opinión pública?

¿Chismorreo, habladurías, hablar por hablar, cotilleo, superficialidad?

Como dejó dicho SK -ya en 1846- hay un proceso de nivelación masivo que ahoga a cada persona individual y la apelmaza en un todo amorfo y castrador.

¿Ya demasiado acostumbrados al mal?

Pero como solo se puede encontrar reposo en lo más alto, en lo sobrenatural, cuando no se ha eliminado el misterio y no se niega o combate o silencia lo esencial, se puede decir que la inmensa mayoría no vive, ¿tan solo vegeta?

Decía SK -ya por el año 1846- que se había suprimido el principio de contradicción. ¿Qué diría ahora?

No sucede nada, pero se anuncia cualquier cosa. Para que haya algo de lo que cotorrear. 

Ni acciones grandes o buenas pero muchas anticipaciones: como nadar donde no cubre. Frases hechas, lugares comunes, sin vida superior. Ahora no se envidia ni el talento, ni la genialidad ni la excelencia. Solo el dinero, la fama y la posición.

Después de haber derribado todo, de haberlo revocado todo, se deja que todo se conserve, pero vacío de significado y de sentido. Se deja que todo subsista en una agonía sin fin. 

Como no poder pasar sin el otro y no poder estar juntos.

En lugar de relaciones hay mutua vigilancia. No vaya a ser que alguien se escape de la masa estéril y sea una persona única.

Todo se asemeja a un reloj que no hubiera perdido la capacidad de dar las horas, pero nunca las diera bien.

Queremos que el orden establecido subsista sabiendo que ya no subsiste.

No es el tirano, ni los servicios secretos ni las oligarquías eclesiástica o de cualquier otro tipo. Somos todos y cada uno de nosotros, libremente, los que hemos optado por este estado de cosas.

Terminaremos por venerar los excrementos de cualquier lama laico o eclesiástico.

Ya no se estimula, levanta o exalta. Ahora se asfixia, se impide: se nivela. El supremo igualitarismo de la nivelación global.

Nivelar: ocupación silenciosa, sorda, constante, sin llamar la atención. Un silencio de muerte.

Ahora lo que cada uno teme más que la muerte es su propia individualidad… religiosa.

La salvación solo puede venir de la religiosidad esencial del individuo singular.

El llamado público es el fantasma que produce la nivelación… con ayuda de la prensa.

El público: esa entidad abstracta y maligna. Mas numeroso que todo el pueblo junto. Un todo que engloba a todos y los aniquila. Algo monstruoso, abstracto y vacío. El más peligroso y el más insignificante. El verdadero nivelador.

Antes, el hombre excelente era lo que los demás no podían ser. Ahora, lo que nadie quiere ser.

Se piensa, en general, que lo que ocurre es para que tengamos algo de lo que hablar. Así, de esta forma, cada vez más individuos aspiran a no ser nada para formar parte del público.

La excelencia es sometida a la ruindad. Es el triunfo de los inseguros, los frívolos y los sensuales.

Es el triunfo de la nivelación más ínfima.

¿Cómo se sale de aquí?

domingo, 1 de marzo de 2026

Los domingos (2025) y Soren Kierkegaard

Si Soren Kierkegaard tuviera que pronunciarse sobre Los Domingos (2025) qué diría. Me pregunto.

Pues bien, analizaría esta película según cuatro círculos concéntricos fundamentales:

Estético

Ético

Religioso

Cristiano

Resumen: desde el punto de vista estético es perfecta. Desde el ético es un fraude. Desde el religioso es pueril y desde el cristiano es nula.

Estamos en la era del triunfo total de lo estético: inmediatez, exterioridad, desesperación. Desesperación por no querer ser lo que somos y querer ser lo que no somos, lo que nos lleva a querer ser otra cosa y si esto no puede ser a la autodestrucción.

Es una época desesperada. 

La película es un intento (fallido) por difundir el mensaje de que es posible reencontrarnos con lo que el Poder que nos ha creado y constituido quiere que seamos. Y superar así la desesperación que es una enfermedad mortal.

Veamos.

Estético. Desde este punto de vista es un producto audiovisual muy logrado. Se puede decir que perfecto. No sigue el estilo trascendental, pero está muy cercano a él.

Ético. Es un filme tramposo.  No sé si está hecho con una finalidad ideológica. Propaganda fides. Pero lo parece. Se trata de mostrar como verosímil y creíble que una chica menor de edad ha sentido una llamada inequívoca a ingresar en una comunidad monástica neomedieval para toda la vida. Se nos ofrecen las siguientes añagazas de guion diseñado para cumplir la presunta finalidad anotada: 

No tiene madre. Ese papel está reservado a su tía carnal que se siente enormemente ofendida por la decisión de la adolescente. Ella vive la decisión de la sobrina no con pena, tristeza o dolor como lo haría una madre sino como una ofensa personal. No se escandaliza. No considera que la decisión sea una locura. No. La vive como una ofensa a su yo explícitamente en curso de desesperación total. Eso hace creíble al personaje. Hay también un tío argentino que aprende vascuence. Una monja que fuma en sus ratos libres. Todo muy diseñado para dar verosimilitud a la situación. Cosas menores pero que nos obligan a pensar que hay una maquinación detrás de todo el producto.

Religioso. La religiosidad que se muestra es una religiosidad infantil. Emotiva. Escasamente existencial. Exterior. Nunca sabemos qué vida interior tiene la protagonista -si es que tiene alguna- porque lo mismo dice que quiere irse al convento que se pone a follar con su amigo del coro. Y si no termina embarazada es porque el guion de una forma fraudulente lo evita. Una especie de deus ex maquina para la masa acrítica o desprevenida.

Cristiano. Vamos a ver señores, si alguien dice que es cristiano, o que quiere serlo, y no se aprecia ninguna diferencia existencial con alguien que dice que no es cristiano ni quiere, de qué estamos hablando. Por eso desde el punto de vista cristiano, que es en el que quiere dar a entender que se inspira la directora, el fraude es colosal, jesuítico, por muy antiwoke que quiera parecer ser.

El cristianismo es la paradoja absoluta. No admite componendas ni maquinaciones ni propaganda. Es perfecto porque es imposible.

Estoy de acuerdo con SK.


domingo, 15 de febrero de 2026

Profecía del Pontífice final

Lars Ejnar Mikkelsen, formidable escritor danés, escribió este breve relato poco antes de morir.

Me parece asombroso y creíble.

El caso es que había tenido ciertas inspiraciones o iluminaciones. Pero las había tomado como ideas fantasiosas, ficticias. Megalomaníacas incluso. Todas versaban sobre su extraño papel como sujeto histórico en el momento presente.

El papa, en cambio, sí había tenido verdaderos sueños inspirados. ¡Y aparecía él en ellos! Con su nombre y dirección.

Fue llamado a Roma.

Debería compartir -le dijeron- con su santidad sus “ficciones”. Obedeció.

El sistema de trabajo elegido sería: el papa preguntaría y él respondería.

Las “ficciones”, pues, no habían sido ficciones. El romano pontífice se lo aseguró.

Todas versaban, ya ha quedado dicho, sobre la hora presente desde el punto de vista de la salvación de la humanidad.

Además, fue nombrado cardenal sin atributos. Sin atuendos tampoco. En un consistorio secreto e individual. Solo para él.

Después de la semana de retiro pasada con el papa siguió haciendo la misma vida que antes. Oftalmólogo. Casado, hijos, nietos… Un amor secreto y puro.

Nadie -salvo ellos dos- sabía lo que había ocurrido entre esos muros, pero el papa, poco después, hizo y dijo y dejó de hacer ciertas cosas que a él no le pasaron inadvertidas.

Sí, a la mayoría. Porque nadie se asombró de nada.

Lo del cardenalato era lo más estrambótico por su peculiaridad. No le permitiría participar en ningún cónclave, pero le capacitaba -eso sí- para ser elegido papa.

Y eso es lo que terminó ocurriendo.

Cómo pudo ocurrir tal cosa nunca lo supo. Me refiero a los detalles y a las conspiraciones necesarias. No había vuelto a tener noticias del papa.

Aunque sí notó, como he dicho, ciertos cambios sutiles en la gobernanza global de la iglesia católica, pero ni dramáticos ni contundentes.

Me ahorro, por tanto, los detalles de la elección.

Eligió el nombre de Pedro María.

Y durante menos de una hora declamó orbi et orbe todo el programa de su escatológico pontificado.

Lo único excepcional era que todo el mundo le entendía en su propia lengua materna. Y eso daba toda la verosimilitud a su postura, posición y mandato.

Primero explicó la elección del nombre. Pero no su novedosa forma de vestir. Una túnica como la de Pedro. Al parecer se conservaba -de un modo secreto- por cierta comunidad escatológica desconocida.

Dijo ser el último papa de un ciclo que concluirá con la presencia salvífica -y visible por todos- del Redentor.

La sede de la Cristiandad se trasladaría, entre tanto, a Jerusalem.

Quedará proclamado el último dogma por proclamar. El quinto.

Santa sede y Vaticano y colegio cardenalicio quedan suprimidos y eliminados del cuerpo místico.

El último concilio queda sin efectos espirituales.

Se establece como única Misa la Misa verdadera.

Se convoca a todas las órdenes religiosas a unificarse.

La vida parroquial se erige como verdadera célula viviente de la iglesia universal.

Hizo un llamamiento a todas las confesiones cristianas a integrarse en la única iglesia universal.

Anunció que la profecía de Pablo hecha en Romanos se cumpliría en la hora presente. El resto del que habla Pablo queda integrado -ya para siempre- en el cuerpo místico de Cristo.

La humanidad entera debe prepararse para un acontecimiento que sobrevendrá cuando todo el programa -aquí resumido- sea cumplido.

La única prueba que os doy es que me estáis entendiendo todos y cada uno en vuestra propia lengua. Dijo, y bendijo de un modo nuevo pero antiguo a toda la humanidad.

Después se trasladó a Jerusalem.

Y empezaron a ocurrir unas cosas inimaginables. Para empezar, en todas aquellas comunidades, sociedades, naciones o países que creyeron inmediatamente en la alocución de Pedro María, se vaciaron de enfermos todos sus hospitales, residencias y centros de salud. El milagro fue universal y fulminante.

Pero no todo iba a ser fácil y fluido.

Comenzó una batalla feroz. A vida o muerte. Aunque ambos contendientes sabían de quién sería la victoria final.

 

miércoles, 11 de febrero de 2026

Tumba vacía y Resurrección

 

John Polkinghorne (1930-2021) fue un destacado especialista en mecánica cuántica que se hizo teólogo cristiano. Le llamaba mucho la atención que los relatos de la Resurrección se encuentren entre las más extraña historias jamás escritas. No siguen ninguno de los patrones que se podrían esperar de unos escritos del siglo I. Tienen, además, un tono claramente distinto en cada uno de los evangelios: Marcos, Mateo, Lucas y Juan. Y lo mismo en los Hechos y en las Cartas de Pablo.

Y es la cuestión decisiva sobre la que todo pivota (Recomiendo su Física cuántica y teología.) Es algo único, un hecho sin precedentes. O es verdad o es mentira. 

Para dirimir esta cuestión renunció a su cátedra en Cambridge y se centró en el estudio de la tumba vacía y en los testimonios -relatados en el nuevo testamento- de la Resurrección.

Esto es, probablemente, lo que sucedería en los días siguientes al descubrimiento de la tumba vacía:

  1. María Magdalena va sola, se encuentra el sepulcro vacío y vuelve a informar a Pedro.
  2. Pedro (con Juan) van a sepulcro y lo encuentran vacío. Se vuelven a casa.
  3. María Magdalena vuelve al sepulcro.
  4. Llegan varias discípulas (la otra María, María la de Santiago, Salomé y Juana) con el fin de embalsamar debidamente el cadáver del Redentor.  
  5. Al ir a informar a los discípulos de que ha desaparecido el cuerpo, el Resucitado les sale al encuentro. Son las primeras que lo ven vivo.
  6. María Magdalena que se había quedado en el entorno del sepulcro, no vuelve con ellas, confunde, en un principio, a su Maestro con el hortelano. Es la segunda, por así decir, que lo ve vivo.
  7. (Mientras tanto, la guardia informa al Sanedrín de que el sepulcro está vacío. El Sanedrín soborna a los guardianes para que digan que los discípulos han robado el cuerpo.)
  8. Aparición personal a Pedro. El tercero que lo ve vivo.
  9. Cleofás (y otro discípulo) le ven resucitado camino de Emaús. Se vuelven a Jerusalén a informar a los otros discípulos de esta aparición. El cuarto y el quinto que lo ven vivo.
  10. Se aparece como mínimo a diez discípulos (Tomás no está presente) que le ven comer un trozo de pescado.
  11. Ocho días después se repite la aparición con Tomás presente.
  12. Los discípulos se vuelven a Galilea.
  13. Lago de Tiberíades (Galilea.) Se aparece a siete: Pedro, Tomás, Natanael, Juan, Santiago y otros dos.
  14. Los once van a un monte Galilea y allí se postran ante Él.
  15. Vuelven al entorno de Jerusalén.
  16. Aparición en Betania a los once. Después estos se vuelven a Jerusalén.
  17. Ultima aparición en Jerusalén. Ascensión. 

 


miércoles, 4 de febrero de 2026

Enseñanzas privadas de uno de los 36 maestros que sostienen el mundo

No hay que contemplar lo que no nos está destinado.

Nuestra tarea en el mundo es luchar para elevarnos y poder acceder así al ámbito de la divinidad.

Todos anhelamos realizar algo perfecto en el mundo. Es posible conseguirlo si comprendes cuál es tu cometido único y propio.

La razón consta de 50 puertas. Hay que ir atravesándolas de una en una. Pero Moisés se quedó en la 49.

Yo me escondo, pero nadie viene a buscarme. (Atribuido al Padre.)

Cuando el hombre piadoso se convirtió en famoso pidió que se le revelara cuál había sido su pecado.

No es cosa buena ser famoso.

De las niñas se aprenden tres cosas: están contentas sin ningún motivo especial; no están ociosas ni por un instante y cuando necesitan algo lo exigen vigorosamente.

El universo no deja de hablar en ningún momento en nuestra mente.

Hubo quien había purificado y unificado de tal manera su espíritu que cuerpo y espíritu eran indistinguibles.

No es mi costumbre entrar en ninguna casa donde no hay huéspedes, invitados o forasteros. (Dicho atribuido a Abraham.)

No hay nadie que no sea instruido constantemente por su alma. El alma enseña incesantemente pero jamás se repite.

Hay que estar dispuesto a vivir como si cada uno fuera el único hombre. (Atribuido a Adán.)

Una plegaria que no sea dicha en nombre de todos no es una plegaria en absoluto. (Atribuido a Noé.)

Cuando alguien viene a pedirme consejo, lo oigo a él mismo responder a su pregunta. (Maestro jasídico.)

Si lo que persigues no lo logras, déjalo crecer lentamente, a su manera.

Aun el más vulgar, carnal y mundano de los hombres reconoce la verdad cuando la oye.

Sabio es el que aprende de todos los hombres.

Nunca necesito nada hasta que lo tengo.

 

 

 

lunes, 2 de febrero de 2026

Encuentro con un verdadero profesor de humanidades

Siempre que visito a mi primer y verdadero profesor de humanidades, un hombre de 96 años que no ha perdido la esperanza ni la lucidez, vuelvo reconfortado. La otra tarde estuvo especialmente locuaz. Cuando salí de su compañía no esperé a llegar a casa para resumir todo lo que me dijo. En una mesa apartada de mi pub preferido -y acompañado de varios cafés irlandeses- tomé las siguientes notas:

Lo más importante de todo lo que ocurre es secreto. Nunca olvides eso.

¿Qué pasaría si, de pronto, en todas las iglesias católicas los que van a comulgar lo hicieran de rodillas y en la boca?

Qué gran crimen es privar a los estudiantes del latín y el griego. Haciendo eso se ha impulsado, además, la decadencia de las lenguas europeas (él sabe varias.)

Sería imposible que triunfaran los demagogos -como ocurre a diario- si hubiera un cuerpo sólido de conocedores del latín y el griego.

Se necesitan sacerdotes católicos muy bien formados en las lenguas clásicas.

Presiento una pronta insurrección popular en el mundo hispánico. Y no es, como las revoluciones precedentes, fruto ni de la codicia ni de la envidia.

Se está forjando una clandestinidad insurrecta a la vista de todos los necios, pero no lo advierten sino los iniciados.

Dice NGD que latín y griego educan porque transmiten una visión del mundo antagónica a la actual. No leer durante un tiempo sino latín y griego es lo único que desinfecta el alma.

Todavía no se ha formulado como se debe la crítica del estado de cosas vigente. Falta llegar hasta las últimas consecuencias.

Mucho de lo que ocurre es producto de la coyunda entre un pueblo castrado y una plutocracia plebeya.

Cada año que pasa más ignorantes, más brutos y más viles.

Ahora sí que podríamos dividir al personal en dos grandes categorías: la de los criminales y la de los tontos.

¡Ay del clero! Qué vendaval de estupidez.

Cuando los católicos progresistas dejen de hacerse perdonar (su fe, se entiende) por los adversarios liberarán una gran cantidad de energía para lograr más conversiones y menos apostasías.

Dejó escrito un desengañado NGD: con mis actuales compatriotas solo comparto el pasaporte. (Antonio, yo no llego a tanto.)

Lo que el progre, el zurdo, el izquierdista y esa morralla detestan del catolicismo es su impronta cristiana, romana y griega.

España ha acabado siendo un lugar de veraneo. Qué asco.

 

domingo, 1 de febrero de 2026

El izquierdismo en la caverna

Rodearse solo de personas inteligentes puede conllevar la soledad. Pero cuando una sociedad impone el peor de los totalitarismos no cabe otra opción. El totalitarismo que despoja a la persona de su historia y fomenta los bajos instintos. Entonces, efectivamente, puede no quedar otra opción.

Está claro que una persona izquierdista no puede ser inteligente.

Es el momento del dominio total de los llamados izquierdistas. Son los nuevos fariseos. Quieren para los demás lo que no quieren para ellos. Creen ir por la vida libres de prejuicios y cuando se los muestras se enfurecen como las bestias en la que se han convertido.

El izquierdista puede ser o no ser religioso. Cuando es religioso roza la imbecilidad. Y cuando no lo es la ignorancia absoluta.

Asevera de modo simultáneo tesis excluyentes. Puede ser demócrata o no, por ejemplo, según su conveniencia.

Ignora la noción de creatura y de creador para su desgracia.

Cree que al distinguir entre una doctrina y sus aplicaciones ya ha resuelto todas sus contradicciones cuando lo único que ha logrado es persistir en su error.

No hay coincidencia alguna en estas personas entre (a) lo que creen, (b) lo que dicen creer y (c) lo que creen creer.

Al final su vida se centra en el negocio y en el coito.

El izquierdista es tan tonto que piensa que el derechista es inferior a él. Cuando, en realidad, son lo mismo, pero con cierto desfase temporal. Lo que se conoce como el narcisismo de las pequeñas diferencias.

(Sin ir más lejos, ambos sonríen solo cuando buscan votos.)

Ignora que las revoluciones -todas- son fenómenos de odio anticatólico.

Su ideal es prolongar la vida, evitar el dolor y satisfacer el vientre y el sexo. Aunque para ello haya que asesinar fetos.

El mejor izquierdista es el arrepentido, el que ha dejado de serlo porque ha descubierto la falsedad de todas las soluciones que se ha dedicado a apoyar.

Si no hubieran desaparecido el campesino (el mundo rural) y las humanidades clásicas nunca jamás habría surgido esta estirpe infecta.

Le molesta el repique de campanas, el rezo del Angelus y todos los ritos salvadores.

Se queda pasmado y estulto cuando se le muestra la admiración infinita de Marcel Proust por la eficacia salvadora de la liturgia católica. No digamos ya cuando le haces leer la carta de Lorca sobre este asunto.

Si además de izquierdista se dice cristiano estamos ante el tonto útil por excelencia.

Seres vulgares que se ignoran. Que ignoran su ignorancia. Han conseguido elevar la compasión a causa ideológica.

Puede ser ateo y adorar o justificar o pactar con el islam. Más que tonto, entonces, es blasfemo.

O ayuda a cometer crímenes o se dedica a justificarlos.

Fascista es el apodo con el que denigra a quienes -de facto- son meros congéneres gemelos suyos. Lo de Pasolini: el fascismo de los antifascistas.

Como dice NGD la difusión de unas gotas de cristianismo en una mente izquierdista transforma al bobo en bobo perfecto.

Pretende que perdonar implica negar el delito.

Cuidémonos de no convertirnos en la mera inversión de este repulsivo adversario.

 

 

 

 

lunes, 26 de enero de 2026

Julio Iglesias o la tarea del héroe

 Ya casi nadie habla del héroe.

¿Es que ya no los hay?

¿Cuáles son las experiencias "arquetípicas" por las que ha de pasar el héroe para serlo y por las que --contra todo prejuicio--- podemos reconocer a Julio como tal?
  • Experiencia de muerte --o acabamiento--- pero resurgimiento... contra todo pronóstico. 
  • Rechazo escandaloso de los suyos.
  • Pérdida --irreversible-- del amor habiéndolo experimentado con frenesí.
  • Pérdida traumática del padre.
  • Acusaciones criminales falsas para hundirle en el desprestigio más absoluto y proceder a su asesinato civil.
Él ha pasado por todas y ha vencido en todas ellas. 
¿Está protegido por los dioses?

miércoles, 14 de enero de 2026

Resurrección

Tobias Anselm Krämer (1945-2025) es un teólogo alemán no muy conocido. Se han publicado de forma póstuma sus últimos pensamientos. Resulta que sabía español y escribía indistintamente en ambos idiomas. Me han gustado mucho y he hecho un resumen. (He respetado las presuntas y comprensibles faltas de sintaxis -no muchas- de alguien cuya lengua materna es el alemán)

1.     Toda ciencia debería basarse en la resurrección de Jesús.

2.     Si no se hubiere producido vana sería la fe cristiana, pero si, efectivamente, la resurrección se ha producido es todo lo demás lo que es vano.

3.     Si la pregunta por excelencia es POR QUÉ HAY ALGO Y NO NADA la única respuesta es la resurrección.

4.     ¿Pero de que resurrección estamos hablando?

5.     Él resucitó a tres personas: una niña, un joven y un amigo. Los volvió a la vida. (Si volvieron a morir o no es un tema muy interesante que no sé si me dará tiempo a desarrollar.)

6.     La suya es otra cosa. Resucita con un cuerpo glorioso. Desconocido para nosotros. Conserva las heridas, incluso.

7.     Cuando las mentes privilegiadas, tipo Chesterton, intentan dar cuenta de la situación extraña por inexplicable de la humanidad en el curso de la historia recurren a tres mythos. La rebelión de los ángeles caídos, el pecado original y la expulsión del paraíso y la elección de un pueblo.

8.     Como se ve más difíciles de entender que lo que ayudan a explicar.

9.     Pues bien, la resurrección supone la posibilidad de explicarlo todo.

10.  Es mucho más portentosa, inconcebible o grandiosa que el nacimiento virginal, los milagros, el arrebatamiento de Elías en un carro de juego.

11.  No puede no ser cierta.

12.  La única opción para sobrellevar todos los enigmas y los misterios de la existencia humana es la humilde aceptación de la ciencia del no saber. Sócrates la entendió como nadie.

13.  La ciencia del no saber es muy breve. Se agota en su propia formulación. De otro modo entraría en contradicción consigo misma.

14.  Pero es auténtica, genuina y relativamente verdadera.

15.  Pues bien, la resurrección también aniquila esa ciencia gloriosa.

16.  A partir de la resurrección lo sabemos todo. La materia es secundaria. La muerte no tiene la última palabra. Vamos a resucitar después de la muerte. Nuestra existencia tiene sentido. Lo que ignoramos e ignoraremos es temporal hasta que nos sea dado un nuevo cuerpo inmortal y glorioso.

17.  La resurrección dota de sentido todo el pasado, el presente y todo lo que vendrá.

18.  El hecho de haberse dado en el curso de la historia hace que sea superior a cualquier ciencia venidera o a cualquier hecho nuevo porque los hace posibles.

19.  Es decir, al ser posible algo tan inimaginable, podemos esperar grandes portentos y prodigios futuros. Nunca llegaremos por nosotros mismos a lograr algo tan inmenso. Pero ya sabemos que, efectivamente, para Dios nada hay imposible.

martes, 13 de enero de 2026

No hay dos infinitos iguales

Toda ortodoxia debería ser el resultado de una ortopraxis. Las dos caras de la misma moneda. Hoy esto -todavía- no es así.

Bajo el cristianismo Europa se ha fragmentado en naciones individuales. Paradójicamente, no puede tornar a la unidad al margen del cristianismo.

Humildad (subjetiva) y aceptación de la propia grandeza (objetiva.)

El nombre propio es el vestido del nombre profundo. El nombre profundo es lo que cada uno es y ha olvidado.

Es un acto de amor inefable ayudar a alguien a reconocer su nombre profundo.

La valentía es el deseo de vivir que acepta la posibilidad de morir en el intento.

No equivocarse nunca es tan inverosmíl como no acertar jamás.

Cuando estás totalmente convencido de algo (importante o decisivo) ni te molestas en defenderlo o demostrarlo.

Cuanto más inverosímil sea una coincidencia, menos probable es que sea una mera coincidencia. (¿!)

A veces se echa de menos el propio hogar aun estando en él.

Todo místico tiene la sensación de ser un superviviente de un naufragio mítico o primordial.

No ames a tu patria porque sea grande. Solo amándola será grande.

Muéstrate. No te nombres.

Solemne perogrullada: ¡el cosmos es incomparable! Claro, no hay otro igual: solo hay uno. Y es que pocas cosas como el universo.

¿Predicar el egoísmo sería, paradójicamente, practicar altruismo?

¿Quedan todavía preguntas por plantear? ¿O habremos agotado ya todas las preguntas posibles? Ya se ve que no!!!

Si desapareciera la mística desaparecería también ipso facto la razón. La razón es una expresión mística y la mística es una expresión del logos inagotable.

Pero el logos se ha encarnado.

Dice Chesterton que el secreto del misticismo consiste en entender todo con la ayuda de algo que no se entiende.