jueves, 11 de junio de 2026

Elogio y alabanza del padre Prevost. León XIV.

Me escribe un amigo de Sa Pobla, criado en Xàtiva y residente a caballo entre Alcalá de Henares y Sant Esteve de Sesrovires.

Elogio y alabanza del padre Prevost. León XIV.

Los días seis, siete, ocho, nueve y diez de junio he asistido en Madrid y Barcelona a un fenómeno colectivo que ni en mis mejores sueños había podido imaginar.

Nos ha visitado un hombre santo, lleno de espíritu santo, humilde y pastor universal.

Todas sus palabras, gestos, actos y lenguaje corporal me han dejado profundamente conmovido.

Un hijo auténtico de Agustín de Hipona.

Que haya podido llegar a ocupar la silla de Pedro una persona así me deja estupefacto.

Efectivamente, nos ha entregado materiales para un nuevo comienzo, como tu propones.

Muy atentos a su discurso en el Palacio Real. Basta oír cómo citó la lira inmensa de Juan de la + sobre la noche que guía, la noche amable para estar seguro de que la ha hecho suya.

Inmenso -o inimaginable- el acto con la sociedad civil en el Palacio de los Deportes. (Antonio Banderas colosal.)

Emocionante -o perfecto- su discurso en el Congreso. Con mención expresa de Teresa y Unamuno tan necesarios en un tiempo como este.

La misa del Corpus Christi con millones de almas. La visita a la Almudena. La apoteosis del Bernabeu con sus fieles.

Y la culminación en la Sagrada Familia, faro y guía de catalanes y españoles todos.

Catalans i espanyols som i serem.