domingo, 3 de abril de 2022

España 2022

España hoy día es un conjunto de consumidores-contribuyentes. No existe ni como patria común de todos sus habitantes ni como nación soberana.

En efecto, no tiene una lengua común, pues el castellano o español no es sentido como lengua propia en la mayor parte de Catalunya, Vascongadas, Baleares, Valencia y, en menor medida, Galiza.

No tiene una religión común, pues se ha producido una apostasía silenciosa masiva. Los españoles, de facto, no profesan ninguna religión. Hay un resto de católicos practicantes insignificantes. (Se limitan a bautizos, comuniones, bodas y funerales.)

Y, por supuesto, sus habitantes no tienen ningún proyecto de vida en común. Estas tres condiciones son condiciones sine qua non para que haya una patria y una nación.

Como pais miembro de la UE tiene severamente limitadas no solo su soberanía energética, defensiva e hidrográfica, entre otras, sino su soberanía política. Por ejemplo, le han impuesto ---desde el exterior--- un estado de carácter autonómico que la debilita de un modo definitivo. Por otra parte, está sometida al imperialismo militar OTAN y USA.

Le imponen leyes --desde el exterior-- arbitrarias sobre, por ejemplo, la ley de violencia de género, sobre los derechos LGTIetc, la inmigración ilegal, el cambio climático.

Desde el interior una logia secreta, presuntamente masónica, dirige la política cultural, moral, estética y social, en general, secuestrando ---para sus propios intereses, no declarados abiertamente--- la educación no universitaria. Regula mediante leyes intocables las costumbres morales (divorcio, aborto, matrimonio homosexual, eutanasia), decide sobre la "memoria histórica" y sobre quiénes son los ciudadanos democráticos y cuáles son los sospechosos de no serlo, mediante los declarados "cordones sanitarios o democráticos".

No es un sistema político, sino un régimen tiránico, oligárquico y partitocrático. O sea, absorbe las tres formas degeneradas de los sistemas políticos sanos: monarquía, aristocracia y república.

Lo que queda de España es la última fase de un largo período que conoció una edad de oro, una de plata, otra de bronce, la penúltima ya de hierro y esta, en la que estamos, de madera o barro.

Vivimos de un gasto feroz --lo que produce un endeudamiento creciente-- y que llevará a una burbuja financiera que desembocará, a su vez, en el desastre social pues las masas ignoran que ya están sentenciadas a muerte. Han establecido con la oligarquía económica ---que les tiene pesebrizados con el mantra de pan para hoy--- un pacto siniestro de todo gratis. Masa compradas a precio de saldo.

Aquí se cometen todos tipo de delitos gravísimos que quedan impunes. El poder judicial está corrompido por la partitocracia masónica que lo corroe todo: el legislativo y el judicial. Los medios de comunicación están leprosos de subvenciones arbitrarias y fraudulentas.






sábado, 2 de abril de 2022

Pensamientos prohibidos

Una de las consecuencias del pecado original es --precisamente--la imposibilidad de saber en qué consiste el pecado original.

La prueba de que hay una conspiración oculta  contra la humanidad es que todas las teorías conspirativas son absurdas más que falsas, que también. Y eso ---solo es posible--- si, a su vez, son promovidas y difundidas por la verdadera conspiración.

La democracia (in)vertebrada en partidos políticos es una degeneración patológica de la democracia. Por lo tanto, no es democracia ni, por tanto, el gobierno basado en la res publica, en la cosa pública. Hoy día no hay en el mundo ningún sistema democrático. Debería aceptarse para referirse a ellas el término descriptivo, no peyorativo, de partitocracias. Eso lo explicó de un modo insuperable Simone Weil.

Debemos aprender del estoicismo a aceptar con serenidad, paz --y hasta alegría-- que esto no tiene solución posible porque todo proceso histórico tiene nacimiento y muerte. Y ahora es la hora de la muerte. A lo que debemos aspirar, entonces, es a una buena muerte. Eutanasia histórica.

Verdaderamente, pocas veces alguien ha sido capaz de formular de un modo tan conciso y perfecto una realidad histórica --donde tanto lo uno como lo otro son execrables-- como Julián Marías al referisrse a la guerra civil española: los injustos vencedores y los justos perdedores. Podría aplicarse en este momento a Rusia y a Ucrania. Y a otras muchas realidades.

En los tiempos finales: ni esto ni aquello; ni lo uno ni lo otro. Son los tiempos de la negación conjunta.

Es la hora de los hombres escindidos. Ejemplo definitivo: Séneca: sabía dónde estaba el bien supremo, mejor que nadie lo sabía expresar y cultivar y perseguir, pero arrastraba incoherencias (faltas y delitos) incomprensibles para alguien de su nivel espiritual. Ahora, incluso, los mejores no mejoran a Séneca.

A la juventud, para no engañarla, hay que decirle que estando, como estamos, en una decadencia histórica (espiritual, cultural, estética) irreversible es crucial ordenar la vida personal y comunitaria del modo más sabio. Lo más importante: elegir una pareja para toda la vida y huir, por tanto, de todo vicio. (Ignorar de un modo completo la televisión.) Primar la vida interior, cultivar la propia alma, aficionarse a la música superior (gregoriano, Bach, Mozart, Bethoven, Chopin). Es crucial contar con una biblioteca personal donde no pueden faltar: Presocráticos, Platón, Aristóteles, Epicteto, Cicerón, Séneca, Marco Aurelio, Tácito. Hay que encontrar un modo creativo de servir a nuestros prójimos (el huérfano, la viuda y el extranjero) pero al margen de ONGs y partidos. Cuidar de nuestros mayores y facilitarles una buena muerte. Como el único rito o culto eterno que queda en este mundo moribundo es la Misa, es presiso venerarla como lo más sublime en lo que podemos aún participar. (Esto lo sabían, entre otros, Marcel Proust, Satie, Agatha Christi, Lorca y todos los verdaderos artistas del XX y del XXI).






lunes, 28 de marzo de 2022

Escribir con claridad

 

1. Escribir con claridad. Huir de la verborrea, pues amontonar palabras cuando ya se entiende algo diluye la claridad, por la acumulación de oscuridad.

2. Llamar a las cosas por su nombre preciso y no utilizar rodeos. Evitar la ambigüedad que es lo que hacen los que no tienen nada que decir, pero quieren dar la impresión de que dicen algo. Huir de los circunloquios. Lo escrito debe ser fácil de leer y de decir. Evitar los errores de concordancia.

3. Es preferible la concisión a lo contrario. Es preferible decir círculo que superficie equidistante de un centro.

4. La expresión será adecuada si se corresponde con el tema tratado. No se puede escribir a la ligera de asuntos graves ni solemnemente de asuntos triviales.

5. Ser el primero en censurarse a uno mismo. Huir de lo indefinido, líquido o etéreo porque es desagradable y difícil de entender.

6. Buscar SIEMPRE el término medio entre los dos extremos: la expresión apropiada es siempre equidistante entre los dos extremos.

7. Comenzar por lo que se quiere decir inmediatamente, para luego enlazarlo con lo demás. De ese modo se sabe de antemano de qué se va a tratar pues lo indefinido provoca desconcierto en el lector. Quien nos brinda un comienzo adecuado nos permite seguir el texto de un modo fluido. Las introducciones indican cuál es el fin hacia el que se encamina el texto.

8. Exponer claramente los PUNTOS PRINCIPALES del asunto, a fin de que, como un cuerpo, el texto tenga también una cabeza.

9. Nada de no responder a las preguntas planteadas, ni andarse por las ramas ni largos preámbulos.

10. Lo bueno está en la JUSTA MEDIDA. Y eso consiste en decir cuanto sirve para aclarar la cuestión.

11. Los argumentos han de ser probatorios. Hay que aportar las pruebas. Pero no se puede ser llegar a conclusiones más creíbles que las premisas de que se parte.

12. Con respecto a las partes finales del texto como conclusiones, epílogo... hay que saber disponer favorablemente al lector hacia nuestra propia postura: amplificar los méritos de nuestro trabajo y atenuar los defectos; producir emociones positivas en el lector y refrescar la memoria de todo lo que se ha dicho.

No sabemos

Todos tenemos dentro de nosotros un daimon que nos guía. Pero casi nadie se deja guiar por el suyo.

Estamos en la etapa final de un ciclo histórico. Los ciclos duran 3000 años. No sabemos ni cuántos ha habido antes ni cuántos habrá después. Por tanto, no podemos esperar nada más que decadencia y declive. Pero podemos pedir --en cambio-- que nos sea dada una buena "muerte de ciclo".

La verdad poética ---cuando es sublime--- es superior, incluso, a la verdad histórica.

Haríamos bien en no separarnos de Sócrates, Platón y Aristóterles, una de las principales tríadas de nuestro ciclo. No podemos ir más allá de ellos.

Los hechos observables son compatibles tanto con un cosmos eterno e inmutable cuanto con un cosmos eterno pero que sufre contracciones y expansiones cíclicas. Igualmente, puede haber tenido comienzo y puede no haberlo tenido. 

Las cosas más importantes siempre admiten dos o más interpretaciones. Los datos empíricos admiten dos o más versiones. Ejemplo: la puesta de sol es compatible con una tierra en movimiento y con un tierra fija.

Los signos de la decadencia son patentes en la cantidad de mentira que se produce cada día en todos los ámbitos, en la manipulación constante y masiva de los medios de comunicación y en el estado mental calamitoso del que dan muestras: la masa, el populacho y el vulgo, en general.

Ya no hay ni fundación, ni creación nuevas.  A lo sumo, imaginación tecnológica que es la última fase de todo discurrir histórico. Porque es verdad que estamos bajo el dominio de la técnica, pues no está ella a nuestro servicio sino que nosotros estamos al suyo.

Todos los sistemas políticos vigentes son una suerte de degeneración ---híbrida, además-- de verdaderos sistemas políticos. Una mezcla tóxica y venenosa de tiranía (forma degenerada de la monarquía), oligarquía (degeneración de la aristocracia) y democracia (malformación de la república). Hay, potencialmente, pues 7 sistemas posibles:

Tiranía pura. Cuba.

Oligarquia pura. La UE.

Democracia pura. Suiza.

Tiranía y oligarquía. China.

Oligarquía y democracia. USA.

Tiranía y democracia. Rusia.

Tiranía, oligarquía y democracia. Este es el peor sistema porque asume lo peor de cada una. España.

viernes, 25 de marzo de 2022

La "vacuna" no sirve para evitar la "infección"

 Según los propios datos del Ministerio de Sanidad (informe 585) entre enero 2022 y marzo 2022 se notificaron 1.889.259 de casos, de los cuales 1.565.204 tenían la pauta completa de "vacunación" y 194.117 estaban completamente libres del suero, mal llamado vacuna. (Parece ser que otros 129.938 no tenían la pauta completa.)

O sea, el 89% estaban severamente inoculados, mientras que el 10% no lo estaba.

Los hospitalizados inoculados suponen el 81.5% del total

Los ingresados en UCI inoculados suponen el 72% del total

Los fallecidos inoculados representan el 84% del total

¿Es el resultado que cabe esperar --- si la terapia genética fuera el tratamiento adecuado---en una población cuya tasa global de inoculación es del 82%, en esas fechas?

Hasta cuando Catilina!

martes, 8 de marzo de 2022

Sincronicidad numérica respecto al comienzo de las tres guerras mundiales

28 07 1914 (primera)

01 09 1939 (segunda)

24 02 2022 (tercera?)

2+8+7+1+9+1+4=32=>3+2=5

1+9+1+9+3+9=32=>3+2=5

2+4+2+2+2+2= 14=>1+4=5

La probabilidad de que esta coincidencia numérica sea azarosa es: 1/9*1/9*1/9 = 0.0013

miércoles, 2 de marzo de 2022

Misteriosa frase de Aristóteles

Hay que preferir lo imposible verosímil a lo posible increíble; y los argumentos no deben componerse de partes irracionales, sino ante todo no deben tener nada irracional

Poética. (Según traducción de Alicia Villar Lecumberri.)