martes, 18 de agosto de 2026

LA CONSPIRACIÓN VATICANO-BRITÁNICA

  

Solo veo una forma de explicar todo este desastre civilizatorio occidental: los SS secretos vaticanos y los SS secretos británicos trabajan conjuntamente. 

Siguen un plan. 

Han creado la izquierda santopadrista o izquierda vaticana. Como una parodia de la teología de la liberación. 

En principio era un plan contrarrevolucionario (contra las revoluciones francesa y soviética) que calculo que empezó en el siglo XIX, pero desde el CVII ha mutado decisivamente. Quieren implantar un orden internacional controlado, ideológica o culturalmente, por ambos. 

Primero, acabaron con el Pacto de Varsovia (Wojtyla, Thacher, Reagan.) Luego, intentaron despedazar a Rusia. (Putin lo ha impedido parcialmente.) 

Están decididos a acabar con toda forma de identidad nacional. 

Quieren impedir la consolidación de Israel como potencia regional. A través del cuento palestino lo están consiguiendo o retardando. Israel representa la afirmación nacional que es lo que más combaten. 

Controlan a los medios de comunicación occidentales y, con esa palanca, practican una forma de ingeniería social constante e inmisericorde. 

Son dos estados –sin poder militar- que tienen el monopolio del mercado de la generación de ideas. 

Ahora la barbarie se difunde con las ideas no con los ejércitos (Donoso Cortés, 1850.) 

Lo más curioso es que cuentan con el apoyo de ciertas élites judías. Otro logro inesperado, sin duda. 

Estuvieron detrás de la pasada –presunta- pandemia. Fue una demostración de poderío jamás vista sin disparar un solo tiro. 

Esta es la clave: apuestan por la difusión de El Corán en Europa y USA. Fomentan decididamente la religión musulmana a través de la inmigración. 

Todos los papas desde el CVII apoyan la difusión de la religión musulmana e, incluso, alguno llega a besar El Corán. 

Es un plan muy audaz y contraintuitivo. 

Han creado multitud de partidos que siguen la ideología woke (que no es de izquierda en absoluto): ecologismo, feminismo, indigenismo, islamismo...  

Y han transformado a otros como el Psoe, el Partido demócrata americano, la izquierda italiana... en partidos wokistas. 

La izquierda vaticanista o santopadrista que ya Marx intuyó y Gustavo Bueno verificó.

En este sentido han aniquilado toda forma de marxismo, socialismo o comunismo en cualquiera de sus formas. Este era su principal propósito: castrar para siempre el espíritu revolucionario. 

Juegan al despiste difundiendo la trola de que el plan tiene una inspiración gramsciana. Pero si Antonio G. viviera... 

La alianza de progresistas sexuales (orales, anales y fálicos) occidentales y musulmanes es un logro, a priori, tan inverosímil como admirable de este plan.  

Ver al movimiento feminista progresista, por ejemplo, amparar toda forma de sumisión de las mujeres musulmanas sobrepasa la doblez jesuita más sofisticada.  

Es una especie de ideología antifascista que se opone, no obstante, a un fascismo ficticio. Y que, probablemente, acabe en un nuevo fascismo. 

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