jueves, 17 de marzo de 2016

Problemas realmente difíciles

Veamos los siguientes problemas:

·         Juan está mirando a Ana. Ana está mirando a Jorge. Juan está casado y Jorge no está casado. ¿Está mirando una persona casada a una persona no casada?: A)    Sí; B) No; C) no se puede saber.
Generalmente, todos elegimos la opción C, esto es, no se puede saber. ESA RESPUESTA ES ERRÓNEA.

·         En un lado del barco cuelga una escalera con seis peldaños. Cada peldaño está a un pie del siguiente, y el peldaño inferior se apoya sobre la superficie del agua. La marea sube a un ritmo de un pie por hora. ¿Cuánto tiempo tardará el agua en alcanzar el peldaño superior? A) 5 horas; B) 6 horas; C) nunca.
Generalmente, nadie elige la opción C, esto es, nunca. Y ESA ES  LA RESPUESTA CORRECTA.

·         Un ciclista completa un circuito de carreras de diez millas con una velocidad media  de 10 millas / hora. ¿A qué velocidad debe correr el ciclista en la segunda vuelta para alcanzar una velocidad media de 20 millas / hora en el conjunto de las dos vueltas?
Prácticamente nadie encuentra la solución correcta, QUE NO ES 30.


¿Por qué estos problemas son tan difíciles? ¿Por qué no desplegamos todas las posibilidades, única forma de dar con la solución correcta? Nadie lo sabe. No hay que tener conocimientos especiales de nada para encontrar la respuesta adecuada. Y, sin embargo...

Da que pensar nuestra incapacidad para superar las situaciones engañosas. 
Joseph de Maistre, Donoso Cortés y otros contrarrevolucionarios decían que no se puede entender la naturaleza humana sin tener en cuenta -en todos nuestros análisis de ella- las consecuencias del pecado original sobre aquélla. Esa es una explicación teológica. A ver si encontramos su correlato secular.

jueves, 3 de marzo de 2016

Séneca profetiza a Colón

Séneca, en su tragedia Medea, expresa una singular profecía:

El cálido Indo y el frígido Araxes se tocan;
beben los persas del Elba y del Rin;
Tetis desvelará nuevos orbes,
y Tule no será ya el confín de la tierra.

Las palabras de Séneca tienden un misterioso puente hacia la Edad Moderna y la época de los descubrimientos. Ellas transmitieron a los hombres capaces de pensar la noción de un espacio mayor, contribuyendo al descubrimiento de América. Cristóbal Colón conocía las palabras de Séneca. La expresión Nuevo Mundo, Novus Orbis, que Séneca empleara, fue aplicada en 1492 inmediatamente a la recién descubierta América.

Carl Schmitt: Tierra y mar. Editorial Trotta, 2007.



Diego de Torres Villarroel (17-06-1670 hasta 19-06-1770) a principios de 1724 se atrevió a afirmar que el joven rey Luis I moriría en verano. El rey gozaba, entonces, de buena salud. Sin embargo, ese verano el rey murió, lo que obligó a su padre a volver a tomar las riendas del Estado.

Otro de sus grandes aciertos fue la profecía de la caída en desgracia del Marqués de Esquilache cuando era el ministro predilecto del rey Carlos III.

Sin embargo, la más sorprendente es la siguiente:

"Cuando los mil contarás / con los trescientos doblados / y cincuenta duplicados, / con los nueve dieces más, / entonces, tú lo verás, / mísera Francia, te espera / tu calamidad postrera / con tu rey y tu delfín, / y tendrá entonces su fin / tu mayor gloria primera".

Realizando una sencilla operación matemática (1000 + 600 + 100 + 90) nos da un año, 1790 y un contexto, la Revolución Francesa. La predicción fue hecha 25 años antes.

¿Cómo explicar estas adivinaciones, semejantes a otras de Virgilio, Platón, Séneca, Rubén Darío o Juan Larrea? ¿Son adivinaciones o retrocausalidad?

viernes, 8 de enero de 2016

¿Es la Hydra un animal (potencialmente) inmortal?

¿Qué diría Aristóteles de esta investigación publicada en PNAS: Constant mortality and fertility over age in Hydra.


Ofrezco una traducción del resumen de la investigación

Cómo un organismo cambia con la edad y por qué el patrón de cambio difiere entre especies son preguntas que tienen a los biólogos intrigados desde Aristóteles. Los patrones de cambio pueden ser descritos por las trayectorias de las tasas de natalidad y mortalidad. Para los seres humanos y muchos otros mamíferos, la mortalidad aumenta y la fertilidad disminuye con la edad. Para otras especies, sin embargo, se ha observado una notable variedad de patrones. Aunque mortalidad y fecundidad son trayectorias más o menos constantes, los datos son problemáticos debido a los tamaños de las muestras. A continuación, presentamos evidencia convincente para la mortalidad y reproducción de la Hydra utilizando datos de estudios cuidadosos, a gran escala sobre 8 y con 2.256 individuos.


La senectud, el aumento de la mortalidad y disminución de la fertilidad con la edad después de la madurez, se pensaba que era inevitable para todas las especies multicelulares capaces de reproducción repetida. Datos teóricos recientes sugieren que la mortalidad y fecundidad pueden ir hacia arriba o hacia abajo, o se mantienen constantes con la edad, pero los datos son escasos y problemáticos. A continuación, presentamos evidencia convincente de tasas de muerte y reproducción constantes en Hydra, un metazoos basal, en una serie de experimentos con más de 3,9 millones de días de observaciones del individuo Hydra. Nuestros datos muestran que 2256 Hydra de dos especies estrechamente relacionadas en dos laboratorios en 12 cohortes, con la edad de cohortes que van de 0 a más de 41 años, tienen muy bajas tasas de mortalidad. Las tasas de fecundidad de Hydra no disminuyeron sistemáticamente con la edad. Esto pone en duda la universalidad de las teorías de la evolución del envejecimiento que postulan que todas las especies se deterioran con la edad después de la madurez. La historia de la vida de Hydra implica niveles de mantenimiento y reparación que son suficientes para evitar la acumulación de daños por lo menos durante décadas después de la madurez, mucho más tiempo que la expectativa de vida corta de Hydra en la naturaleza. Una alta proporción de células madre, una rápida y constante regeneración celular, pocos tipos de células, un plan de cuerpo simple, y el hecho de que la línea germinal no está segregada del soma son características de Hydra que puede hacer la no senectud factible. 

Parece que no han encontrado signos de decrepitud en la Hydra en condiciones favorables de laboratorio. ¿Podremos hablar de eternidad de la Hydra?¿Al menos, dicho en términos aristotélicos, de forma potencial?

jueves, 19 de noviembre de 2015

La aversión a la injusticia ventajosa

Se ha investigado la conducta moral --con respecto a la justicia equitativa-- de niños de Canadá, USA, México, Perú, Uganda, India y Senegal. La edad de los participantes oscila entre lo 4 y los 15 años.
(1)   Tenían que aceptar o rechazar el siguiente trato: mientras que a mí me dan 1 manzana a mi compañero le dan cuatro manzanas sin ninguna razón o justificación. Así se evalúa la AVERSIÓN A LA INJUSTICIA CONTRA UNO MISMO. (Si el trato es rechazado los dos se quedaban sin ninguna manzana.) Desde los 4 años todos los niños de los citados países dan muestras de poseer esa aversión hacia la injusticia en desventaja. En los niños mexicanos  no se observa, sin embargo,  el mismo patrón. Habrá que investigar el porqué.
(2)   Tenían que aceptar o rechazar el siguiente trato: mientras que a mí me dan 4 manzanas a mi compañero le dan 1, sin ninguna razón o justificación. AVERSIÓN A LA INJUSTICIA CONTRA OTRO. (Si el trato es rechazado los dos se quedan sin ninguna manzana.) En este caso las cosas cambian mucho. Sólo los niños de Uganda, Canadá  y USA  dan muestras de poseer esa aversión hacia la injusticia ventajosa. Además, esta conducta no se observa hasta los 8 años y se consolida con la edad.

Los autores del estudio, Blake,P.; McAuliffe, K. et al. (Nature, 2015 doi:10.1038/nature15703) interpretan estos resultados, los relativos a la aversión a la injusticia en ventaja, en términos de diferencias culturales.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Anticristianismo y anticristiandad

Mark Greengrass ha estudiado el fin de la cristiandad entre 1517 y 1648. Efectivamente, después de esa fecha ya no puede hablarse de cristiandad en Europa: empezó una nueva época. ¿Es lícito identificar cristiandad con cristianismo? Kierkegaard, experimentó existencialmente que eso no es posible. Y parece que tenía razón.
¿Pero cómo podríamos caracterizar esa nueva época, en la que todavía estamos, y no sabemos por cuánto tiempo? ¿Cómo postcristiana, no cristiana o, directamente, anticristiana? Anticristiana, en principio, no podemos denominarla porque no se puede identificar, sin más, cristiandad y cristianismo. En todo caso sería anticristiandad.
Veamos, por ejemplo, ciertas formulaciones de Nietzsche en La voluntad de poder donde se puede ver cómo el pensador  más anticristiano junto con Marx, distingue entre Jesucristo, lo cristiano, primer cristianismo, cristianismo, Iglesia…
¿Qué es lo que ha negado Cristo? Todo lo que hoy se llama cristiano.
 Lo cristiano es la perfecta indiferencia contra dogmas, culto, sacerdotes, Iglesia, teología.
El ladrón en la cruz: cuando el mismo criminal que recibe una muerte dolorosa, juzga: «Solo este Jesús que sin protesta, sin rencor, con bondad, resignadamente, sufre y muere es el justo», ha afirmado el Evangelio: y con ello está  en el Paraíso...
Jesús dijo: no se debe ofrecer resistencia ni de hecho ni de corazón a los que nos hagan mal. No se debe reconocer ningún motivo para separarse de su mujer. No hay que establecer ninguna diferencia entre forasteros y naturales, extranjeros y compatriotas. No hay que encolerizarse contra nadie, no hay que menospreciar a nadie. Dad limosna en secreto. No hay que querer hacerse rico. No hay que maldecir. No hay que juzgar. Hay que olvidar y perdonar. No orar en público. La «bienaventuranza» no es solo una promesa: existe desde el momento en que se vive y se obra conforme a tales máximas.
Jesús opuso a aquella vida ordinaria una vida real, una vida en la verdad: nada está más lejos de él que la inmensa estupidez de una eterna sucesión personal. Lo que él combate es la conversión de la «persona» en algo importante: ¿cómo puede entonces querer eternizarla?
Combate igualmente la jerarquía dentro de la comunidad: de ninguna forma promete una proporción de salario de acuerdo con el rendimiento: ¡cómo puede haberse referido a premio y castigo en el más allá!
Esto es lo gracioso del asunto, una gracia trágica: Pablo reprodujo, en gran estilo  precisamente, lo que Cristo había anulado con su vida. Finalmente, cuando la Iglesia estuvo lista, llegó incluso a tomar bajo su sanción la existencia del Estado.
La Iglesia es exactamente lo contrario de lo que Cristo había predicado y contra lo que había enseñado a luchar a sus discípulos.
La vida ejemplar consiste en el amor y la humildad; en la plenitud de corazón que no excluye ni a los más insignificantes; en la renuncia formal al querer-tener-la razón, a la defensa, a la victoria en sentido de triunfo personal; en la creencia en la bienaventuranza aquí en la tierra, a pesar de la miseria, los antagonismos y la muerte; en la mansedumbre en la ausencia de ira, de soberbia; en no querer ser recompensado. Ni ligarse a nadie; en el más espiritual abandono del señorío; en el orgullo de una vida voluntariamente vivida para los pobres y los servidores.
Después de que la Iglesia se había dejado arrebatar toda la praxis cristiana y hubo sancionado la vida dentro del Estado, aquella clase de vida que Jesús había combatido y condenado, tuvo que depositar el sentido del cristianismo en otra parte; en la creencia en cosas increíbles, en el ceremonial de rezos, veneraciones, fiestas, etcétera. El concepto «pecado», «perdón», «castigo», «recompensa» — todo poco importante y casi excluido del primer cristianismo— adquiere ahora la mayor importancia.
(Heidegger, piensa que  el anticristianismo de Nietzsche sigue preso del cristianismo, precisamente por limitarse a proponer lo inverso. Heidegger piensa en la necesidad de la confrontación con el cristianismo pero para liberarse de él definitivamente.)
Ahora bien, puede decirse que la vigencia de la cristiandad sociopolítica permitía – aunque no garantizaba- la existencia del cristianismo. Eso ahora no está tan claro que pueda suceder. Porque el nuevo régimen, ¿en qué relación se encuentra con el cristianismo toda vez, que, a veces, parece resueltamente el reverso o el inverso de la cristiandad?
No sería muy difícil demostrar que el régimen vigente a la par que hunde sus raíces en los mismos principios que dieron origen a la cristiandad, intenta, al mismo tiempo, por paradójico que pueda resultar, poner en marcha un “programa” sociopolítico y cultural basado en principios, explicita o implícitamente, contrarios o inversos a los de su precedente. Sus principios son exactamente la negación de los anteriores. Estos, sus principios, no podrían haber dado lugar a ninguna cultura (por distinguir con Spengler entre cultura y civilización), porque no son capaces de crear nada al ser puramente negativos. Son parasitarios de los positivos.
Se definen por oposición, por negación. Viven a costa de los valores que dieron origen a lo que llamamos cristiandad. Y que ha quedado aniquilada hasta no sabemos cuándo.
¿Cómo ha podido ocurrir una cosa así? ¿Hay precedentes en la historia de las civilizaciones de una tan radical y extrema inversión de los valores fundantes de una cultura? ¿Cómo puede vivir un régimen de la negación de los valores del régimen al que ha suplantado? ¿No se está produciendo una gran equívoco o colosal malentendido?
Desde un punto de vista lógico racional a priori una cosa así no puede ser posible. Sí sería imaginable una transvaloración de todos los valores, al estilo Nietzsche, pero no una inversión mecánica, que es lo que parece que está ocurriendo desde hace 500 años y que podría seguir otros 500 años. Porque está inversión opera en todos los contextos en los que puede: cosmológico, natural, económico, familiar, social, cultural, político, estético, ético y religioso. Y, probablemente, no ha acabado con su insidiosa rutina.
En el cuadro siguiente, se muestran algunos ejemplos de la inversión radical de todos los valores efectuados durante la hegemonía de la postcristiandad.
(Aunque no han dejado de haber durante estos últimos siglos intentos de mediación y de superación de la contradicción extrema en la que nos encontramos, podría ser que esos esfuerzos fueran vanos. Habría que aceptar, por ejemplo, como válida la dialéctica de Hegel, y eso no es posible, porque la citada dialéctica ha tomado ya partido por la inevitabilidad de la inversión o negación de todos los valores.)


Cristiandad hasta siglo xvii
Postcristiandad desde siglo xvii
cosmológico
Geocentrismo, tiempo absoluto
Heliocentrismo, tiempo relativo
naturaleza
Creacionismo, alma, cuerpo
Evolucionismo, materialismo, reduccionismo
económico
justicia social, cuidado de los pobres, propiedad
socialismo, comunismo, estatalismo, populismo
familiar
varón, mujer, amor, matrimonio indisoluble, concepción libre, procreación
divorcio, anticoncepción, aborto, sexo, difuminación de la diferencia sexual
social
orden, armonía, libertad
oposición, exaltación de todas las contradicciones posibles, lucha, revuelta, rebelión, revolución, liberalismo
cultural
verdad absoluta o única
relativismo, verdades relativas o muchas verdades
político
jerarquía, trono, altar
democracia, república, laicismo
estético
clasicismo, belleza
rupturas del canon, vanguardias, feísmo
ético
bien objetivo, virtud, cuidado de la vida, vida humana sagrada
objetivismo, transgresión, permisividad, liberación sexual, eutanasia, vicio, sacralización de la vida no humana
religioso
Dios, dogma, transcendencia, ortodoxia
hombre, heterodoxia, inmanencia, todo vale excepto el dogma

Cualquiera que quiera moverse –en el momento presente- dentro de los valores de la izquierda de la tabla tendrá serios problemas de inadaptación social y personal. Aunque se encuentre en instituciones “presuntamente” conservadoras. Será reaccionario o integrista. (¿Católico, feo y sentimental?) Ultraconservador, tradicionalista. (Sólo se sentirá libre leyendo a Sócrates, Epicteto, Longino, Cicerón, Séneca, Dante, Pascal, Kierkegaard, Dostoievski, Donoso Cortés, De Maistre, Chesterton y todos los antimodernos.)
 Querámoslo o no, sepámoslo o no, todos somos postcristiandad y la mayoría de las personas son, además, anticristianos. Pues los valores de la derecha de la tabla son anticristianos. ¿Es posible, todavía, el cristianismo en un mundo, literalmente, fundado sobre la demolición de la cristiandad? No veo cómo. Porque, incluso, los que experimentamos un malestar insoportable estamos infectados, por 500 años de intoxicación y corrupción. La cosa ha llegado a su cima: Usura, Lujuria, Soberbia  (T. S. Eliot) y Mentira. Son los dioses a los que la postcristiandad sirve y adora. (El sometimiento a la técnica es la consecuencia: somos esclavos de la técnica por esa idolatría.) La civilización ha decidido no servir a Dios, y ha caído en la servidumbre más extrema: la de servir a la mentira. Hoy todo está fundamentado en una gigantesca mentira. Todo está falsificado. Y la verdad brilla por su ausencia.

viernes, 30 de octubre de 2015

Nunca se mintió tanto

Nunca se mintió tanto como en nuestros días. Ni de una manera tan desvergonzada, sistemática y constante.
La mentira, mucho más que la risa, es lo que caracteriza al hombre.
Así pues, sostenemos que nunca se ha mentido tanto como en nuestra época y que jamás se mintió de manera tan masiva y total como en nuestros días.
Cantidades enormes de mentiras se vuelcan sobre el mundo... todo el progreso técnico está puesto al servicio de la mentira.
El hombre moderno está inmerso en la mentira, está sometido a la mentira en todos los momentos de su vida.
La mentira moderna se fabrica en masa y se dirige a la masa.
Hay un desprecio absoluto y total por la verdad.
Toda agrupación secreta, ya sea una agrupación para la acción, una secta o una conspiración es una agrupación con un secreto o incluso con secretos... a saber, tanto el secreto de su propia existencia como el de los fines de su acción.
Es verdad que Hitler anunció públicamente todo su programa de acción. Pero, justamente, lo hizo porque sabía que no sería creído por los "otros", que sus declaraciones no serían tomadas en serio por los no-iniciados; precisamente, estaba seguro de engañar y adormecer a sus adversarios diciéndoles la verdad. Tenemos aquí una vieja táctica maquiavélica  de la mentira de segundo grado, técnica perversa como hay pocas, y donde la verdad misma se convierte en un puro y simple instrumento de decepción. Es indudable que esa "verdad" no tiene nada en común con la verdad.
¿"La aristocracia de la mentira"? Una elite de la mentira es, necesariamente, una elite mentirosa, una cacocracia y no una aristocracia.
La masa cree todo lo que le dicen. Con tal que se lo digan con bastante insistencia... más se mienta, y del modo más grosero, más intenso y brutal, mejor será la creencia y se dejarán guiar con más facilidad. La masa nunca se dará cuenta, la masa no tiene memoria, es radicalmente incapaz de percibir la verdad.

Alexandre Koyré: Reflexiones sobre la mentira. Traducción de Hugo Savino.

viernes, 2 de octubre de 2015

Heráclito

Ni descubrir ni esconder. Insinuar.

Mil años resuena la voz del dios.

Todas las cosas son una sola.

En la separación hay coincidencia.

Cuando los opuestos convergen producen armonía.

Principio y fin son intercambiables.

Sabiduría: decir y  hacer la verdad.

Lo invisible es más consistente que lo visible.

O fango o agua cristalina.

Del conjunto lo uno. De lo uno el conjunto.

Descifrarse a uno mismo.

Analogía: divinidad es a hombre como adulto es a niño.

¿Quién podrá entrar dos veces en el mismo río?

Hay límites que no pueden ni rozarse. Los del alma.

Hay enfermedades sagradas.

Después de la muerte: enigmas.

Esperar lo imposible para encontrar el camino.

Quiere y no quiere ser llamado Dios.

La naturaleza primordial prefiere esconderse.


El dios gusta de esconderse.