Quien pueda que vea la serie documental El Mossad.
Aparecen a cara descubierta sus directores y operadores. Y cuentan cosas que no deberían contar, que no deberían saberse.
También insinúan cosas que no deberían insinuar.
La serie es un placer intelectual para "conspiranoicos": efectivamente, como sospechábamos, todas las conjeturas se ven corroboradas.
En su confesión (no obstante, muy parcial) reconocen que están involucrados en todos los hechos importantes de los últimos 50 años.
¿Por qué lo hacen? Imposible saberlo.
¿Qué ocultan, o, qué no cuentan? Pues, lo que supera nuestras más conspirativas hipótesis. Es decir, lo más importante.
Se deja entrever que dos primeros ministros --Rabin y Sharon-- probaron su medicina. Ya veremos Netanyahu si no se aviene...
Es una organización inmoral, brutal, cínica, inhumana y criminal. Secreta y blindada, a pesar de toda esa confesión simulada. Porque no hay mejor manera de que no descubras al criminal que poniéndotelo delante de las narices. (Como Agata Christi ensayó en El asesinato de Roger Ackroyd.)
Es una secta temible y terrorífica, más que eficaz.
Eso sí: todo en defensa propia. O, quizás, ni eso.
viernes, 8 de febrero de 2019
viernes, 1 de febrero de 2019
Contra todas las mentiras
La religión, y, sobre todo, el cristianismo no son una superstición.
La iglesia católica está en un proceso de descomposición.
La tecnología reproductiva es una degeneración diabólica.
La tierra no se mueve.
Darwin está totalmente equivocado.
El pecado original explica muchas cosas.
La mente está más allá de la materia.
La razón es un puro límite.
La revelación nos libera de ese límite.
El cambio climático por causas humanas es un timo.
Nunca ha dejado de haber --ni nunca dejará de haber-- cambios en el clima.
La oligarquía mundial conspira contra la liberación de los seres humanos.
Los abortos son sacrificios humanos disfrazados de progresismo.
Los atentados del 11 de septiembre son obra de la oligarquía mundial.
El matrimonio llamado homosexual es una contradicción en sus propios términos.
El divorcio es una epidemia destructiva.
El fraude científico es "el pan nuestro de cada día".
Cuanta más gente sigue una ideología más falsa es.
El marxismo y el freudismo son pseudociencias tóxicas.
El feminismo --en cuanto ideología-- es perverso.
Hay muchos corderos con piel de lobo, que impiden la liberación del poder oligárquico mundial.
En la representación política nacional y mundial todo es mentira.
Todo responde a intereses bastardos y venenosos.
Solo quien se recluya en su castillo--como Montaigne-- puede sobrevivir.
Socrátes, Platón, Cicerón, Séneca, Epicteto...
La iglesia católica está en un proceso de descomposición.
La tecnología reproductiva es una degeneración diabólica.
La tierra no se mueve.
Darwin está totalmente equivocado.
El pecado original explica muchas cosas.
La mente está más allá de la materia.
La razón es un puro límite.
La revelación nos libera de ese límite.
El cambio climático por causas humanas es un timo.
Nunca ha dejado de haber --ni nunca dejará de haber-- cambios en el clima.
La oligarquía mundial conspira contra la liberación de los seres humanos.
Los abortos son sacrificios humanos disfrazados de progresismo.
Los atentados del 11 de septiembre son obra de la oligarquía mundial.
El matrimonio llamado homosexual es una contradicción en sus propios términos.
El divorcio es una epidemia destructiva.
El fraude científico es "el pan nuestro de cada día".
Cuanta más gente sigue una ideología más falsa es.
El marxismo y el freudismo son pseudociencias tóxicas.
El feminismo --en cuanto ideología-- es perverso.
Hay muchos corderos con piel de lobo, que impiden la liberación del poder oligárquico mundial.
En la representación política nacional y mundial todo es mentira.
Todo responde a intereses bastardos y venenosos.
Solo quien se recluya en su castillo--como Montaigne-- puede sobrevivir.
Socrátes, Platón, Cicerón, Séneca, Epicteto...
jueves, 31 de enero de 2019
Cuando la pérdida duele el doble. Nuevas investigaciones muestran diferencias asombrosas en relación a las actitudes frente a la pérdida y el riesgo.
La mayoría de
las personas huyen de los riesgos y conceden mayor peso a las pérdidas que a
las ganancias. Los economistas conductuales hablan de “aversión al riesgo” y
“aversión a la pérdida”. La aversión a la pérdida es una tesis central de los
economistas conductuales desde los comienzos de la investigación en este campo
por parte de Daniel Kahneman y Amos Tversky. Esta tesis tiene una influencia de
gran alcance sobre el comportamiento de las personas, por ejemplo si se trata
de sus activos fijos financieros.
Para averiguar el grado de aversión
a la pérdida se ofrece a los sujetos
experimentales loterías sencillas con un 50% de probabilidad de pérdida o
ganancia, respectivamente. Para participar, la mayoría de las personas exige un
valor superior de ganancia que de pérdida. Por ejemplo, quien pide una posible
ganancia de 10 euros para compensar una posible pérdida de 5 euros pondera las
pérdidas claramente el doble que las ganancias. Una aversión a la pérdida de
este tipo se considera “estándar”. Las personas que tienen una gran aversión al
riesgo huyen de las loterías que conlleven posibilidades gananciales muy
diversas (por ejemplo, o 2 o 10 euros) y prefieren una cantidad pequeña fija.
Sin embargo, claramente hay
diferencias mayores de lo que se pensaba entre personas y países. Esto es lo
que muestran los resultados de las investigaciones. El equipo de un renombrado
economista conductual, Colin Camerer (California Institute of Technology) y de
Stephanie Wang (Universidad de Pittsburgh), acaba de publicar un artículo
basado en una encuesta en línea realizada a 2000 estadounidenses. La encuesta
está diseñada según un nuevo método dinámico y el artículo se titula Loss Attitudes in the U.S. Popularion (NBER
Working Paper, septiembre 2018). Con este artículo han evaluado por primera vez
una muestra representativa de la población estadounidense, en contraste con los
experimentos llevados a cabo hasta ahora por los economistas conductuales,
cuyos sujetos experimentales eran mayoritariamente estudiantes universitarios.
Los resultados de Camerer son llamativamente diferentes de los anteriores
experimentos.
“Pensamos
que aproximadamente un cincuenta por ciento de las personas en Estados
Unidos es tolerante a la pérdida”,
escriben Camerer et al. Los participantes jugaban a loterías en las que había
pérdidas y ganancias igual de altas. Otro resultado interesante: las personas
con capacidades cognitivas más altas y una formación mejor muestran una
aversión a la pérdida mayor, mientras que las personas que no son muy
inteligentes lidian mejor con posibles pérdidas. Cuando se repitió la encuesta
seis meses después los resultados se mantuvieron igual.
También entre países enteros existen
notables diferencias en cuanto a la aversión a la pérdida y al riesgo de la
población, y así lo muestra una valoración reciente de la economista conductual
Maria Ferreira, trabajadora del banco ING. El instituto de finanzas había
consultado a unas 15.000 personas de 15 países si estarían dispuestos a invertir
en valores como acciones o bonos y cómo valoraban los correspondientes riesgos.
En Alemania, Austria y Países Bajos las personas mostraron la mayor aversión al
riesgo, no querían oír hablar de acciones cuyo rumbo fuera propenso a la
fluctuación. Los estadounidenses, australianos y turcos estaban más dispuestos
a asumir riesgos financieros. En esto la percepción subjetiva de los riesgos y
los réditos esperados juegan un papel crucial.
Es de suponer que las diferentes
culturas tengan una influencia en la aversión a la pérdida. Los investigadores
Mei Wang, Marc Oliver Rieger y Thorsten Hens han llevado a cabo una gran
encuesta en 53 países (The impact of
Culture on Loss Aversion, Journal of Behavioral Decision Making 2017). El
resultado: en culturas en las que se asigna un mayor significado al
“individualismo” - dicho de una manera muy general, “en occidente” - hay una
mayor aversión a la pérdida, frente a las culturas orientales, “colectivistas”.
La explicación podría consistir en que las personas pertenecientes a culturas
orientales pueden controlar mejor su pena individual en caso de pérdida y se
sienten mejor arropados por su entorno social. También en culturas consideradas
“masculinas” por estar fuertemente centradas en el alto rendimiento, como por
ejemplo la cultura estadounidense, la pérdida es considerada más dolorosa que
en culturas más “femeninas”, las cuales se basan más en relaciones sociales y
ayuda mutua. En cualquier caso se ha probado también que las mujeres tienen una
aversión a la pérdida mayor que los hombres.
Todos estos trabajos de
investigación muestran que la ciencia económica tiene que aprender todavía
mucho de la heterogeneidad de los comportamientos humanos en las diferentes
sociedades.
Philip Plickert
Frankfurter Allgemeine Zeitung, Nr.
228
1 de octubre de
2018.
TRADUCCIÓN DE CLARA CORRAL MARTINEZ
domingo, 27 de enero de 2019
Nadie ama a Venezuela. No nos engañéis.
Los Castro utilizan a Venezuela.
Maduro martiriza a Venezuela.
EEUU quiere destruir a Venezuela.
El Vaticano se desentiende de Venezuela,
PP, Ciudadanos, PSOE, Vox y secesionistas actúan al dictado de sus amos.
Podemos es un títere.
Nadie ama a Venezuela y el pueblo se muere.
Putin quiere sacar partido del desastre, como siempre.
Igual que en 1936; Venezuela cae-- como cayó España-- devorada por todos los Caínes del mundo.
¡Explícalo Zapatero si te atreves!
Maduro martiriza a Venezuela.
EEUU quiere destruir a Venezuela.
El Vaticano se desentiende de Venezuela,
PP, Ciudadanos, PSOE, Vox y secesionistas actúan al dictado de sus amos.
Podemos es un títere.
Nadie ama a Venezuela y el pueblo se muere.
Putin quiere sacar partido del desastre, como siempre.
Igual que en 1936; Venezuela cae-- como cayó España-- devorada por todos los Caínes del mundo.
¡Explícalo Zapatero si te atreves!
jueves, 17 de enero de 2019
El poder en España. Una conjetura
España desde hace mucho tiempo parece tener una estructura cuatripartita de Poder: Monarquía, Ejército, Iglesia-Vaticano y Gran Banca (sin Cajas). Entiendo la Guerra Civil como la respuesta que el cuatripartito dio al intento revolucionario de la República para acabar con esa estructura de Poder y poner otra todavía peor. Franco, entonces, no sería más que el representante y el garante de esa estructura de Poder.
Por supuesto, él fue consciente en todo momento de a quién --y para qué-- servía.
Por supuesto, él fue consciente en todo momento de a quién --y para qué-- servía.
Estos Cuatro Poderes nunca se contradicen a sí mismos, ni entre sí. Por el contrario, los otros poderes: Justicia (Tribunal Supremo), Medios de comunicación y Partidos Políticos lo hacen de un modo continuo. Eso se explica porque no son poderes autónomos sino que están al servicio de los 4 Poderes Fácticos y su interacción.
Desconocemos, porque actúan de un modo hermético, blindado o encapsulado, cómo es la estructura de funcionamiento interna de cada Poder del cuatripartito y cómo son las relaciones entre ellos. Ese ocultamiento es clave para que la población y los analistas nunca sepan qué están tramando.
Parece que los representantes más inteligentes de ese Poder comprendieron que la única forma de mantener el Poder en el futuro (una vez muerto Franco) era resolver los siguientes problemas endémicos de España: la organización territorial del Estado, la confesionalidad católica del Estado, la forma de gobierno (monarquía o república) y la pobreza, la miseria, el atraso y la incultura de la mayoría del pueblo español. Franco aplazó los tres primeros problemas y comenzó a resolver el último: fomentó --cuando pudo-- el desarrollo industrial y la creación de las bases del futuro "estado del bienestar." El pago en términos humanos de este cambio forzado e inevitable fue muy duro para muchas personas: abandono masivo del campo y llegada a las grandes polos industriales de las grandes ciudades, emigración masiva de trabajadores no cualificados a Europa y devastación del literal marítimo para crear las infraestructuras que han permitido convertir España en una potencia turística.
Los otros tres problemas fueron encauzados, aprovechando el cambio de régimen, en la constitución de 1978. Es decir, que se pasó de un régimen a otro régimen sin solución de continuidad. Eso no se explica si los cuatro Poderes no hubieran actuado de acuerdo ente ellos en la dirección observada. Estas actuaciones del cuatripartito no están exentas de traumas: eliminación mediante asesinato de Carrero en 1973, autogolpe de 1981 y autogolpe de 2004. El de 1981 parece que fue un ajuste del sistema, o sea, del nuevo régimen y el de 2004, una llamada al orden de un político que había osado desafiar al cuatripartito y actuar por su cuenta iniciando un cambio de alianzas internacionales. (Todavía no se ha repuesto --y la cara de consternación que se le ha quedado-- es la prueba.)
Todos los partidos políticos (incluidas las últimas manifestaciones pseudorradicales de Podemos y Vox) actúan al dictado del cuatripartito. (Así como los medios de comunicación y los tribunales de Justicia.) Obsérvese que ninguna otra instancia ni nadie ataca esta estructura primordial de Poder. (Y quién lo hace, lo paga muy caro.) Y motivos los hay --todos-- para hacerlo: la Iglesia es una putrefacción de pédofilos, pederastas y depredadores sexuales de niños y adolescentes; La Monarquía es pura corrupción; la gran Banca ha liquidado las cajas, y, sus relaciones con el blanqueo de capitales está por investigar y la gestión del presupuesto del ejército en materia de compra y venta de armamento es reservada, secreta y no investigable.
Hasta ahora, parece o pareciera, que los cuatro Poderes siempre habían o habrían actuado de común acuerdo. (Mi hipótesis es que cuando actúan de común acuerdo siempre imponen su voluntad. Por ejemplo, si están de acuerdo en ello, como parece, Franco no va a salir del Valle de los Caídos.)
Pero, por el motivo que sea, que no logro imaginarme, en el caso de la secesión catalana, por primera vez, no están de acuerdo y padecen una profunda disensión interna sobre la situación. La Monarquía claramente quiere acabar con el problema, pero la Iglesia-Vaticano quiere la secesión. ¿Por qué? Lo ignoro, pero todos los obispos y las jerarquías de las órdenes religiosas catalanas avalan la secesión. Es algo inaudito, pero es la única explicación de que el problema se vaya a hacer crónico y probablemente acabe en un baño de sangre. ¿Por qué el cuatripartito no llega a un acuerdo final?
miércoles, 16 de enero de 2019
Hacia una psicología postmaterialista. Un nuevo paradigma
1. La mente y la conciencia representan un aspecto de realidad tan primordial como el mundo físico. La mente es fundamental en el universo. La mente no es un derivado --ni puede reducirse a ninguna otra cosa más básica.
2. La mente y el mundo físico se muestran separados pero están profundamente conectados entre sí. Esta interconectividad entre mente y mundo físico no es lo mismo que el entrelazamiento que se da entre las partículas en la Mecánica Cuántica. En efecto, las conexiones no locales observadas entre partículas enlazadas no incluyen transferencia de información, mientras que la interacción a distancia entre las personas y los sistemas físicos y biológicos sí parecen implicar transmisión de información.
3. La mente actúa como una fuerza y un campo, porque puede influir en el mundo físico y opera en una forma no local. Eso supone que la mente no está confinada a un lugar específico del espacio, como sí lo están los cerebros y los cuerpos, ni tampoco a un punto concreto del tiempo, tal como el presente.
2. La mente y el mundo físico se muestran separados pero están profundamente conectados entre sí. Esta interconectividad entre mente y mundo físico no es lo mismo que el entrelazamiento que se da entre las partículas en la Mecánica Cuántica. En efecto, las conexiones no locales observadas entre partículas enlazadas no incluyen transferencia de información, mientras que la interacción a distancia entre las personas y los sistemas físicos y biológicos sí parecen implicar transmisión de información.
3. La mente actúa como una fuerza y un campo, porque puede influir en el mundo físico y opera en una forma no local. Eso supone que la mente no está confinada a un lugar específico del espacio, como sí lo están los cerebros y los cuerpos, ni tampoco a un punto concreto del tiempo, tal como el presente.
4. El cerebro actúa como un transmisor de actividad mental, es decir, la mente trabaja a través del cerebro, pero la mente no es un producto del cerebro.
5. Hay otros niveles de realidad que no son físicos.
Mario Beauregard, Natalie L. Trent, Gary E. Schwart: Toward a postmaterialist psychology: Theory, research, and applications. New Ideas in Psychology 50 (2018) 21-33.
viernes, 4 de enero de 2019
Necedades castigadas por los dioses. Una advertencia.
El jefe del partido se coge la baja por paternidad para cuidar de su prole: sabia decisión. Sin embargo, una señora --en realidad jubilada-- y ya muy mayor, en lugar, de cogerse la baja médica --con todos los pronunciamientos favorables-- porque ha sido operada de cierta gravedad, pretende seguir trabajando. El mundo al revés.
La primera mujer asesinada en España por su pareja, no es española. Tampoco es español su asesino. Sin embargo, sigue el tiroteo mediático presentando el crimen como un asunto doméstico nacional. Ningún medio lo pone de manifiesto. La caverna platónica sigue vigente. Prefieren sombras a realidades.
Un prior que es todo un caballero, un modelo de ciudadano, una persona excepcional... se niega a desenterrar a un fallecido, enterrado en su basílica sin el consentimiento de su familia, como haría cualquier griego o romano o ilustrado y dicen las ordas gubernamentales que la razón es que en su juventud fue falangista. No que es una persona civilizada, que habrá leído Antígona.
La primera mujer asesinada en España por su pareja, no es española. Tampoco es español su asesino. Sin embargo, sigue el tiroteo mediático presentando el crimen como un asunto doméstico nacional. Ningún medio lo pone de manifiesto. La caverna platónica sigue vigente. Prefieren sombras a realidades.
Un prior que es todo un caballero, un modelo de ciudadano, una persona excepcional... se niega a desenterrar a un fallecido, enterrado en su basílica sin el consentimiento de su familia, como haría cualquier griego o romano o ilustrado y dicen las ordas gubernamentales que la razón es que en su juventud fue falangista. No que es una persona civilizada, que habrá leído Antígona.
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