sábado, 8 de enero de 2022

HAY QUE TENER EL VALOR DE DECIR TAMBIEN LAS COSAS EVIDENTES

Los que se creen las mentiras son más peligrosos que los que mienten y el que se deja corromper es más indecente que su corruptor. Hay una ley psicológica que impulsa a los tontos y a los débiles a ir en busca de personas dispuestas a mentirles y a corromperlos, y no parar hasta encontrarlas. Y no siempre de manera inconsciente.

Arthur Schnitzler, según traducción de Joan Parra: Relaciones y soledades. Alfabeto, 2021.

Hipótesis confirmada de forma masiva todos los días de 2020 y 2021.

jueves, 30 de diciembre de 2021

UN JUEZ DA LA RAZON A UNA MADRE QUE SE NIEGA A VACUNAR A SU HIJO

Un juez desestima un recurso puesto contra una madre (que no veía razones para vacunar a su hijo), entre otros motivos, porque desde junio de 2020 hasta junio de 2021 el número de fallecidos --por la "epidemia" en curso--- menores de 19 años asciende a ¡22! Es decir, han fallecido en ese segmento de edad, el 0.0002%. El juez razona --por cierto, muy bien-- que los riesgos desconocidos son mayores que los beneficios.

En España.



sábado, 18 de diciembre de 2021

OTRO QUE RAZONA DE UN MODO CIENTIFICO: FERNANDO DEL PINO CALVO SOTELO

 Escribo desde hace diez años en Expansión con entera libertad. Sin embargo, ayer, en el último minuto y de modo injustificable, Expansión censuró y retiró este artículo que iba a publicarse hoy. Lamento que un periódico como Expansión censure un artículo cuyas fuentes son, entre otros, The Lancet (una de las tres publicaciones médicas más prestigiosas del mundo), artículos de reconocidos epidemiólogos en el Wall Street Journal (el periódico económico más importante del mundo), comunicados del JCVI británico y del Ministerio de Sanidad de Japón y datos oficiales del Ministerio de Sanidad español.

Basta y

Esta locura debe acabar. El programa de vacunación masiva con vacunas y terapias genéticas en gran medida experimentales para combatir una enfermedad que cursa leve para la inmensa mayoría de la población se está convirtiendo en un escándalo de salud pública, y su extensión a niños y adolescentes sanos es simplemente inmoral. Contrariamente a lo que repite la histeria colectiva creada por el contubernio político-mediático-farmacéutico, la vacunación a estas edades no protege a los niños de nada, pues para ellos el covid es levísimo, ni protege a sus padres o abuelos, pues los contagios de niño a adulto son inhabituales[1] y, sobre todo, caramba, porque estas vacunas no impiden ni el contagio ni la transmisión[2], como estamos viendo. En cambio, exponen innecesariamente a los niños a potenciales efectos adversos a corto plazo que aun poco probables pueden ser serios, como la miocarditis (“con cuadro clínico atípico y de pronóstico incierto a medio plazo”, según el JCVI británico[3]), y a la incertidumbre de efectos secundarios desconocidos a largo plazo. ¿Cómo calificarían ustedes a una sociedad que pone en riesgo la salud de los niños para que algunos adultos duerman más tranquilos? Por tanto, recomiendo a los padres que, antes de tomar una decisión que será irrevocable, se lo piensen mucho y no se dejen arrastrar por razones equivocadas como la presión social, sino valorando exclusivamente los riesgos y beneficios para sus hijos, que no pueden defenderse ni opinar por sí mismos. Asimismo, si sus pediatras recomiendan vacunarse exíjanles la firma de la correspondiente receta para que asuman su responsabilidad.

Una miríada de estudios y datos epidemiológicos recientes confirman que las vacunas y terapias genéticas no impiden ni el contagio ni la transmisión del covid y que su eficacia para reducir la gravedad se ha reducido mucho. De ahí la sorpresiva tercera dosis, inoculada en estado de pánico por Israel ante la evidencia del fiasco vacunal y promovida de tapadillo en España para intentar disimular dicho fiasco. Hace poco nos decían que dos dosis y un 70% de inmunidad de rebaño acabarían con la epidemia. Ahora son tres o cuatro dosis (¡en pocos meses!) y un 95%. Vaya tomadura de pelo.

El desmedido afán de lucro de las empresas farmacéuticas, la incalificable campaña de terror mediática y oscuros intereses políticos propiciaron desde un principio que el foco se pusiera en reducir el número de contagios y no el de muertes, algo absurdo en una enfermedad que cursa leve para la mayoría. Acto seguido se torpedeó sistemáticamente la aparición de tratamientos baratos y prometedores dirigidos sólo a los enfermos de riesgo y se hizo creer a la opinión pública que la única esperanza eran unas lucrativas vacunas poco testadas y dirigidas a toda la población. Una vez vacunada la población de riesgo era imprudente y estéril continuar vacunando indiscriminadamente, pero nos dijeron que las vacunas pararían la epidemia y nos devolverían a la normalidad. “Primero les encerramos, luego les asustamos y finalmente les vacunamos a todos”, fue la consigna. Pues bien, la falacia se ha topado con la realidad. Las altas tasas de vacunación no están frenando los contagios. En septiembre, un estudio realizado en 68 países observó que, al contrario de lo esperado, “las zonas con mayor porcentaje de población totalmente vacunada tenían más casos de COVID-19 por cada millón de habitantes[4]”. En este sentido, según otro estudio publicado en The Lancet Infectious Diseases, los vacunados que enferman de covid parecen ser ligeramente más contagiosos que los no vacunados, con una carga viral similar[5]. Para más inri, otro artículo científico ponía de manifiesto que “la aparición y frecuencia de nuevas variantes resistentes a las vacunas está fuertemente correlacionada con las tasas de vacunación[6]”, es decir, que a mayor porcentaje de vacunados, más variantes. Y según un estudio sueco publicado como pre-print en The Lancet, Pfizer y Astrazeneca (85% de las vacunas administradas en España) no tienen “ninguna eficacia” para prevenir la infección de covid pocos meses después de su inoculación, y su eficacia para reducir la gravedad y muerte ha caído hasta un “indetectable” 42% seis meses después de vacunarse[7]. No olviden que todos estos datos son anteriores a la llegada de la famosa variante Omicron, convertida en chivo expiatorio del fiasco vacunal. Quizá por ello, según el Ministerio de Sanidad actualmente en España el 71% de los hospitalizados y el 80% de los muertos por covid mayores de 60 años son personas perfectamente vacunadas[8]. La evidencia comienza a ser abrumadora. Así, un recientísimo artículo en The Lancet con datos de varios países ha denunciado “la gran negligencia” de las autoridades sanitarias al negar tal evidencia[9] en una cínica huida hacia adelante. En Alemania “seis de cada diez casos sintomáticos de COVID-19 de mayores de 60 son personas totalmente vacunadas [ya son siete de cada diez], proporcionando una clara evidencia de la creciente relevancia de los vacunados como posible fuente de transmisión”. En el Reino Unido, nueve de cada diez nuevos casos de COVID-19 entre mayores de 60 años “se produjeron entre los totalmente vacunados”, y una semana antes “la tasa de casos de COVID-19 por 100.000 había sido mayor entre el subgrupo de vacunados que en el de no vacunados” de 30 años o más. Y en Israel un brote hospitalario cuya fuente había sido un paciente vacunado tuvo como resultado que “catorce pacientes totalmente vacunados enfermaron gravemente o murieron, mientras que los dos pacientes no vacunados desarrollaron una enfermedad leve”. The Lancet concluye: “Es una gran negligencia ignorar a la población vacunada como una fuente de transmisión posible y relevante”. Estos datos desmontan por completo el paripé del pasaporte covid, la persecución de los no vacunados y los programas de vacunación infantil.

El carácter voluntario-obligatorio de estas vacunas en Europa ha vulnerado principios médicos y éticos. No así en Japón, donde el Ministerio de Sanidad deja claro que la vacuna COVID-19 “no es obligatoria ni forzosa, sino que sólo se realizará con el consentimiento de la persona a vacunar tras la información facilitada”. Y añade: “Le rogamos que se vacune por decisión propia, comprendiendo tanto la eficacia como el riesgo de efectos secundarios; no se administrará ninguna vacuna sin dicho consentimiento, y por favor, no obligue a nadie en su lugar de trabajo o a los que le rodean a vacunarse, y no discrimine a los que no se han vacunado[10]”.  Y aquí, ¿dónde están los consentimientos informados? ¿Qué médico ha firmado nada? ¿Dónde queda el respeto a los no vacunados en este ambiente de histeria y fascismo sanitario? En España algunos sátrapas regionales, repanchingados en sus palacetes feudales, imponen a sus siervos la presentación de un salvoconducto para entrar en un hospital o tomarse una cerveza, y da igual que semejante atropello se base en una superstición, pues el vacunado transmite el virus exactamente igual (o más) que el no vacunado. ¿Y qué decir de la Sala del Tribunal Supremo (con la numantina excepción de un voto particular) que se ha prestado a esto autorizando el pasaporte covid con contradicciones que causan rubor?

Repito: esta locura debe acabar. Ha llegado el momento de exigir a los responsables políticos que digan la verdad a la población sobre las limitaciones de eficacia y seguridad de estas vacunas y que detengan la campaña infantil. Para los niños sanos esta vacuna tiene muchos más riesgos que beneficios y, como dice el inmunólogo norteamericano Robert Malone, coinventor de la tecnología de las vacunas ARN mensajero, “la razón que le están dando para vacunar a su hijo es mentira: sus hijos no presentan peligro alguno para sus padres o abuelos[11]”. Yo aún diría más. No es deber de los niños proteger a los adultos, pero sí es deber de los padres proteger a sus hijos.

 

Fernando del Pino Calvo-Sotelo

www.fpcs.es

 

viernes, 10 de diciembre de 2021

Una médica que razona de un modo científico

Ana María Valero ha expuesto de un modo riguroso lo que pensamos muchos doctores que todavía conservamos la capacidad de razonar de un modo hipotético deductivo. Y nuestra epistemología la dictan gentes como Popper, Lakatos o Kuhn (entre otros) y no la cuenta de resultados de Pfizer o Moderna.

Los sanitarios como grandes y principales obligaciones tenemos las de estar bien formados, atender a nuestros pacientes de la forma mas honrada posible y ante todo, no dañarles conscientemente.

Creo saber ser sensata con todos mis pacientes, siempre; pero no considero mi deber moral vacunarme de la Covid.

Desde que me infecté de la Covid en el cumplimiento de mis obligaciones asistenciales en el Hospital donde trabajo allá por abril del 2020, reviso mi analítica de forma periódica y a día de hoy conservo mis Ac IgG contra el Coronavirus, tanto los totales como los Ac IgG contra el dominio RBD de la subunidad S1 de la proteína spike a altos niveles. Este estudio debería haberse hecho a TODOS los sanitarios, como deber moral de la Administración, que nos tuvo día y noche, con turnos extenuantes, con mascarillas fake y sin medidas de protección, en vez de limitarse a indicar una vacunación masiva e indiscriminada, sin contemplar la posibilidad de una inmunidad natural que ya nos protege, vacunación indiscriminada en la que los riesgos, en muchos casos, pueden superar a los beneficios y cuyos efectos secundarios, que como médica asistencial conozco, porque los veo, nadie va a asumir.

Mas allá de eso, sabemos que los vacunados pueden transmitir el coronavirus (ese es el motivo y no otro por el que los pacientes que van a intervenirse quirúrgicamente se les obliga a una PCR negativa previa, ya sean vacunados o no vacunados) y no logro entender qué beneficio es para los pacientes que su médico se vacune con una vacuna que no les asegura que no les contagie. Y más si es uno que está inmunizado de forma natural, que además, y no es baladí, es la única inmunidad que te puede hacer no contagiante.

La obligación de vacunación para un sanitario con una vacuna que no impide la transmisión, único mecanismo real de protección para el paciente, es una cosa incomprensible para mi y como científica, me gusta comprender lo que hago y el motivo y finalidad con que lo hago.

Lamentablemente, no encuentro una explicación científica a mi deber moral de vacunarme, que es la única explicación que podría valer a mis pacientes, ya que no soy un peligro para nadie, ni siquiera para mi misma. Lo cual no impide que me de cuenta perfectamente de adónde va todo esto y de que terminaremos con una obligatoriedad para la vacunación, primero entre el personal sanitario y, si cuela, como decía aquel consejero de salud de Andalucía refiriéndose al pasaporte Covid, a toda la población.

Dicho esto, como médico, como ciudadana, y como político, en ningún caso voy a ser partidaria de ninguna obligatoriedad de la vacuna Covid, ni a sanitarios, ni a no sanitarios ni a la población general. Cuando llegue ese momento en que la obligación sea POR LEY, será evidentemente mi problema y mis circunstancias. Y entonces, decidiré que hacer. Mientras tanto ningún deber que se tilde de moral me hará tomar una decisión con la que ni moral, ni científica ni razonable ni legalmente puedo estar de acuerdo.

Algunos están destinados a razonar erróneamente; otros a no razonar en absoluto, y otros a perseguir a los que razonan.

Molière

lunes, 22 de noviembre de 2021

Importante comentario en THE LANCET sobre el peligro de estigmatizar a los no vacunados

 

En USA y Alemania, funcionarios de alto nivel utilizan el término pandemia de los no vacunados, lo que sugeriría que las personas que han sido vacunadas no son ya relevantes en la epidemiología del COVID-19. Utilizar esta frase de forma impune podría haber animado a un científico a afirmar que "los no vacunados amenazan a los vacunados por COVID-19”. Pero esta visión es demasiado simple. Cada vez hay más pruebas de que las personas vacunadas siguen teniendo un papel relevante en la transmisión de la enfermedad.

En Massachusetts (USA) un total de 469 nuevos casos de COVID-19 fueron detectados durante varios eventos en Julio de 2021 y 346 (74%) de estos casos eran personas que estaban completa o parcialmente vacunadas, 274 (79%) de las cuales eran sintomáticas. El umbral del número de ciclos fue igualmente bajo entre personas que estaban completamente vacunadas (mediana 22 · 8) y las personas que estaban no vacunadas, no completamente vacunados, o cuyo estado de vacunación era desconocido (mediana 21 · 5), lo que indica una carga viral alta incluso entre las personas que estaban completamente vacunadas.

En Estados Unidos, se notificaron un total de 10262 casos de infectados en personas vacunadas antes del 30 de abril de 2021, de las cuales 2725 (26 · 6%) eran asintomáticos, 995 (9,7%) fueron hospitalizados, y 160 (1,6%) murieron.

En Alemania, un 55 · 4% de casos sintomáticos son pacientes de 60 años o más completamente vacunados, y esta proporción va en aumento cada semana. En Münster, Alemania, nuevos casos de COVID-19 ocurrieron en al menos 85 (22%) de 380 personas que estaban completamente vacunadas o que se habían recuperado del COVID-19 y que habían asistido a un club nocturno.

Las personas vacunadas tienen un menor riesgo de padecer graves enfermedades, pero siguen siendo una parte relevante de la pandemia. Por lo tanto, es incorrecto y peligroso hablar de una pandemia de los no vacunados. Históricamente, tanto EE. UU. como Alemania tienen experiencias negativas por estigmatizar a partes de la población por su color de piel o religión. Llamo la atención de los funcionarios y científicos de alto nivel para detener la estigmatización inapropiada de personas no vacunadas, lo que incluye a nuestros pacientes, colegas y otros conciudadanos, y para hacer un esfuerzo extra para unir a la sociedad.

Gunter Kampf 

Germany

The Lancet

(Traducción de Antonio Corral Inigo)

sábado, 20 de noviembre de 2021

¿Quién es el soberano en España?

España -aparentemente- es una Democracia. No es una (verdadera) Monarquía ni tampoco una Aristocracia. El soberano -aparentemente- pues, sería una asamblea democrática. (Sigo a Schmitt en su teoría de que soberano es quien decide sobre el estado de excepción.) Sin embargo, esta "apariencia"  formal no me parece capaz de explicar la situación política española. 

Eso me lleva a pensar que en España el soberano está en la sombra y no se muestra públicamente. 

Por tanto, el soberano en España sería una aristocracia, por lo que podemos decir que es un régimen aristocrático degradado o degenerado en mera oligarquía. En realidad, un régimen oligárquico. Esta oligarquía ha decidido y decide sobre todos los asuntos centrales o capitales y decisivos (en términos de filosofía de la ciencia diríamos que decide sobre el cinturón fuerte de ideas.) No, por supuesto, de los asuntos medianos o menores (el cinturón débil).

Conjeturo que se han organizado en una especie de sanedrín de 70 oligarcas, que se reúnen con regularidad tasada y que deciden --por mayoría-- los asuntos capitales: económicos, culturales, geoestratégicos...y, por supuesto, la representación, en el sentido teatral, política. 

Es decir, que escriben el guion y los "políticos" lo representan.

Este sanedrín marca el terreno de juego del debate político y controla la agenda política. Hay cosas que los actores pueden decidir siempre y cuando los actores no se salgan del cuadrilátero que se les ha marcado. Y hay otras que -directamente- están prohibidas.


sábado, 16 de octubre de 2021

Carl Schmitt: Glossarium (1947--1958). Pobre, libre e insobornable

 Cuanto más destructoras sean las armas, menos respeto habrá por el enemigo. Esta es la novedad: se descalificará al enemigo con mayor intensidad.

Tres veces me ha vomitado el Leviatán. Soy una especie de Jonás.

… a no ser que seas el payaso que grita "fuego" porque realmente hay fuego, y el público aplaude porque considera tal grito una broma sublime.

Deprimente  y ofensiva es para mí cualquier representación en el cine... espantoso, horroroso, destructor de almas, ojos y oídos... desde hace diez años no me es posible visitar un cine y ver una película... Pierdo mi tiempo y gano mi espacio.

Todo lo esencial permanece invariable e inalterado y emerge de nuevo en intervalos periódicos.

De Donoso Cortés emerge sin variación la vieja fuerza; él es uno de mis ángeles custodios.

La humanidad no tiene ya un padre como fuente de autoridad; su lugar (patriarcal) ha sido suplantado por la ley.

La guerra será guerra civil mundial y deja de ser guerra entre estados.

Es asunto de la razón (y en ese sentido de la alta política) determinar al enemigo (lo que al mismo tiempo significa autodefinirse). Cada uno se califica por su enemigo, por aquello que reconoce como enemigo.

Libertad es libertad de movimientos, no existe otra.

Quien hoy comete injusticia puede estar seguro de que la injusticia de mañana lo disculpará.

El discurso de Donoso del 4 de enero de 1849, sobre la dictadura, es el discurso más extraordinario de la literatura mundial, y no hago excepciones ni con Pericles, Demóstenes, Cicerón ni Mirabeau, tampoco con Burke.

Vivir de la culpa de otro es la más baja forma de vivir a costa de otro.

El poder es y permanece secreto. El poder público es el más impenetrable de los secretos.

El creador no puede imitarse a sí mismo. Maquiavelo no podría haber sido un maquiavelista.

Al respecto del katechon: creo en el katechon; para mí es la única posibilidad, como cristiano, para entender la historia y encontrarle sentido.

Hay que poder nombrar al katechon de los últimos 1948 años. El puesto nunca estuvo vacante, en caso contrario no estaríamos aquí.

La enseñanza de la guerra justa anula la distinción entre enemigo y criminal. La horrible lógica de la guerra justa, la transformación del enemigo en un criminal condenado. La supresión de la distinción entre enemigo y criminal no solo significa la destrucción del derecho, sino también de la justicia como orden concreto, como ordo.

Solo los ángeles cantan y solo Dios habla.

Yo creo que hay en cada siglo un portador concreto de esta fuerza "que aguanta", y solo hay que encontrarlo.

El habitante de las grandes ciudades no está "sin Dios", sino "incapacitado para Dios".

Ninguno es libre a menos que todos sean libres (Hegel). Quién educa a los niños para la libertad? El cristiano o el ateo.

Gottfriend Benn es el auténtico alemán en la época entre 1919 a 1938.

Un inhumano no tiene el derecho de acusar a otro inhumano de ser igualmente inhumano.... no sería justo si alguien que comete inhumanidades se erige en juez sobre otro y le condena a muerte por inhumano.

El gran Cisneros fundó la Universidad de Alcalá sin facultad de Derecho.

Observo que el individuo débil se hace muy fuerte en cuanto alcanza poder político; es investido.

El más profundo, mortal y corriente de todos los pecados: continuación de la lucha contra el enemigo vencido; lucha contra el enemigo presente del ayer para no tener que enfrentarse al enemigo presente de hoy; esa odiosa forma de continuación de la guerra, a la vez la más cobarde renuncia y el más falaz pacifismo. Recalcar el crimen del vencido, con todas las licencias del vencedor de turno. El vencedor se arroga la impunidad por sus crímenes nombrándose juez de los crímenes del vencido.

Finalmente convertirán a Cristo en victima del fascismo y tolerarán su culto bajo esa premisa. Esa es la distinción amigo-enemigo.

Nadie renunciará a la criminalización del enemigo si supone un arma eficaz.

El núcleo del problema radica en la relación entre legalidad y legitimidad.

Difamación y condena a muerte se realizan actualmente por la prensa; la justicia estatal solo las ejecuta.

El verdadero juez en Núremberg fue la Unión Soviética. Los verdaderos desnazificadores fueron comunistas; los otros solo eran corifeos del comunismo.

Desde la revolución francesa 1789-1848, el derecho se divide en legalidad y legitimidad.

La descarada pretensión de monopolizar el concepto de humanidad, es decir, el derecho a estigmatizar al enemigo como inhumano y privarle de sus derechos.

En el fondo de todo humanismo, la pretensión: yo decido quién es humano.

La dinamita Nobel y el premio Nobel son solo dos caras del mismo hecho, al igual que guerra atómica y guerra justa.

He encontrado la única categoría concreta del existencialismo: amigo y enemigo.

Derecho es el nítido equilibrio entre libertad  y sumisión.

Nunca he podido tomarme en serio otra categoría existencial que no fuese la de distinguir entre amigo y enemigo.

Ustedes, mis enemigos, están obligados a calumniarme. Qué seria de ustedes si yo no fuese aquello que ustedes dicen?

El potencial de enemistad del pensamiento es ilimitado, pues no se puede pensar de otro modo que en opuestos.

No está implícita la enemistad en la esencia del hombre?

Los tres pueblos, griegos, romanos y judíos, mataron a su mejor hombre: Sócrates, Julio Cesar y Jesucristo. Los romanos no lo mataron después de un proceso judicial.

Qué fue en realidad más indecente posicionarse a favor de Hitler en 1933 o escupirle en 1945?

El crimen original democrático se llama discriminación. Naturalmente ningún sistema democrático puede escaparse de ese pecado original. La plataforma de la igualdad democrática es solo la plataforma de lanzamiento para nuevas desigualdades. La igualdad constante nunca es verdadera y solo es real en el momento huidizo en el que los viejos privilegios han sido borrados y los nuevos no se han consolidado abiertamente. En el cambio de la vieja a la nueva discriminación. El instante en el que ni los nazis persiguen a los judíos ni los judíos a los nazis.

Nómbrame a tu enemigo y te diré quien eres.

La guerra justa, la cosa más espantosa que ha inventado la rectitud humanitaria.

Nada es más intercambiable que izquierda y derecha.

Propuesta de nueva criminalización a cuenta de  los derechos humanos.  

La enemistad surge por si misma, ininterrumpidamente. Surge, cambia y pasa,

Las personas no soportan que uno los reconozca o los descubra. Nadie se deja comprender con agrado. Por eso ven a aquel que los ha comprendido como su enemigo.

Los crímenes contra la humanidad los cometen los alemanes. Los crímenes a favor de la humanidad se realizan contra los alemanes.

Cuando salta la palabra "humanidad", las elites le quitan el seguro a sus bombas y contemplan a las masas desde un refugio antibombas.

Para mi, el cristianismo no es, en primer lugar, una doctrina, ni una moral, ni siquiera una religión; es un acontecimiento histórico.

Cada democracia tiene su parte "subterránea"; actualmente hay millones de discriminados; la condena en esta zona subterránea es tanto más definitiva y eterna cuanto más se dé en nombre de la humanidad y de los derechos humanos y con el objetivo de asegurar la paz verdadera.

La guerra como medio de la política racional está despreciada, condenada; la guerra como medio del dominio global mundial es la guerra justa.

Las constituciones escritas actuales son novelas utópicas.

Toda persona es buena y noble; Carl Schmitt no es bueno ni noble; es decir, C. S.no es una persona.. Esta es la quintaesencia del humanismo actual; nada más. Se trata, por tanto, de discriminación y criminalización.

Hoy, desde 1945, el antifascismo sustituye al pensamiento político, y eso es anti, en concreto contra todo lo que no sea a favor de Moscú.

Qué es por tanto fascismo? Fascismo seria cualquier intento de responder a las grandes cuestiones del mundo presente de otro modo al marxista. Esa es la verdadera victoria de Stalin en 1945 sobre el resto de los vencedores y ganadores de aquel año...

El pueblo lo forman aquellos que tienen que pagarla cuenta, que tienen que pagar a los nuevos estafadores. 

La emancipación de los judíos se ha llevado a cabo de modo tal que los cristianos se han vuelto judíos. Esta frase de Karl Marx es la expresión más importante del siglo XIX.

Desde hace más de cien años, los que creen en el progreso se permiten las más impertinentes criminalizaciones; declaran a todo opositor reaccionario, saboteador y enemigo de la humanidad.

Lo abstracto separa. Lo concreto une. Lo concreto es la suma de las relaciones que ocupan a los hombres.

Así vive el nuevo mundo y estos son sus ideales: placer sin peligro. Todopoderoso pero inofensivo, desinfectante, exterminador  de infecciones...

Cuando todas las diferencias (estatales y sociales, políticas e industriales) y todas las incompatibilidades se disuelvan, entonces solo quedará la distinción entre amigo y enemigo.

Gracias al ángel que me cogió de los pelos y me situó fuera de ese negocio cultural cristiano, que me quitó de la boca esa copa de turbio veneno y me ensenó la fuente de la que podía beber, la fuente de la pobreza y la libertad.

Soberano es quien decide sobre el estado de excepción. Los que aplican esta definición mía la ocultan y silencian.

Hitler y sus secuaces querían vivir mil años de la porquería del crimen de noviembre de 1918. Los del 45 quieren vivir del gran cerdo de Hitler por lo menos el mismo tiempo.

Para un largo tiempo la moral será ahora igual a antifascismo.

Se trata de una ley superior, que el pueblo del que parte un impulso universal se hunda tras él, pero que el impulso les sobrepase a ellos.

Existe un estado de excepción permanente que deja a la democracia, más o menos, sin efecto.

No resulta extraño que nunca se haya hablado tanto del hombre y la humanidad como actualmente.

Cada vez es más evidente: un Estado social es un Estado en el cual el más débil socialmente es el más fuerte política y jurídicamente. En consecuencia, se trata de tener controlado el monopolio de los socialmente  desfavorecidos. Eso lo han logrado los sindicatos.

Es más importante para los hombres tener un chivo expiatorio que una teoría.

Traducción de Fernando González Viñas.

El Paseo, 2021