El día en que la
humanidad supere el terror ante el infinito, sobrevendrá un cambio súbito -y
definitivo- de la naturaleza humana.
Para ello hay que
superar las siguientes:
Ideas erróneas sobre el infinito:
El infinito es sólo
potencial. No es actual. Por tanto, no es “real”.
No podemos tener una experiencia
directa del infinito. Por tanto, el infinito está fuera de nuestro alcance.
No hay diferentes tipos
de infinitos.
El infinito no es
manejable, no se puede hacer operativo.
Dios es infinito.
El ser humano no es
infinito de un modo actual. En todo caso lo sería de un modo -tan sólo-
potencial.
Las personas no tenemos
miedo ni nos aterroriza la idea de que el infinito nos concierna de un modo
directo e inmediato.
Y sustituirlas por
estas otras:
El infinito es actual
Continuamente estamos
experimentando el infinito
Hay muchos tipos de
infinito. Particularmente, hay un infinito numerable y otro no numerable. Este
es superior a aquél.
Dios no es infinito ni
finito. Está más allá de cualquier categoría, incluida la de infinito.
El ser humano es un
híbrido finito e infinito.
El ser humano siente
terror ante la idea de que pueda contener “parcelas” de infinito no numerable y
más. Muchas depresiones y trastornos de los llamados psicológicos o psiquiátricos
proceden de la represión de lo infinito en nosotros y en los otros.
Antonio Corral Íñigo
1 comentario:
Sí. Y la tensión finita contingencia - infinito de Dios transe al ser humano y es la huella de su desgarro en el drama cotidiano de la vida. En situaciones o ambientes que, a lo largo de la historia humana y sus duros avatares, peligran de asfixiar la fe y la esperanza de los buenos y sencillos de corazón, la simple conciencia de infinitud, es verdadero soplo de la gracia que refresca el alma y ayuda a respirar.
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