miércoles, 5 de junio de 2013

Acerca del infinito

El día en que la humanidad supere el terror ante el infinito, sobrevendrá un cambio súbito -y definitivo- de la naturaleza humana.
Para ello hay que superar las siguientes:

Ideas erróneas sobre el infinito:

El infinito es sólo potencial. No es actual. Por tanto, no es “real”.
No podemos tener una experiencia directa del infinito. Por tanto, el infinito está fuera de nuestro alcance.
No hay diferentes tipos de infinitos.
El infinito no es manejable, no se puede hacer operativo.
Dios es infinito.
El ser humano no es infinito de un modo actual. En todo caso lo sería de un modo -tan sólo- potencial.
Las personas no tenemos miedo ni nos aterroriza la idea de que el infinito nos concierna de un modo directo e inmediato.

Y sustituirlas por estas otras:

El infinito es actual
Continuamente estamos experimentando el infinito
Hay muchos tipos de infinito. Particularmente, hay un infinito numerable y otro no numerable. Este es superior a aquél.
Dios no es infinito ni finito. Está más allá de cualquier categoría, incluida la de infinito.
El ser humano es un híbrido finito e infinito.

El ser humano siente terror ante la idea de que pueda contener “parcelas” de infinito no numerable y más. Muchas depresiones y trastornos de los llamados psicológicos o psiquiátricos proceden de la represión de lo infinito en nosotros y en los otros.

Antonio Corral Íñigo

1 comentario:

mara dijo...


Sí. Y la tensión finita contingencia - infinito de Dios transe al ser humano y es la huella de su desgarro en el drama cotidiano de la vida. En situaciones o ambientes que, a lo largo de la historia humana y sus duros avatares, peligran de asfixiar la fe y la esperanza de los buenos y sencillos de corazón, la simple conciencia de infinitud, es verdadero soplo de la gracia que refresca el alma y ayuda a respirar.