miércoles, 14 de enero de 2026

Resurrección

Tobias Anselm Krämer (1945-2025) es un teólogo alemán no muy conocido. Se han publicado de forma póstuma sus últimos pensamientos. Resulta que sabía español y escribía indistintamente en ambos idiomas. Me han gustado mucho y he hecho un resumen. (He respetado las presuntas y comprensibles faltas de sintaxis -no muchas- de alguien cuya lengua materna es el alemán)

1.     Toda ciencia debería basarse en la resurrección de Jesús.

2.     Si no se hubiere producido vana sería la fe cristiana, pero si, efectivamente, la resurrección se ha producido es todo lo demás lo que es vano.

3.     Si la pregunta por excelencia es POR QUÉ HAY ALGO Y NO NADA la única respuesta es la resurrección.

4.     ¿Pero de que resurrección estamos hablando?

5.     Él resucitó a tres personas: una niña, un joven y un amigo. Los volvió a la vida. (Si volvieron a morir o no es un tema muy interesante que no sé si me dará tiempo a desarrollar.)

6.     La suya es otra cosa. Resucita con un cuerpo glorioso. Desconocido para nosotros. Conserva las heridas, incluso.

7.     Cuando las mentes privilegiadas, tipo Chesterton, intentan dar cuenta de la situación extraña por inexplicable de la humanidad en el curso de la historia recurren a tres mythos. La rebelión de los ángeles caídos, el pecado original y la expulsión del paraíso y la elección de un pueblo.

8.     Como se ve más difíciles de entender que lo que ayudan a explicar.

9.     Pues bien, la resurrección supone la posibilidad de explicarlo todo.

10.  Es mucho más portentosa, inconcebible o grandiosa que el nacimiento virginal, los milagros, el arrebatamiento de Elías en un carro de juego.

11.  No puede no ser cierta.

12.  La única opción para sobrellevar todos los enigmas y los misterios de la existencia humana es la humilde aceptación de la ciencia del no saber. Sócrates la entendió como nadie.

13.  La ciencia del no saber es muy breve. Se agota en su propia formulación. De otro modo entraría en contradicción consigo misma.

14.  Pero es auténtica, genuina y relativamente verdadera.

15.  Pues bien, la resurrección también aniquila esa ciencia gloriosa.

16.  A partir de la resurrección lo sabemos todo. La materia es secundaria. La muerte no tiene la última palabra. Vamos a resucitar después de la muerte. Nuestra existencia tiene sentido. Lo que ignoramos e ignoraremos es temporal hasta que nos sea dado un nuevo cuerpo inmortal y glorioso.

17.  La resurrección dota de sentido todo el pasado, el presente y todo lo que vendrá.

18.  El hecho de haberse dado en el curso de la historia hace que sea superior a cualquier ciencia venidera o a cualquier hecho nuevo porque los hace posibles.

19.  Es decir, al ser posible algo tan inimaginable, podemos esperar grandes portentos y prodigios futuros. Nunca llegaremos por nosotros mismos a lograr algo tan inmenso. Pero ya sabemos que, efectivamente, para Dios nada hay imposible.

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