Tobias Anselm Krämer (1945-2025) es un teólogo alemán no muy conocido. Se han publicado de forma póstuma sus últimos pensamientos. Resulta que sabía español y escribía indistintamente en ambos idiomas. Me han gustado mucho y he hecho un resumen. (He respetado las presuntas y comprensibles faltas de sintaxis -no muchas- de alguien cuya lengua materna es el alemán)
1.
Toda ciencia debería basarse en la resurrección de Jesús.
2.
Si no se hubiere producido vana sería la fe cristiana,
pero si, efectivamente, la resurrección se ha producido es todo lo demás lo que
es vano.
3.
Si la pregunta por excelencia es POR QUÉ HAY ALGO Y NO
NADA la única respuesta es la resurrección.
4.
¿Pero de que resurrección estamos hablando?
5.
Él resucitó a tres personas: una niña, un joven y un
amigo. Los volvió a la vida. (Si volvieron a morir o no es un tema muy
interesante que no sé si me dará tiempo a desarrollar.)
6.
La suya es otra cosa. Resucita con un cuerpo glorioso.
Desconocido para nosotros. Conserva las heridas, incluso.
7.
Cuando las mentes privilegiadas, tipo Chesterton,
intentan dar cuenta de la situación extraña por inexplicable de la
humanidad en el curso de la historia recurren a tres mythos. La rebelión
de los ángeles caídos, el pecado original y la expulsión del paraíso y la elección
de un pueblo.
8.
Como se ve más difíciles de entender que lo que ayudan a
explicar.
9.
Pues bien, la resurrección supone la posibilidad de
explicarlo todo.
10.
Es mucho más portentosa, inconcebible o grandiosa que el
nacimiento virginal, los milagros, el arrebatamiento de Elías en un carro de juego.
11.
No puede no ser cierta.
12.
La única opción para sobrellevar todos los enigmas y los
misterios de la existencia humana es la humilde aceptación de la ciencia del no
saber. Sócrates la entendió como nadie.
13.
La ciencia del no saber es muy breve. Se agota en su propia
formulación. De otro modo entraría en contradicción consigo misma.
14.
Pero es auténtica, genuina y relativamente verdadera.
15.
Pues bien, la resurrección también aniquila esa ciencia
gloriosa.
16.
A partir de la resurrección lo sabemos todo. La materia
es secundaria. La muerte no tiene la última palabra. Vamos a resucitar después de
la muerte. Nuestra existencia tiene sentido. Lo que ignoramos e ignoraremos es
temporal hasta que nos sea dado un nuevo cuerpo inmortal y glorioso.
17.
La resurrección dota de sentido todo el pasado, el
presente y todo lo que vendrá.
18.
El hecho de haberse dado en el curso de la historia hace
que sea superior a cualquier ciencia venidera o a cualquier hecho nuevo porque
los hace posibles.
19.
Es decir, al ser posible algo tan inimaginable, podemos
esperar grandes portentos y prodigios futuros. Nunca llegaremos por nosotros
mismos a lograr algo tan inmenso. Pero ya sabemos que, efectivamente, para Dios
nada hay imposible.
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